viernes, 30 de agosto de 2013

JUSTICIA, JUSTICIA, JUSTICIA.

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Siguen sumando las muertes y torturas por ajusticiamiento, sigue la impunidad para las turbas que asesinan a personas sin más denuncia y alerta de un vecino e inclusive por simple acusación de personas que imaginan cosas en un estado de neurosis y paranoia por la inseguridad ciudadana amplificada y mal llevada por los medios de comunicación.

Inseguridad a todas luces mal enfocada por los organismos judiciales y de seguridad del gobierno plurinacional. Ejemplos sobran solamente en estos últimos días. A un señor, le quemaron el auto, lo persiguieron y casi lo torturan porque a una señora le pareció a ver visto a este sujeto masturbándose delante de una niña, cosa que a decir del señor no era así, si no que estaba arreglando cosas en su auto. Ni siquiera consultaron a la niña.

Ayer vimos en un canal local cómo se chicoteaba y quemaba en las piernas a un niño adolescente en El Alto por supuestamente haber violado a una niña, el medio de comunicación, cámara en mano registró todo el horror, ni siquiera se le ocurrió preguntar quién era la niña, qué edad tenía y quienes lo ajusticiaban.

Desde nuestra paranoia, conservadurismo, cinismo y delincuencial percepción de la realidad no sabemos por qué satisfacemos nuestro morbo y encerramos nuestros demonios y nuestras culpas de una sociedad pacata y tremendamente atrasada. No se les ocurrió pensar que quizás la niña era enamorada de este adolescente, no se les pasó por la mente que tuvieron una relación sexual consensuada, ni idea de que el amor es posible y de que las relaciones sexuales se inician a temprana edad.

El sujeto enfermo de ira y sediento de sangre y venganza posiblemente pudo ser pariente de la niña, pudo ser el mismo padre de ella o pudo ser su padrino o vecino, pero, no averiguaron nada, a la luz de gritos histéricos y azuzados por el inconsciente colectivo de que la justicia formal, esa justicia modelo de exportación que tenemos no hace nada, había que flagelar a este pequeño, había que castigarlo de por vida sin saber que podía haber amado. Fue la víctima número no me importa de la sociedad que aplaude estos hechos.

Somos una sociedad anómica, una sociedad enferma llena de odios y confrontación, somos incapaces de dar mensajes de paz, de reconciliación y de justicia, caramba, sólo pedimos justicia y no somos capaces ni de arriba, ni de debajo de enseñar lo que es ésta. Tenemos que entender el concepto de justicia como el respeto a los derechos humanos, el derecho a ser escuchados, a poder defendernos de las acusaciones sean o no éstas falsas.

No podemos seguir con el concepto de justicia como la violación de normas éticas y sociales de una sociedad conservadora, por ejemplo, no puede ser justicia, expulsar de un colegio a una niña por que esté embarazada, no es posible que a una niña se la azote y bote de su comunidad por estar embarazada. No es posible en una sociedad que se entienda por justicia el ojo por ojo como sucedió en Palos Blancos (La Paz) cuando encierran maniatado a un posible criminal y lo queman en vida con su auto.

No puede ser justicia el discurso de una nueva justicia con nuevos magistrados elegidos a dedo, no puede haber justicia si seguimos permitiendo la extorsión, no puede haber justicia si una juez en un poblado, decide encerrar a su sirvienta y uso esta palabra despectiva porque no hemos avanzado nada, por el sólo hecho de no querer pagarle sus beneficios sociales por haber trabajado años con ella. No puede ser que el fiscal amiguito, condene a esta niña a medidas cautelares por supuestamente haber robado una joya.

No puede ser, no puede ser, duele, infinitamente desgarran las imágenes los relatos de gentes de un nuevo Estado que ha avanzado en la inclusión y ha retrocedido siglos en la paz, los derechos humanos y la convivencia pacífica entre hermanos. Después no entendemos por qué el turismo no crece, cómo puede ocurrir esto si a diario recreamos la injusticia, si a diario nos ajusticiamos, nos extorsionamos y vemos a turistas llevados a celdas policiales para ser violados y robados. Si vemos también a empresarios que deben pagar derecho de piso sobornando y si no lo hacen son acusados.

Justicia, solamente en la Bolivia actual donde requerimos más cárceles modelo y nos olvidamos de que necesitamos una justicia modelo para toda la sociedad. Debemos educar en justicia, estamos a tiempo, si no estamos muy cerca a lapidaciones por adulterio y a la hoguera a mujeres que piden la despenalización del aborto.