domingo, 2 de enero de 2011

Subvencionada inflación

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

Hace un tiempo se pudo advertir (por medio de varios medios comunicacionales) la promocional oferta, por parte del BCB, de "Letras del Tesoro"*.

Si bien los valores que son ofrecidos, según el propio portal del BCB, expresan ser definidos como:

"…instrumentos financieros de renta fija, vendidos a descuento. Poseen un valor nominal unitario de Bs1.000 cada una. Se emiten en dos denominaciones: bolivianos y bolivianos indexados a la UFV"**.

Debemos desarrollar la intención real de la venta de dichos valores por el BCB, según las variables socio económicas que se sucedieron (DS 748, entre otros), y que pueden ser razón suficiente para develar una de las mayores situaciones aparentes que el oficialismo pretende imponer en el imaginario popular.

Considero que para el caso boliviano la venta de estas "LTs" son una gubernamental petición al público de "necesito urgente":

1) Liquidez para el BCB***, en contraste al sistema financiero; fuera de las cifras**** que el mismo BCB pueda manejar según el antojo oficialista, y el acomodamiento de dichas cifras a la percepción del connacional boliviano.

2) Retención del tumefacto circulante, por medio de un sospechoso `incentivo al ahorro' y condiciones de contingencia que acompañen a dicho incentivo; en razón de la oficialista ocultada/distorsionada versión de la inflación.

En si el tesorito requiere de los dineritos del circulante, proveniente éste, de fuentes formales (lo menos), como así informales (en su mayoría), para intentar mitigar las desmandadas deudas y/u ocultar intolerables inflacio-cifras, que la deprimida política económica del oficialismo ha puesto en agonía.

Ahora bien, de acuerdo con los ofrecimientos valor/venta del BCB, se tiene una idea del ofertado volumen de las "LTs":

"Existen límites inferiores y superiores para la compra de LTs en el BCB. Usted puede adquirir desde 2 hasta 70 LTs en cada denominación (Bs y UFV), por una sola vez hasta el vencimiento, posteriormente usted podrá volver a comprar otras letras."

Siendo lo interesante, a más del volumen ofertado, los "plazos de 91, 182 y 364 días" que bien reflejan el margen/intención de tiempo, en el que se pretende "inmovilizar" una determinada cifra de liquidez. O el tiempo estimado en el que se sucederían medidas, que entre otros efectos, buscan disimular la inflación en sus reales causes. A saber: una oferta de "LTs" (para la retención, ahorrista, de circulante), una apreciación del boliviano respecto del dólar (incentivo correlativo a la retención ahorrista en moneda nacional y de bolivianos indexados a la UFV), y -la inyección- una nueva serie (i) de billetes puesta en circulación (para exceder el circulante ya existente, y pensado ser retornado al mismo BCB).

Esta endeudación, esta insuficiencia financiera, se sucede por la sobreoferta (sin respaldo) en materia de "bonos sociales", las subvenciones sectoriales, pero sobre todo, por el reconocido e inconfundible fracaso de la política hidrocarburífera. A estas alturas la ideada fuente de respaldo oficialista, la calesita de los dulces de oro -los hidrocarburos-, ha dormitado el sueño de los injustos, ha visto pasar el desfile de tecno-industrialización, mientras sus parásitas entrañas deglutían a su institucionalidad y finiquitaban su credibilidad social.

Ya con una medida, como la descrita, de "rescate del circulante" (existente e inyectado), se pensó que un torpe, como infatuado DS 748 podría ser financiado por la misma inflación que los oficialistas no solo provocaron, sino que les supo superar hasta el descontrol.
Es decir que el oficialismo, a más de preocuparse sobre cómo es que podría confrontar las reales cifras de grosera inflación, quiso utilizar dicha inflación, además, para financiar sus últimos ofrecimientos "compensatorios"***** (recua del Ds 748), imponiendo el torpe "fin de la millonaria subvención" de combustibles líquidos.

Los "$ 750 millones" (aprox.) de un presupuesto de 1.002 millones, para la subvención en 2011 de combustibles líquidos, es una carga de "responsabilidad neoliberal" (en su inicio), pero la culpa se extiende al oficialismo que hoy, no logró que la tan mentada política hidrocarburífera sea capaz de aplacar esos malos hábitos del pasado. El fracaso de su política hidrocarburífera, halla a los oficialistas, en desesperada movilización, de no saber de dónde sacar fondos que recuperen –aparentemente- sus déficits finánciales, sociales y políticos.

