lunes, 1 de abril de 2013

GUILLERMO LUKSIC, ABAROA DE ESTIRPE

Ronald MacLean-Abaroa
romacab@aol.com

El 27 de marzo falleció en Santiago de Chile Guillermo Luksic. Para muchos bolivianos podía ser una figura desconocida, ya que siempre llevo una vida discreta en términos de imagen publica y los medios internacionales de información como Bloomberg, destacaron su carrera empresarial como cabeza de uno de los grupos empresariales mas grandes de Latino América.

Pero Guillermo llevaba además en la sangre, una tradición familiar que lo vinculaba a su tatar-abuelo boliviano, nuestro héroe Don Eduardo Abaroa Hidalgo, y su hijo mayor Andronico Abaroa, de quien descendía el padre de Guillermo, Andronico Luksic Abaroa, el constructor de un impresionante emporio empresarial que arranco en Antofagasta, cuna de la familia Abaroa. La fortuna de los Luksic Abaroa se remonta al talento empresarial del hijo mayor del Héroe, Andronico, que junto a sus hermanos y su madre dona Irene Rivero, sobrevivieron la orfandad del Héroe, y a fuerza de trabajo forjaron una fortuna a través del comercio de ganado vacuno traído desde Salta, cruzando la Cordillera de los Andes, a pie de mula,hasta llegar, a través del desierto de Atacama a la zona de San Pedro de Atacama, Calama y Antofagasta, para proveer de carne a la zona y posteriormente ala fabulosa mina de cobre de Chuquicamata. Este comercio ya lo había iniciado Eduardo Abaroa Hidalgo, a mediados de los 1800 y continua en manos de la familia, hoy en día, como Ganadera Abaroa.

Andronico Abaroa y sus hermanos se constituyeron en la familia mas importante económicamente de el ex-Litoral boliviano. Andronico Abaroa presto su prestigio personal y fortuna, para representar a Bolivia como Cónsul Honorario en Antofagasta, por muchos anos, y realizar importantes gestiones diplomáticas a nombre del gobierno de su país, Bolivia. Habiendo nacido antes de la Guerra del Pacifico, Andronico era orgullosamente boliviano y en su despacho desplegaba el escudo nacional y la bandera de Bolivia. Cuentan que el gobierno de Chile le ofreció otorgar una condecoración por los servicios prestados en pos del desarrollo de Antofagasta y el ex-Litoral, a lo que Don Andronico acepto, con la condición que la condecoración sea impuesta en el Consulado, con el retrato de Bolívar y la bandera boliviana presente. Así se le hizo el homenaje.

Don Andronico Abaroa Rivero tuvo varios hijos, y una hija de madre boliviana, natural de Tupiza, localidad que Don Andronico frecuentaba en sus viajes por ferrocarril a la Argentina. Su hija Elena, de madre boliviana, se crio en Tupiza y solo se traslado a vivir con su padre en Antofagasta, cuando ya tenia 18 anos. Vivió el resto de su vida en Antofagasta y Santiago, pero nunca perdió su fuerte acento boliviano-tupizeño.Así, la recordaba siempre su hijo Andronico Luksic, que paso esa memoria a sus hijos, y a Guillermo, en particular. Dona Elena Abaroa se caso con un apuesto joven croata, Pericarpio Luksic, que llego a Antofagasta a trabajar, huyendo de las guerras y la pobreza europeas. A la muerte de Don Andronico Abaroa, Elena heredó los negocios de este, junto a su hermano Juan, pero ella resulto heredar también el talento organizativo y la habilidad de negocios de su padre Andronico, con los queconservo la fortuna familiar, y educo a sus hijos en Europa y Estados Unidos.

De los dos hijos de Dona Elena Abaroa, Andronico y Vladimir, fue sin duda Andronico Luksic Abaroa el que le heredo la habilidad empresarial, forjando lo que pudiera ser la mayor fortuna de Chile, con alcances internacionales, e inversiones en Europa, particularmente Inglaterra, China, y desde luego Croacia, tierra de su padre. Andronico Luksic tuvo dos hijos de su primer matrimonio, y tres del segundo. Guillermo era el hijo menor de sus primeras nupcias, y el que a mi parecer mantuvo mas vivamente la tradición Abaroa, en esa rama de la familia.

Guillermo era un enamorado de la vida. De alegre sonrisa, amable y contagiosa, disfrutaba del buen comer, las cosas finas y fue un eterno enamorado de cuantas mujeres bellas pasaron por su vida. Esta es una característica muy Abaroa, como cuentan los parientes mayores, y llevo a Guillermo a dos divorcios. Pero lo que a mi me llamo la atención, es que Guillermo modelo su vida y su imagen teniendo a su bis-abuelo paterno Don Andronico Abaroa, como referente familiar, pasando desde luego por su abuela Elena y su padre Andronico. Guillermo mantenía en su moderna oficina de Santiago, el escritorio original de subis-abuelo Andronico Abaroa, con una fotografía de este, sentado en su oficina de Antofagasta, debajo del escudo de Bolivia. Guillermo guardaba el mayor parecido físico y temperamental, ala rama de la viuda del Héroe, Dona Irene Rivero, y al de su hijo mayor Andronico Abaroa. De estatura mas bien media, fuerte complexión, moreno y de un apetito de vida arrollador. Guillermo, para mi fue, el mas Abaroa de esta su generación, en físico, temperamento, voluntad de hierro, habilidad empresarial, y gusto por la vida.

Muchas veces he reflexionado sobre todo lo que ha significado para Bolivia, la perdida del Litoral. He pensado que además de haber perdido el Mar, en realidad perdimos el "Kuwait del Cobre" del mundo: Chuquicamata y las otras riquezas de salitre y huano, en su época. Lo que llego a ser, hasta hoy, el "sueldo de Chile" como dijera Salvador Allende. Perdimos mucho mas que solo el Mar. Ante la partida de Guillermo, pienso que también se nos quedo en Chile, una gran familia, arraizada en Atacama, con el temple de la mezcla de Vascos y Atacameños, los Abaroa-Rivero, descendientes del Héroe,que han dado a Bolivia, Chile y América una de las familias mas progresistas, creadores de riqueza, empleo y bienestar. Una familia que, desafortunadamente para nosotros los bolivianos, quedo al otro lado de la frontera. Guillermo representa ese carácter, de un Luksic, de estirpe Abaroa.