jueves, 8 de agosto de 2013

A LOS 188 AÑOS

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Los 188 años nos encuentran con un país inclusivo, en el que las mayorías históricamente marginadas, son ya –inequívocamente-parte del Estado. Quizás este sea el mayor logro de gobierno actual.

En las otras esferas, es evidente un avance cualitativo y cuantitativo: el superávit en la balanza de pagos, tradicionalmente en déficit, las reservas internacionales sólidas y en crecimiento contínuo, sea por los precios internacionales y porque ya no existen quienes embolsillaban tales reservas en sus arcas personales; más de un millón de compatriotas dejaron el umbral de la pobreza, la erradicación casi total del analfabetismo, a través del Programa "Yo si puedo", el dramático descenso de los índices de deserción escolar, fruto del bono "Juancito Pinto", defenestrado durante años por políticos de quinta, el servicio de atención a mujeres en estado de gestación y post alumbramiento, son algunos de los logros.

La sensación del progreso en la industrialización de nuestras materias primas, deja de ser solamente una ilusión, con la puesta en marcha de industrias como la Planta separadora de líquidos en Río Grande, y proyectos en marcha como el Ingenio San Buenaventura y una Planta separadora de mucho más capacidad en Yacuiba.

Y las carreteras, ya no son noticia, este Gobierno hizo lo que no hicieron todos los anteriores.

Las redes de gas domiciliario, la implementación del uso de GNV en el parque automotor, en forma gratuita, los programas "Mi agua" y otros de servicios públicos, además de dotación de vivienda, dejan evidencia de políticas gubernamentales al servicio de la población.

La ampliación acelerada de la telefonía móvil, nos demuestra, que razón nomás había, en volver a recuperar la Empresa Nacional de Telecomunicaciones. Recuerdo que muchos detractores afirmaban que las Empresas de telefonía se iban del país, el día que a Evo se le ocurrió exigirles que cobren por segundo. Pues acá siguen estas, ganando cifras redondas.

Quien dudaría, sin ser enfermizo, que la nacionalización, fuese tal o no, inyectó a Gobernaciones y municipios, ingentes recursos para invertir en sus respectivos departamentos.

La nueva Ley de educación "Avelino Siñani", es para muchos (lo debiera ser para todos) una esperanza cierta de superación. Este es un aspecto central del paso de un Estado y sus habitantes, adormecido y plagado de viejas mañas, a un Estado superior y paradigmático. Creo que debemos esperar una adecuada aplicación y el desarrollo paulatino, para ver resultados a mediano plazo. Este va a ser un difícil parto, máxime si al frente tenemos los eternos panaderos infernales, como lo son los dirigentes troskistas del Magisterio, que desean quemar el pan, aún antes de meterlo al horno. Bien decía el "maestro" Juan Lechín de éstos: "ni Ho Chi Minh los quiere"

En cuanto a lo político, es evidente que los enemigos de Evo Morales, no son los empresarios privados, que no han dejado de percibir pingues ganancias, ni los banqueros, ni los agricultores, con los cuales se ha mantenido relaciones amistosas, por así decirlo.

No, los enemigos de este Proceso de Cambio son los políticos fracasados y un sector poblacional carente de conciencia de clase, mediocre y de paso, racista. Ciegos, no por naturaleza, sino por conveniencia, las canchas de césped sintético les causan convulsiones, demudan sus rostros ante todo logro de gestión del Gobierno, aplauden cualquier injerencia o menosprecio a un representante de gobierno, pues este – al ser de bronce – no conjuga con su tez nívea. Que vida infeliz la que tienen. Habría que mandarles unos evangelistas.

Y la lucha antidroga, lucha mundial, encuentra a un Estado Plurinacional fortalecido, por los recientes datos de Organismos Internacionales respecto a la reducción de los cultivos de coca y del éxito de las tareas de interdicción llevadas a cabo en forma soberana, sin el patronazgo de los señores imperiales.

Aunque el deseo de los bolivianos es un clima de paz y concordia, mientras los caballeritos enajenados existan, porque micrófono tienen, no está cerca aún la pacificación del país. Seguirán unos cuantos jodiendo. Por amor – dicen - a las palmeras y los caimanes del TIPNIS, y haciendo de la vista gorda cuando se menciona el "Fondo Verde". Otros en el nombre de la "Autonomía", impedirán la transparencia de sus gastos, escondiendo su ineficiencia e incompetencia. Pero ya les llegará su hora.

Sí, no hay dudas (las cifras así lo muestran) ha crecido el Producto Interno Bruto y también el ingreso per cápita. Las palabras quejumbrosas y cuasi-folklóricas acostumbradas en los pasillos vecinales y en las bocas insidiosas siempre dispuestas al insulto barato, son comunes a una manera de actuar del boliviano de república (que es una plaga), a la postre desaparecerán bajo los pies de las nuevas generaciones nacidas en el nuevo Estado Plurinacional de Bolivia, la nueva nación, digna y soberana en los hechos.