La fuente dorada, emanante de los hidrocarburos, es hoy un bruno pozo al cual siguen se regalando falsas expectativas y ensueños. "BCB REALIZÓ SEGUNDO DESEMB``OLSO DE CRÉDITO A YPFB CONTRATO DE CRÉDITO BCB-YPFB (SANO 202/2009 - SANO 236/2010) SEGUNDO DESEMBOLSO de Bs. 224,993.000"******

Finalmente. Si un "Terminator" como Schwarzenegger no pudo lidiar, como cinematográfica lo hacía, con la particularidad (real) política y social del Estado californiano, qué es lo que podemos esperar de personajes menos "heroicos"que el mencionado… Al final las ficciones son nomas superadas por la inclemente realidad.


NOTAS
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*/**www.bcb.gob.bo

***Tómese en cuenta que a mediados del mes de noviembre de 2010, el Presidente -a.i- del BCB anunciaba la emisión de una serie (i) nueva de billetes, en todos sus cortes vigentes.

****Como la antojada cifra del pasivo de las "reservas internacionales" es incluida/fusionada al total, evitando así el cálculo contable, para el "deducible" real.

*****"La derogación del DS 748 eliminó nueve propuestas `paliativas' del Gobierno"http://www.la-razon.com/version_temp.php?ArticleId=1120&EditionId=2395&idp=10&ids=168

******http://www.bcb.gob.bo/webdocs/SalaDePrensa/2010/NotasDePrensa/20-30-DIC-2DesembolsoYPFB.pdf

LA ABROGACION DEL DS 748

Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es

Cuando el presidente Morales dice que habiendo abrogado el DS Nº 0748 y siguientes, todas las cosas vuelven a la antigua situación, no se da cuenta – o pretende soslayar – que aun con la abrogación, la medida asumida inicialmente ha provocado efectos en la encomia y – también - en la política del país, que muy difícilmente podrán revertirse.

Por una parte, el DS 748 ha producido una expectativa de alza en los bienes y servicios en el país que no será fácil que retornen a los existentes al momento de su emisión; por más que el decreto haya sido abrogado, los precios de varios productos ya han sufrido un alza, situación que inevitablemente tiene y tendrá un impacto en la capacidad adquisitiva de la población. Por otra parte, se ha inducido con el propio decreto, una expectativa de incremento salarial para el 2011 que esta en el orden del 20%, porcentaje que con seguridad se convertirá en "bandera" de las organizaciones sindicales para la negociación del 2011. Finalmente, con el retiro de la medida, el gobierno esta obligado a resolver "de alguna otra manera" los costos de la subvención de carburantes y el contrabando de hidrocarburos a los países vecinos, temas (ambos) que desnudan los niveles de ineficiencia e improvisación con los que se ha venido manejando la encomia.

En lo político, la situación es aun peor. El gobierno al retirar su decreto a acabado aceptando como real la amenaza de la población de echarlos del palacio. Ante esa dura realidad - que bien pudo producirse en el transcurso de la primera semana del 2011 - el gobierno no tuvo otra alternativa que derogar su decreto. Por supuesto que a estas alturas, nadie le creerá que lo hace cumpliendo el juramento de "gobernar obedeciendo" cuando en estos 6 años, les hemos visto tomar decisiones sin consultar a nadie, con la mayor prepotencia y ensimismamiento.

Los hombres fuertes del régimen y el propio presidente Morales, han llevado tan lejos las cosas que, - supongo, sin pensarlo - han estado tan cerca de irse del palacio con el mismo Sánchez de Lozada el 2003. En esas circunstancias sostener que retiran la medida pensando en el interés de los bolivianos, es francamente una actitud de cinismo que no tiene otro objetivo que disimular la situación en la que se encuentran. Con mucha claridad los bolivianos, particularmente del occidente del país (se supone bastión de sus triunfos electorales) le dieron un ultimátum al presidente Morales. O deroga el decreto 748 o se va del palacio. En ese escenario - por supuesto - han hecho lo prudente: ceder y quedarse. Sin embargo, también ha quedado evidente que no existe ese apoyo irrestricto de la sociedad boliviana a las acciones de Evo Morales y, por el contrario, se ha desnudado, una acumulación silenciosa de rechazo a las cosas que se hacen a nombre del pueblo. Por supuesto que cuando la población rechazaba el decreto, también se estaba acordando de la compra millonaria del avión presidencial, del satélite de mas de 300 millones de dólares, de las donaciones de alimentos Cuba y Venezuela, de la falsa nacionalización de YPFB, de la judicialización de la política para perseguir a los opositores, del "rodillazo", etc., etc.


