viernes, 9 de agosto de 2013

EL MAL MENOR

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Ante la propuesta de los Comité Cívicos reunidos en Cochabamba, cabe realizar algunas precisiones. Los dirigentes cívicos aprobaron la realización de asambleas para decidir futuras acciones y no descartaron movilizaciones y paros cívicos a partir de la siguiente semana y pidieron que se "vuelva al mal menor" y que se respete la primera cifra que el Presidente emitió el pasado 23 de enero.

La característica principal de tiempos en que flaquea la firmeza doctrinal es la llamada doctrina del mal menor = bien posible; es decir, todo da lo mismo, no debería ser así, como en el pasado, ni en la actualidad aunque vuelva a predicarse en todos los tonos «la necesaria adaptación al mal menor para intentar el bien posible», o la conveniencia de la igualdad tolerante de principios, de doctrinas y de prácticas. Y esto en todos los campos: el familiar y el social, el jurídico y el moral; y, por supuesto, en el campo político.

El mal menor no es apetecido por la voluntad, porque ningún mal puede serlo. El mal menor, como todos los males, se soporta. Sólo por aberración puede ser proclamado como fin de una política, como algo que ha de ser querido y alcanzado. El bien posible quedaría reducido a aquél que la buena voluntad del enemigo nos permitiera alcanzar.

No es este el camino. Debemos ser conscientes, debemos exigir la verdad de lo que ha ocurrido con el Censo Nacional de Población y Vivienda, debemos saber por qué existe semejante variación entre datos preliminares y datos finales. Debemos hacernos preguntas e intentar respuestas dentro de la ética y la moral para avanzar hacia adelante.

¿Por qué el presidente Evo no reclama abiertamente a la ministra Caro y al director del INE acerca de los fallos e improvisaciones en el censo?, ¿Por qué no se hizo la actualización cartográfica?, ¿Por qué no se preparó adecuadamente a los encuestadores?, ¿En qué se gastó tanto dinero para la realización del censo?, la respuesta política dentro de la oposición, parece ser una sola a todas las preguntas: porque en base a cálculos políticos conviene que en poblaciones del occidente la población afín al MAS siga siendo mayoría.

Mirar hacia atrás ha de valer como lección para no sumergirnos en el pasado. Ganamos siempre en occidente dice el oficialismo y el premio es que sigan siendo MAS en el futuro. Otra vez desengañados de los políticos del mal menor y del bien posible. La propuesta sensata del presidente, que advierte que la no vigencia o el hecho de que no se utilicen los datos del Censo 2012 causará perjuicios a los municipios y departamentos del país, especialmente en lo relativo a los recursos que perciben del TGN." (La Razón) es también una propuesta de mal menor.

Otra respuesta es que haya habido una manipulación de los datos para que dentro del mal menor y para evitar confrontaciones innecesarias entre las regiones se mantenga la actual representación parlamentaria hasta la realización de un nuevo censo (teoría de la estrategia envolvente), pero, asignando los recursos a las regiones de acuerdo a los datos del censo 2012 que se convertirían en preliminares.

Entonces hay que experimentar lo que ahora se vuelve a recordar, que «cuando el pasado nos está cerrado como un muro de piedra y hay tan violentas fuerzas contenidas como en nosotros se revuelven, no hay otro cauce de escape que lo venidero». Esto se llama unidad nacional en torno a unos principios que tienden al bien común seguro y no al posible, y que repudian no ya el mal menor, sino el mal a secas.