lunes, 8 de julio de 2013

GOLES SON AMORES

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Va a empezar el partido, los jugadores dispuestos a estrenar una nueva cancha de césped sintético en un estadio para treinta mil personas, donde viven apenas veinte mil. Todos al encuentro a ver como el proceso de cambio golea al liberalismo opositor que exige transparencia y auditorías a los gastos del programa Bolivia Cambia e incumple la Constitución. Mientras a metros de distancia una persona lucha por su vida y sabe que la tiene perdida, sabe que en esa lucha recibirá un rodillazo en el hígado que lo mandará a la tumba.

Todos hacemos colas inmensas desde horas de la madrugada para ser parte del espectáculo, antes de que empiece el mismo nos sacan tarjeta roja, pues, no existen fichas de atención médica, cuando por fin ingresamos en cancha nos sacan tarjeta amarilla con seria advertencia, pues, no hay tomógrafo, ecografía, los equipos de rayos X son más obsoletos que la mentalidad del árbitro que prefiere el verde campo artificial y el verde campo de algunos cementerios.

Estadios vacíos, canchas de césped usadas por transportistas, así como tienes que tener mucho dinero para curarte, necesitas en tiempos de socialismo, dinero y muñeca para hacer deporte que es la base para la salud. Salud cuate, después del partidito nos tomamos unas chelas y estos mocosos que vayan a ver tele y jueguen fútbol en los café internet. Se han socializado los ingresos en tiempos de cambio, ahora todos los encargados de disponer de los escenarios deportivos se guardan la plata.

Autoridades intermedias, se ponen la camiseta de Llunku y entran en cancha, hacen pedidos solemnes de que se necesitan más canchas, de que el deporte es una herramienta de prevención contra las drogas, algunos más avezados juran que los nosocomios son centros de expendio de drogas, donde gente de blanco idiotiza a la población con paracetamol y amoxicilina.

Gobernadores y alcaldes respectivamente con ejecuciones pobrísimas son incapaces de cumplir el mandato constitucional de hacerse cargo de la infraestructura hospitalaria de tercer, segundo y primer nivel respectivamente. Parece ser que el único municipio que efectivamente trabaja en infraestructura de salud es el de La Paz, aunque con problemas por la falta de espacios para su construcción (Caso San Antonio), sin embargo en los macro distritos se ve un cambio en la construcción de hospitales de segundo nivel y dotación de equipos.

Las gobernaciones como la de Tarija dan pena realmente, existiendo el sistema más avanzado de salud universal como el SUSAT, la ineficiencia y el afán político de ahogar un gran mérito de la Gobernación legítima, ha soslayado solemnemente la dotación de equipos al hospital San Juan de Dios, único nosocomio de tercer nivel. La gente se muere irremediablemente, pero, antes de partir ha visto el golazo del ministerio de salud que la única competencia que cumple es la incompetencia de privatizar el deporte.

Es obligatorio y gratuito para los empleados públicos asistir a los espectáculos de entrega del verde plástico, es opcional para los demás asegurados y no asegurados tener dinero para su curación, aquí al frente del hospital de clínicas de La Paz los negocios privados de la salud florecen como hongos ( debo estar alucinando, los hongos no florecen). Es alucinante ver cómo el médico de turno está obligado a decirte ve al frente para que te hagan el análisis, radiografía, tomografía o ecografía. En este centro no existen equipos y si necesitas urgente vuelve en un año.

A continuación un chiste que leí en la CPE: Artículo 18. I. Todas las personas tienen derecho a la salud.

II. El Estado garantiza la inclusión y el acceso a la salud de todas las personas, sin exclusión ni discriminación alguna.

III. El sistema único de salud será universal, gratuito, equitativo, intracultural, intercultural, participativo, con calidad, calidez y control social. El sistema se basa en los principios de solidaridad, eficiencia y corresponsabilidad y se desarrolla mediante políticas públicas en todos los niveles de gobierno.

Con este magno aval, señor ministro que ni sé cómo se llama, renuncie, si tiene dignidad, váyase a su casa ya que es incapaz siquiera de realizar una Cumbre.