Lo que ha sucedido la anterior semana, es la manifestación más espontánea de la sociedad boliviana, de rechazo a lo que viene haciendo el gobierno a nombre del interés de todos y, a partir de ese hecho, se abre un escenario distinto que obliga al gobierno a ser responsable de sus acciones.

En lo social, lo acontecido ha servido para establecer el grado de obediencia de los sectores afines al MAS, mismos que en la mayoría de los casos, le han retirado su respaldo incondicional. Todo indica que a partir de ahora, el gobierno tendrá la necesidad de realizar "verdaderas" consultas a sus aliados sociales si quiere seguir gozando de su respaldo.

Internamente, el MAS se encuentra en una situación de desagregación y contradicciones provocadas por la promulgación de las medidas, mismas que sitúan al partido de gobierno – por primera vez en la ultima década – en una situación de vulnerabilidad e inestabilidad. La reposición de liderazgos no se producirá sino tras una purga muy dura que intentara reconocer quienes son los auténticamente leales al instrumento. Ha quedo establecido que varios sectores sociales no están subsumidos a la dirección política del MAS y peor aun, que "el instrumento" no cuenta con cuadros políticos capaces de defender los idearios de su partido. Una mezcla de mediocridad y temor ha inmovilizado a sus operadores políticos a la hora de enfrentar la decisión del presidente de continuar con la medida.

En lo personal Evo Morales, creo que ha recibido un baño de humildad que los bolivianos le han regalado justo para el año nuevo. Después de la amenaza de echarlo del palacio, si no retira su decreto, Evo Morales no podrá seguir pensado que esta más allá del bien y del mal
En lo ideológico, ha quedo evidente la improvisación con la que responden a sus propios idearios, cuando han asumido una medida mezcla de comunitarismo neoliberal, que felizmente ha sido rechazada por todos los bolivianos.

Finalmente a ojos de la comunidad internacional, el país ha ratificado que pasa por un mal momento; de tumbo en tumbo. De las declaraciones inapropiadas y hasta grotescas en la cumbre de Tiquipaya, pasando por la postura intransigente y solitaria de Cancún, para llegar a diciembre del 2010 con una medida que, no se sabe a ciencia cierta, si pretendía profundizar el socialismo comunitario o relanzar el capitalismo andino amazónico.

Aquí lo puse, pero no aparece.


Hasta ahora no llego a comprender los mecanismos ni las razones que llevaron a Alvaro García Linera y al Gabinete del Gobierno Plurimúltiple en pleno, a aprobar el "Decreto Maldito" del gasolinazo, que a instancias del Presidente (en esas fugaces escalas en La Paz que tiene entre viaje y viaje) fue abrogado, para volver a fojas cero… y a ver qué hacemos con lo dicho, argumentado y develado en el entretiempo.



Lo primero develado, claro como el agua, cristalino, es el fracaso de la nacionalización de hidrocarburos, cuya producción y productividad han caído de tal manera, que ponen en riesgo la viabilidad empresarial de YPFB, a pesar de sus pingües ingresos, fruto del aumento de los precios en el mercado internacional. Cada día entra más dinero, pero cada día se produce menos. Y más grave aún, cada día se invierte menos, porque los socios han perdido la confianza, y la empresa nacional tiene comprometidos los ingresos con las regiones, las universidades y el aumento infinito de los gastos corrientes del Estado Plurimultiple, que crece y crece no solo en empleados, sino en ineficiencia. A más de ello, están los bonos (reconociendo que han sido útiles para paliar la extrema pobreza) y algún que otro avioncito para comprar y satisfacer así los gustos caros de Su Excelencia.

