martes, 22 de julio de 2014

EL VOTO BORREGO Y SUS ADEPTOS


José Pastén Burgoa

En aprestos de inscribirse, militar, simpatizar, solventar a tal o cual tienda política que pujará por encumbrar a su jefe a la silla presidencial, ciudadanos bolivianos han dejado sus quehaceres cotidianos y regulares para apostar por una mejor calidad de vida basada en "vivir del estado" siempre y cuando el triunfo los situé en algún puesto público en retribución a desvelos, caminas y arengas obsecuentes en pro de sus jefazos.

Todos tenemos el derecho a soñar, visualizar días mejores y apostar por la lotería política.  Quien nos dice que por esos azares del destino terminamos en ser agregados culturales o representantes consulares….Soñar no cuesta nada. La campaña ha comenzado  y se necesitan hombres y mujeres decididos, sin miedo, con poco pudor y abiertos a cumplir órdenes y contraordenes incomprensibles y cuestionadas pero en fin... Donde manda caudillo no manda el último despreciable e insignificante militante.

El "Voto Borrego" es el pronunciamiento ante las urnas por un candidato sin tomar en cuenta una serie de factores elementales.  Sin usar el pienso y guiado por la obnubilación y un puestito en cualquier ministerio o cartera de estado.  Bolsas de arroz, azúcar, poleras, churrasco y parrilladas, juerga pagada con banda y buri. Este hecho  se acentúa más en regiones periurbanas y campesinas donde huestes políticas han llegado para prometer desarrollo, caminos, movimiento económico y facilidades para sus habitantes.

Por el momento muchos candidatos han rechazado los debates porque "es mejor entregar obras"  que complicarse con la lectura numérica y la limitada facilidad en la vocalización. Y las propuestas? La idoneidad para el ejercicio del cargo?, El perfil del futuro presidente?  Cómo marketean su producto? O sencillamente es mas fácil descalificar y tildar de "vende patrias", "conspiradores"?.

Y los que nuevamente están en carrera tras ser oposición?  Por qué no hicieron lo que dicen cuando disfrutaban del poder? Que sucederá con aquellos y aquellas  que practican el turismo político y cansados de la cotidianeidad y rutina de sus ciudades optaron por ocupar un curul cuando hasta hace poco pasaban sus tardes frente al espejo o pintándose las uñas?.

Antes de emitir el voto personalísimo debemos abstenernos de realizar el voto borrego y tasar, pesar o equilibrar la tolerancia versus la intolerancia, los derechos humanos, mito o realidad, el odio y rencor como sentimientos que priman, el síndrome de opositores, infiltrados y seres extraterrestres con afanes golpistas.  Todos queremos vivir bien, es cierto, pero debemos ser mesurados, inteligentes y oportunos con sentimientos positivos en nuestros corazones y palabras de sabiduría en nuestros labios.

Cuidado con el voto borrego.