domingo, 7 de abril de 2013

LAS VICTIMAS DE LA POLITICA Y EL CUENTO DEL CAZADOR CAZADO

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

El escenario es tentador. La posibilidad de ascender en patrimonio y status es atractiva. El tener facultad de "mando" y convertirse en jefe omnipotente no permite conciliar el sueño. Esos son algunos matices del ejercicio del político ya sea en función oficialista u oposición. Amén de sacrificar un monto económico para costear campañas y pagar derecho de piso. Así se "lectura" un primer paso del ciudadano(a) que tendrá metamorfosis desde el capullo hasta el depredador total.

Es que las noticias y el desenlace de los hechos políticos cotidianos nos muestran políticos menos creíbles y mas propicios para "el negociado", "el charle", "la estafa", "profesionales y políticos nucleados para delinquir" una prueba clara la permanencia estacionaria, breve y eventual de funcionarios del gobierno ahora alojados en el Centro de Rehabilitación Palmasola y/o las grabaciones de audio y vídeo de moros y cristianos sincerándose coloquialmente o colectando dinero para "obras benéficas".

Y esto no es de ahora. Es de siempre. En los anteriores gobiernos el tema era mas "discreto y reservado". En la actualidad es más visible y bochornoso. Recordemos, por ejemplo a un ex jerarca de Estado perteneciente a las filas del partido en función de gobierno, autodenominado Animal Político, vinculado a menonitas y alemanes y que tras múltiples irregularidades fue marginado del partido del cambio no siendo este hecho óbice para que continúe con entrevistas, declaraciones y denuncias pero con la finalidad inequívoca de que lo vuelvan a incorporar al MAS.

Un ex fiscal cuya renuncia irrevocable esta en tela de juicio y los jefazos lo están reconsiderando es otra prueba que un día eres ficha clave del tablero y al otro debes recluirte en el quinto infierno para que no den con tus huesos, amen de recibir como bono adicional un estrés galopante y riesgo eminente de infarto o accidente cerebro vascular. ¡El precio de la fama!

Con profesionales del Derecho que se prestan a todo, audio y video circulan como pan caliente (exageración parecida al sensacionalismo televisivo) mostrando escenas grotescas. El resultado: desprestigio, corroboración de que la política es un lodazal y los que la ejercen no miden y escatiman nada. Pero la vida cíclica, el designio del todopoderoso o sencillamente el karma colocan a estos personajes en situaciones impensadas. Días atrás por ejemplo, una representante y vocera del MAS en Santa Cruz pasó la noche en celdas policiales y salió llorosa entre aplausos y vítores catapultándola al nivel de heroína y víctima, olvidándose que una ocasión exigió y obligó que se llevaran globos azules y blancos para un evento escolar ya que ella pertenecía al magisterio, militante acérrima del cambio. ¿Recuerda o no?

La oposición tampoco es una fiel seguidora de los principios de la Madre Teresa. Una senadora activa y movediza terminó recibiendo un impacto cual boomerang australiano mostrándola en una situación de "colecta social" exigiendo fondos de un subalterno desagradecido y mal pagador. Entre declaraciones y breve llanto aludió a que su familia le esta pidiendo "dejar la política". ¡Que la inocencia les valga!

Todas estas "víctimas" y sus apetencias y otras que optaron por la política a manera de turismo interno nacional, evitando la monotonía y soledad en sus ciudades y distritos y que por tropezón o preferencia ciudadana terminaron en el hemiciclo parlamentario en condición de representes nacionales son actores y actoras principales de un rol incomprendido, de una renuncia a favor de las clases mas necesitadas, de verdaderas lumbreras en búsqueda de la verdad, el derecho y la justicia dejando un pequeño y reducido espacio en sus alforjas para llenarlas de pingues ganancias lícitas (¿?).

Estos renombrados connacionales siempre terminan como el cazador cazado. Guillotinados por su propia guillotina como el inventor de este artefacto de muerte. Víctimas que pasaran a la historia por su obscurantismo y su verborrea.