La idea de nacionalizar un sector estratégico como el petróleo o el gas (a lo que yo no me opongo) obliga a garantizar que este recurso llegue a los sitios que requieren energía para desarrollar sus emprendimientos, fundamentalmente productivos. A los productores agroindustriales, a las generadoras de electricidad de los pueblos, a las fábricas, a la microempresa, a los imposibles hornos del acero del Mutún que condicionaron gas boliviano subvencionado para funcionar, a los hogares de los más pobres. Y a los compromisos de exportación, para tener un IDH con el cual subvencionar el desarrollo departamental en las regiones, o la educación superior. La subvención de los hidrocarburos, desde ese punto de vista, es un mecanismo estratégico de la política económica al servicio del desarrollo, sobre todo de las más pobres.


Lo que nadie podía imaginar es que la ineficiencia, la incapacidad, la falta de gestión, la corrupción (poner a un engarrafador de gerente, por ejemplo), el clientelismo y la falta de una política hidrocarburifera, llevarían a YPFB al colapso, disminuyendo la producción (ahora importamos Gas, Gasolina y Diesel) lo que nos retrocedió del autoabastecimiento a ser la risa en las universidades del mundo, al presentar el caso de un país para manuales de "cómo no se debe hacer". Es ahí donde la subvención se vuelve absurda, porque la nacionalización era para producir más, para vender más, para ganar más y no para esta porquería de negocio medio turbio (recordemos a Santos Ramírez) donde perdemos en términos de estar anclados en la inmovilidad y sin horizontes. Y en ese momento –el momento del absurdo gubernamental– dejaron de contar el pueblo, su bienestar y desarrollo y (seis años tarde) la subvención se convirtió en algo que "había que superar".


Lo evidente no es el absurdo de la subvención a los hidrocarburos líquidos, sino EL FRACASO SIN VUELTA DE LA NACIONALIZACION, DE SU GESTION Y DE QUIENES LA GOBIERNAN. Lo que podría verse como traición al pueblo, que se sacrificó, creyó y votó equivocadamente por ello. Por eso los alteños, en su conocido estilo "nunca de rodillas", hablaron hasta de "colgarlo al Evo"


Lo segundo develado es que, como todo autoritario, los gobernantes están buenos para mandar a palos sobre los débiles, mientras se achicopalan y retroceden frente a los fuertes. Y los fuertes son las multitudes en este tiempo de engendros políticos, que han mostrado que pueden imponer su ley, sin importar razones y argumentos, ni del gobierno o los otros poderes del Estado. "El Alto de pie – Evo de rodillas" no es una broma circulando en Feisbuc (Facebook en inglés), sino una realidad, legado del MAS, que ha colocado el gobierno a merced de las decisiones y caprichos de grupos de procedencia no democrática. ¿Quién es el o la presidente de FEJUVE en El Alto? Nadie lo sabe y a pocos nos importa, pero vuelve a mostrar que es tan poderoso(a) como pocos en el país. Esto recuerda a la UDP, cuando las decisiones gubernamentales en política monetaria (por ejemplo) eran desobedecidas y revocadas en la práctica, por los sindicatos del Banco Central, o por otras organizaciones que gobernaban desde las calles.


Lo tercero develado es que las políticas de control plurimúltiple y represión del contrabando y la evasión son una ilusión (imaginemos como han de ser frente al narcotráfico). El gobierno es bueno para perseguir políticos en desgracia, pero es incapaz de frenar el contrabando en las fronteras (lo de las mamaderas fue otro detalle
pintoresco, solo superable por el pollo cuando Evo fue víctima del ridículo en el mundo entero y tuvo que pedir disculpas a los homosexuales), ni de diesel, ni de gas, y menos de azúcar, harina u otros productos (hacer notar otra vez lo que no se sabe, pero se dice a gritos por debajo: el incontrol del tráfico de cocaína). Insisto en que este es un problema estructural, inherente a la composición del apoyo a Evo Morales, sustentado por los "movimientos sociales" que no son otra cosa que grupos organizados alrededor de prebendas que se consiguen con el gobierno, pero también con la permisividad de actividades más que ilícitas, mafiosas, con todo lo que esto significa.


