lunes, 30 de septiembre de 2013

¿JUICIO A OBAMA? ¿Y A SACHA, CUANDO?

Eduardo Campos Velasco
Asambleísta Departamental - UN
eduardocamposdc@yahoo.es

Ya es una constante que cada vez que hay algún evento internacional en el que tiene que participar el presidente Morales, acabemos escuchando furibundos discursos anticapitalistas y antiimperialistas. Pareciera que el propio Fidel estuviera hablando, dando la impresión que Evo Morales representa más al régimen cubano que al país. Lo normal sería que su propio hermano que le sucede en el poder, asuma esa tarea, sin embargo, por motivos que se desconocen, ni Raúl, ni otros de sus principales aliados, asumen esa labor. Por qué será? probablemente debido a que - pese a todo – prefieren representar a sus propios países, antes que cumplir esa difícil tarea de confrontación y amenazas con los EE UU y la comunidad mundial.

Morales, no parece reparar en esto; es probable que sus asesores ni le hayan contado que los EE UU compra a Bolivia unos 1.800 millones de dólares anuales, motivo por demás suficiente – creo yo – para - no digo abstenerse - sino tan sólo moderarse en eso de los ataques desmedidos y descalificadores en contra de los americanos. Morales, "le mete nomas", los acusa de todo, de las guerras, del narcotráfico, de espionaje e incluso de su suerte política, sin reparar que esas declaraciones furibundas y en muchos casos infundadas, comprometen los intereses del país.

Es famoso el discurso en Cancún, cuando Morales les pide a todos los países del mundo que dejen el libre mercado. Alcanzo esa fama, debido a que ni las representaciones de Cuba, Venezuela y Nicaragua, apoyaron la iniciativa. Bolivia, más concretamente el presidente Morales, quedo sólo con su propuesta innovadora para resolver los problemas de medio ambiente y la economía del planeta. Todos callaron, nadie se pronunció, simplemente esperaron que el evento termine para retirarse.

Este suceso, por supuesto muy penoso para Bolivia, debiera haberle enseñado al gobierno, en particular al presidente Morales, que no se trata de decir lo que uno quiere en los foros internacionales. Contrariamente de lo que Morales cree, los foros internacionales sirven para acercar a los países y no para distanciarlos más. Por supuesto que cada sociedad, cada país, tienen sus puntos de vista, pero sobre todo tienen sus intereses que los expresan en estos foros, en la búsqueda de beneficios para sus sociedades. Por algún motivo, Morales pese a que esta varios años representando a Bolivia en el concierto internacional, no se da cuenta de ello; parece que él cree que se trata de una negociación entre los gobiernos bolivianos de la anterior década y los sindicatos cocaleros que el comandaba. Claro, es esos eventos, muy dramáticos por cierto, las demandas cocaleras ponían contra la pared a los gobierno de turno y ante ese hecho, no les quedaba otra cosa que ceder. Así aprendió Morales a hacer política y todo indica que aún cree que ese método es válido para los escenarios internacionales.

Seguramente Fidel se dio cuenta de este estilo, motivo por el que asumió que si había alguien que podía decir lo que él ya no puede, estaba ahí su gran amigo para cumplir con esa labor. Suponemos que antes de cada evento internacional, Fidel y Evo re reunión o por lo menos hablan por teléfono, de otra manera, sería impensable que cada que brinda un discurso el presidente, su contenido sea tal fideliano como es.

Lo último de estos días, el pedido de juicio internacional en contra Obama, para lo cual casi ha vislumbrado la conformación de un tribunal de los pueblos, instancia que suponemos estará conformada por representantes del CONALCAN, los interculturales del Chapare y los Yungas y las Bartolinas. Todo esto, justamente cuando se cumplen dos años de la represión de Chaparina, suceso en el que – creo que ya no queda duda – el principal responsable resulta Sacha Llorente, su embajador ante las NN UU.

Qué creen que dicen todas las representaciones del mundo? Como creen que analizan esta iniciativa de Morales para acusar a Obama, cuando no se hace nada para juzgar por el abominable suceso (la represión de Chaparina) en Bolivia? No dicen nada, pero su silencio, dice mucho.

En todo esto, por supuesto el que gana es Fidel; Morales se desprestigia un poco más de lo que está y, Bolivia pierde, una y otra vez de expresas sus verdaderos intereses de integración y mejoramiento de sus relaciones internacionales, tan estrechas e in-significativas.

Habrá en el gobierno, alguien que le pueda asesorar de mejor manera, para que el presidente deje de "meter la pata" cada de habla en los foros internacionales?, seguro que sí; muchos de ellos son eruditos y experimentados en estos ordenes; sin embargo, parece más bien que, como Fidel, están empeñados en que no lo haga. Qué pena, para el presidente y para el país.