lunes, 1 de abril de 2013

LOS DESAFÍOS DE LA UMSA

Oscar A. Heredia Vargas
docenteumsa@yahoo.es

"Sin las utopías de otras épocas los hombres seguirían viviendo en cuevas, miserables y desnudos"

El pensamiento universitario debe engendrar un análisis lógico de la realidad académica institucional y realidad social. Hay que hacer ciencia en exacto sentido y con rigurosidad metodológica y crítica como plantea Touraine y para interponerse en el trayecto de una coherencia en lo histórico-social, como lo acuña Bourdieu.

La Universidad no es solo el espacio académico y científico del desarrollo del conocimiento, es la construcción periódica y cotidiana de la praxis, el escenario donde se moldean y ponen a prueba nuevas teorías, contradicciones y dicotomías sociales y políticas de nuestro país, el laboratorio donde se verifican o niegan las verdades que emergen bajo principios de causalidad.

La UMSA no puede negar la crisis de su élite -crisis de valores del hombre y la sociedad- donde se volcó la escala valorativa, con supremacía de valores tecnológicos, económicos y utilitaristas individuales y de grupo, sobre valores como democracia, ciencia, solidaridad, justicia, equidad, libertad y bien común. Observado de diferentes formas en todas las actividades cotidianas. Sin embargo, pese a los esfuerzos comprometidos de algunos miembros de la comunidad académica, estamos en una coyuntura con situaciones preocupantes:

La autonomía utilizada como medio. Vivimos la paradoja de la Libertad Utópica. La autonomía restringida a la asignación presupuestaria.

Aislados de la sociedad, inmersos en nuestros problemas, hemos perdido la capacidad de elaborar propuestas de políticas públicas que permitan situar a la universidad al servicio del país.

Procesos burocráticos académicos y administrativos, como soga en el cuello, coartan la capacidad de generar profesionales pertinentes, restringen la aplicación de la investigación de la realidad e impiden brindar un servicio en atención a las necesidades del pueblo.

Limitaciones profundas que frenan el pleno desarrollo de la vocación universitaria y ponen en riesgo las posibilidades de avanzar. Divisamos el inicio de una avería institucional inminente.

Este análisis nos mueva a plantear la emergencia y la necesidad de reposicionar a nuestra Universidad en el contexto sociopolítico departamental y nacional, en una dialéctica de oferta y demanda de deconstrucción y construcción simultánea que permita fortalecer nuestra imagen.

Nuestros desafíos: Defensa de la Autonomía a través de la utilización del intelecto y el conocimiento. Reconstrucción académica y científica con transparencia. Formulación de políticas públicas y universitarias para la transformación de la condición de los y las, estudiantes, docentes y administrativos. Evolución de la condición de la sociedad para convertirnos en ciudadanos activos, comprometidos y demócratas.

Retomaremos la filosofía de vida, creación de la riqueza a través de la Inteligencia aplicada, del Poder del cerebro y de la Imaginación e innovación.