Lo cuarto develado es que al Gobierno Plitimultiple le importa un pimiento lo que suceda con el país y nuestra economía. A ver: si un médico diagnostica una gangrena y opina que hay que amputar un brazo, porque si no el paciente se muere, no debiera haber condición que evite que así se proceda, a costa de convertirse en cómplice de la muerte del paciente (si la familia,signorante del peligro, se opone, el galeno debiera retirarse y dejar que otro se haga cargo del problema con otras recetas, así esto implique no cobrar los honorarios). Es exactamente lo que ha pasado, el gobierno ha asumido el fracaso de la nacionalización, nos ha explicado con detalles como esta situación nos estaba llevando al colapso y es insostenible, lo que obligaba a medidas de shock e impopulares ("no estoy cuidando mi imagen, sino la economía del país", ha dicho Evo Morales), que por el descontento popular y la imagen personal luego han sido desechadas, dejando al país y su economía a merced del contrabando, la rapiña, la falta de inversión y ante una eminente futura crisis energética, según explicó García Linera, aunque ya no creamos nada de lo que se nos dice.


Pero bueno. Mañana lunes 3 de enero de 2011 empieza otro día y otro año. Pero nunca más las cosas serán como fueron. La credibilidad de Su Excelencia ha quedado por los suelos y eso es mucho decir, ya que era el capital principal con el que contaban los mandamases del proceso.


Otra cosa es la oposición, a la que hay que dedicarle un parrafito por lo menos. Resulta que una parte tampoco tenía algo alternativo que decir, ni una propuesta siquiera, y se mostró oportunista al extremo, insultando al Evo, fluyendo racismo por los cuatro costados, exaltando a los movimientos sociales y a los alteños, que de pronto pasaron a ser sus aliados. En la otra oposición hay que rescatar a Juan del Granado (que ahora resulta que es oposición y no le queda otra que asumirlo en serio) y a Samuel Doria Medina, que con dignidad y acorde a su tamaño político fue oportuno y claro al denunciar y proponer opciones. Son dos únicos partidos, así sean débiles y pequeños, tienen estructura, discurso, organización, militantes a quienes movilizar (el gobierno a exagerado la fuerza del MSM), en fin, son un recurso con el que la oposición debe contar. Debiéramos apoyarlos, desde luego.

sábado, 1 de enero de 2011

LOS IRRESPONSABLES

Dante N. Pino Archondo
napucopino@gmail.com

Creo que debemos referirnos a la filosofía de la responsabilidad, como base para explicar lo que aconteció al abrogar el D.S. 0748 que eliminaba la subvención a la gasolina y el diesel. Ha sido la demostración más contundente de que no tenemos un gobierno, entendiendo como tal, a una administración de la cosa pública, lo que tenemos es un conglomerado de dirigentes sindicales que miran a Bolivia como su hacienda y que creen que gobernar es bailar al son de lo que ellos deciden.

Cuanto mayor autoridad tienes y mayor libertad de acción posees, mayor es tu grado de responsabilidad, es decir la responsabilidad va de la mano de la autoridad que invistes. Pero además de ello, cuanto más conocimiento tienes y sabes más por tu preparación de lo que haces, mas responsable eres.

Si esto es así. Evo Morales tiene menos preparación y conocimiento científico que García Linera, pero tiene más autoridad que él. Así que si tratamos de entender el hecho de que García Linera salga a anunciar la eliminación de las subvenciones a la gasolina y diesel, aduciendo que esto no es posible sostener por razones de Estado y que antes de hacerlo tuvo que darle su conformidad a Evo Morales, y decirle que estaba de acuerdo con lo actuado por sus Ministros, que entre otras cosas, dirige y ordena él, antes que Evo y luego con la misma facilidad con que anunció la medida resuelve anularla, es que estamos ante una autoridad que no actúa en correspondencia con su conocimiento y que ha engañado al que menos sabe, con premeditación.

Álvaro García Linera no es honesto ni con Evo Morales ni con el pueblo al que dice defender. Y Evo Morales hace uso de la autoridad con absoluta ignorancia, lo que por una parte, lo convierte en un Presidente peligroso y por otra en un prisionero de su Vicepresidente, y asesores extranjeros, no digo de sus Ministros, con excepción de dos: Villegas y Arce, ya que los demás son tan poco instruidos como Evo Morales.

Estamos ante dos personajes: uno con autoridad sin conocimiento y el otro con autoridad y conocimiento, ¿quién es más irresponsable cuando se toman malas decisiones?. Pero además de esto, al final ¿no es todo el gabinete el que firma un decreto y no son todos responsables de lo que hicieron?, ¿y si el Presidente ahora manifiesta su disconformidad con lo que hicieron no deberían renunciar, todos, al menos por dignidad?

