martes, 19 de marzo de 2013

APOTEGMA (II)

Walter H. Zuleta Roncal
bebuzu@yahoo.es

La decisión de la Asamblea Departamental de rebautizar al Aeropuerto de Oruro con el apelativo de Evo Morales Ayma ha provocado la justa reacción del pueblo orureño en pleno, decidido a sostener el nombre de "Juan Mendoza", verdadero héroe nacional e impulsor de la aviación boliviana que para demostrar la factibilidad de la aeronavegación en el país realizó, en condiciones precarias, el iniciativo vuelo de quince minutos y aterrizaje en una pampa de la región, el 21 de noviembre de 1921, cuando la Aeronáutica se encontraba todavía en ciernes en el mundo.

Las dos últimas semanas han sido por tanto de gran turbación en el ámbito nacional, por el enfrentamiento entre la noble actitud de orureños y la posición intransigente de empleados públicos, militantes del MAS, empeñados excesivamente en canalizar, desde todos los niveles, lauros a su líder Evo Morales Ayma, posiblemente para exculpar la apropiación de su nombre en un bautizo ilegal de obra pública.

Y por tal motivo, además de todo lo que ya sabíamos acerca de la grandeza e idoneidad de don Evo Morales Ayma, se nos ha añadido noticias sobre sus dotes de visionario , pues el gran nacionalizador de empresas extranjeras ha pronosticado que nuestra progresiva importación de hidrocarburos y gas licuado generada por el renacido Y.P.F.B. será ya cosa del pasado. Y que la explotación del hierro del Mutún y la del litio de Uyuni anunciadas hace cuatro años como pilares de la industrialización del país se hallan bastante avanzadas. Y que la creciente importación de frutas, legumbres y hortalizas –impensable en la República de Bolivia- hoy no significa nada preocupante gracias a la inteligente política agropecuaria de don Evo Morales que ha colocado al país en la condición de primer productor mundial de coca, ubicación que no pudimos conseguir ni cuando principalmente producíamos estaño. Y que, del mismo modo, debemos agradecer que su política internacional haya logrado la despenalización de la hoja de coca, lo que garantiza la inexistencia de daños a la salud de los bolivianos. Y que finalmente para que su nombre sea honrado en el aeropuerto de Oruro don Evo Morales Ayma ha dejado atrás a Juan Mendoza que el 21 de noviembre de 1921 apenas realizó un vuelo de quince minutos, en cambio, el hermano Evo Morales Ayma, sin contar sus viajes en aviones comerciales y en los de la FAB, sólo con su reactor intercontinental Falcon 900 Ex que los bolivianos le obsequiaron, a partir del 2010 ha debido acumular siquiera unas 10.000 horas de vuelo viajando a todos los países en beneficio del Estado Plurinacional.

Y así este afán deíficador extremo o "llunkerio" desmesurado –dicho en parla vernacular- se ha afianzado en las últimas semanas en las que dirigentes locales del MAS –a modo de rebatir el pensamiento general de los ciudadanos de Oruro- decidieron enaltecer las actividades del Gobernador Santos Veliz quien a su vez, en representación de sus correligionarios dirigió las mismas y otras lisonjas al Jefe de Estado, sumándose a los halagos de los miembros del Gabinete Ministerial y del mismo hombre fuerte del régimen don Alvaro García Linera, el que entre otros encomios calificó de patriótica la decisión reelectoral de don Evo Morales Ayma.

Y seguramente de modo sucesivo el ensalzamiento generalizado en el M.A.S. alcanzará su más alto grado de melifluidad cuando don EMA se refiera públicamente a su mentor recientemente fallecido en Venezuela o a su "abuelito sabio" todavía vivo en Cuba.

Reconozco que tal retahíla de ditirambos y expresiones empalagosas me dejaron con profundo desaliento. ¿Es que en Bolivia el juicio recto y el comportamiento ético se han sustituido por la improvisación mediocre y la ordinariez en la convivencia nacional? ¿Tendremos que admitir acaso que aquellos versos "no hay aplazaos, ni escalafón, lo mismo un burro que un gran profesor" del conocido tango Cambalache se han hecho más evidentes en nuestro país en los casos de asignación de honores públicos? ¿Habremos olvidado los bolivianos que el endiosamiento de hombre público en funciones, coloca internacionalmente a cualquier país en un alto sitial de mentecatez, en tanto que el favorecido con los elogios resulta a mediano plazo, siempre el mayor damnificado?

Felizmente mi desánimo y desmoralización quedaron desmotivados por la noble conducta del pueblo orureño y la buena pasada que me hizo la memoria al devolverme de improviso el recuerdo de ese aforismo que en todo tiempo se utilizó para identificar y reprobar la adulación exagerada a hombre público: ASINUS ASINUM FRICAT, antigua locución latina que literalmente significa EL ASNO REFRIEGA AL ASNO.