miércoles, 11 de septiembre de 2013

LA MASACRE DE PORVENIR

Jeanine Añez Chavez
jeanine_anez@hotmail.com

Cinco años atrás, los pandinos no se imaginaban que iban a vivir los días, meses, años más dramáticos de sus vidas.

Hacen cinco años, el Prefecto democráticamente electo Leopoldo Fernández, no pensaba que estaría privado de libertad de un hecho del cual no fue responsable; los bolivianos vemos con mucha tristeza que la "masacre de Porvenir", fue una acción perversa, que dejó a hijos sin padres, a esposas sin esposos y muchas familias desintegradas por tener que irse al exilio, o lo que es peor tener encarcelado a la cabeza de hogar.

Los hechos demuestran que no hay materia justiciable para condenar a ninguno de los que hoy siguen entre rejas, nadie merecía morir, Pando no merecía semejante agresión.

Leopoldo Fernández manifiesta que hizo todo lo posible por evitar semejante provocación, hay muchos que corroboran aquello, lamentablemente, no hubo la voluntad política para evitar el enfrentamiento, las llamadas no tuvieron respuesta de los encargados de garantizar la paz y el orden en el país; por supuesto esa actitud respondía a ordenes superiores; hemos escuchado testimonios reveladores de cómo organizaron, planificaron y ejecutaron el plan…¡¡que mente enferma para planificar semejante tarea!!

El poder corrompe, pervierte, el instinto insaciable de poder maneja la espantosa teoría "el fin justifica los medios", tomar Pando era el objetivo, destruir, defenestrar y aplastar el liderazgo era lo importante, no tuvieron piedad ni con las familias.

Pero los bolivianos sabemos quienes ejecutaron ese macabro episodio y como dijo hace poco de manera sorpresiva la abogada de la acusación, jueces y fiscales demuestran sin ruborizarse el manejo político que se hace de este caso (¿qué habrá pasado con ella, para que de pronto haga semejantes declaraciones?), así como de muchas otras causas que siguen, solo para someter a opositores. No nos sorprende la falta de ética, la historia y el país, los juzgará, nosotros esperamos con mucha fe, que este régimen abusivo termine; para eso estamos trabajando y agradecemos a Dios por la fortaleza que nos da a pesar de la adversidad.