Ahora el pueblo sabe que tenemos como gobierno a un equipo de ineficientes, sin idoneidad y predispuestos a firmar cualquier cosa sin tener idea de lo que hacen, por qué lo hacen y para qué lo hacen. ¿Podemos confiar en ellos cuando prometen: industrializar, mejorar la vida de los pobres y no ser corruptos?

¿Y en que queda ahora los ofrecimientos de incremento salarial, de dinero para riego, y todo el paraíso que se dijo íbamos a tener con esta medida? En nada pues. Lo que se nos está diciendo, es que el contrabando seguirá campeando, la corrupción igual, y que seguiremos comprando diesel caro para venderlo barato. O sea, que la responsabilidad de la que se habló, se convierte en la irresponsabilidad de siempre. Esto, según el propio gobierno, que dijo que el mantenimiento de la subvención era una medida neoliberal, y que ellos como revolucionarios estaban terminando con el neoliberalismo, los convierte por su propia definición en lo que niegan ser: neoliberales, o como dice mi amigo Voltio desde España, en etno-neoliberales.

ABORTO TRATAMIENTO DE SHOCK

Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es

Ninguno de los anteriores diabólicos gobiernos neoliberales se hubiese animado a incrementar, en tal magnitud, los precios de la gasolina en 73% y del diesel en 83%, anunciada mediante Decreto 748, por el enorme rechazo social que esta determinación conlleva, por su inmediato efecto en la aceleración de la inflación y por su impacto negativamente gravitante en la agroindustria cruceña. El gobierno del Presidente Morales se animó, pero la noche de Año Nuevo dio marcha atrás confirmando que el descontento social se había descontrolado.

Desde el punto de vista económico no es recomendable seguir manteniendo precios congelados de los hidrocarburos para el consumo interno, en base a una subvención estatal creciente ya por cinco años, cuando en el mundo éstos han sufrido incrementos significativos. Aun más, el congelamiento del precio de un producto tan fundamental, como es el de la gasolina, no es compatible con un generalizado incremento de los demás precios de la economía. En el último quinquenio, los precios de los productos de la canasta familiar subieron en promedio en un 30 % y el costo de la construcción en un 80 %.

El congelamiento del precio de la gasolina y del diesel está falseando la verdadera tasa de inflación en la economía y toda la estructura de precios relativos. Se puede decir que, en estos cincos años, vivimos una inflación reprimida, que se estuvo liberando con la medida inicial tomada por el gobierno. Adicionalmente, los demás precios de la economía boliviana eran -y son- artificiales bajos debido a que están determinados sobre la base de precios también falsos de los hidrocarburos. La medida por tanto apuntalaba al "sinceramiento de los precios". Y sincerar precios es algo fundamental para una buena asignación de recursos que realizan los mercados y, de esta manera, aumentar la producción en el futuro mediato. Un precio valora tanto el grado de escasez de un bien como así también su grado de utilidad.

Las consecuencias económicas inmediatas de la medida tomada inicialmente por el gobierno, que fue de "shock", iban afectar dos áreas: inflación y producción. Se ingresó en un periodo turbulento donde los precios subirían de manera desordenada los que paulatinamente se podían estabilizar, dando lugar a una nueva estructura de precios relativos, siempre y cuando el gobierno lograse controlar la inflación, que se iba a convertir en el principal reto de política económica para el año 2011. En el área de producción, el "shock" de costos iba a ser enorme para toda actividad productiva donde los hidrocarburos sean importantes, como es el caso de la agroindustria cruceña. Este sector, de sopetón, iba a enfrentar una fuerte alza de costos que no podía trasladar a precios ya que los mismos están determinados por los mercados internacionales. En general, habría una contracción productiva el año 2011, que sería el costo económico del control de la inflación y de la "nivelación" de los precios de la gasolina y del diesel. La producción cae cuando los costos suben.

Una continua y creciente subvención que, según el mismo gobierno, alcanzó el año 2010 a 380 millones de dólares es mucho dinero. Para comprender mejor su magnitud habría que decir que con este monto se podría financiar el 60 por ciento de la obligación que tiene el Estado con los jubilados, y que hoy lo hace con deuda.