"Tito Pedro Reynaga V.
wreynagavx@yahoo.es
Uno de los imaginativos periodistas del MAS escribe sobre el "movimiento de los indignados" que está haciéndose sentir en el mundo desarrollado, y entre los árabes, reclamando democracia real y respeto a los gobiernos y las grandes empresas para con sus derechos y dignidad. Un artículo donde manipula los conceptos y disimula hechos a gusto a fin de sacar conclusiones al parecer destinadas a provocar contento y satisfacción en los jefes del proceso de cambio, y aumentar su puntaje de méritos personales ante estos, Don Fortunato, dice:
Pero, ¿por qué no hubo indignados en Argentina, Uruguay, Venezuela, Ecuador y Bolivia?, aparentemente estos países están enfrentando los problemas económicos del pasado neoliberal con medidas distintas aunque sus problemas económicos y sociales, no están completamente resueltos.
Estos países, tras dejar el dogma neoliberal, están buscando resolver problemas por otros caminos. En Bolivia, la teoría es la apropiación de la riqueza y el control del excedente. La nacionalización de los recursos y de las empresas estratégicas que los gobierno neoliberales entregaron a precio de gallina muerta a las transnacionales. La presencia del Estado es significativa, sobre todo cuando se ha dejado de lado los consejos del dúo FMI/BM.
Venezuela, Ecuador y Bolivia aprobaron nuevas constituciones y ahora se encaminan hacia una mayor democratización. En Bolivia, falta la aprobación de una Ley de Medios que reglamente adecuadamente el funcionamiento de los medios y sobre todo regule el ejercicio del periodismo, por ahora librado a un libertinaje caótico, donde hasta los extranjeros tienen injerencia en temas que sólo interesan a los bolivianos. (ESQUIVEL, F. "¿Por qué no hubo indignados en Bolivia?", 06-12-11)
Pero, este periodista no toma en cuenta que tampoco en Cuba hya movimiento de indignados, ni en Corea del Norte ni en Rusia o Bielorusia ni Myanmar (Birmania), Irán, Zimbawe, Guinea Ecuatorial... países sometidos a gobiernos dictatoriales y hasta totalitarios. Lo que da base para pensar que la ausencia de movimientos de indignados en Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia puede tener una causa similar. Esto es, el dominio cuasi dictatorial impuesto por sus gobernantes, la anulación de la disidencia y la oposición. Las que en Venezuela se están rehaciendo trabajosamente en función de ganarle el poder a Chávez el 2012, y han rebasado ya la fase de la indignación. Los que en nuestro país aún no atinan a nada, confundidos por las consignas populistas que siguen tomando por cosa digna.
Además, ¿no están indignados los indígenas del TIPNIS por el trato vengativo que les da el gobierno? ¿No están indignados los ciudadanos, que en un 60% le dieron la espalda al Gobierno en las elecciones judiciales? ¿No están indignados los periodistas por el afán sin sosiego del gobierno del MAS por someterlos y acallarlos? ¿No están indignados orureños y potosinos como chuquisaqueños y tarijeños porque el gobierno se lava las manos ante sus problemas limítrofes? ¿No está indignada la población en general ante el creciente narcotráfico y la criminalidad? O, ¿ante los apagones y la inflación creciente? Y, ¿No está mostrando indignación la COB y los maestros? No se engañe Esquivel. Como ve hay también indignados en Bolivia. Si en los países desarrollados han llegado a conformar un movimiento masivo de protesta es porque en esos países están amparados por autoridades que respetan los derechos ciudadanos y la libertad de expresión, como no ocurre aquí en Bolivia ni en Ecuador, Venezuela, Nicaragua o Cuba.
Es más, es una indignación que va creciendo ante tanta mentira, engaño, doble moral, trampa y menosprecio de la dignidad y la inteligencia. Una sarta de mañas, hechas método de dominio, para dar curso a afanes ridículos. Como son los de instaurar en el país un sistema socialista de economía estatizada, a sabiendas de su fracaso por todo el mundo, sin excepción alguna (desde la URSS hasta Cuba y Venezuela pasando por Corea del Norte, el país de las hambrunas, etc.).
No agregue usted un engaño más al escenario, no aumente la indignación y el rechazo popular que están haciendo presa del Presidente Evo Morales.
martes, 6 de diciembre de 2011
Cuentos dominicales
Julio Hector Linares Calderón
juliolinaresc@hotmail.com
Cómo olvidar cuando era niño los domingos en los que irrumpía el mexicano Raúl Velasco en nuestros televisores, en el canal 7, cómo olvidar "Siempre en Domingo".
Ahora son otras épocas, se emite otro siempre en domingo, otra vez en el eterno 7, pero ahora el conductor está bien plurinacionalizado, luce cabellera platinada y se presenta como el segundo hombre del Estado.
Y no está en nuestros televisores sólo en la tarde, como lo hacía Velasco. Aparece en la mañana desde el altiplano, en la tarde desde los llanos, hablando y sonriendo por horas, como lo hacía el mexicano.
Y son amenas sus charlas, dos domingos atrás, por ejemplo, se mandó tres horas de tertulia para mostrarnos –lastimosamente con cifras parciales, sin fuente y totalmente rebatibles- que estábamos en el País de las Maravillas, y no eran las caricaturas de ATB.
También moderno el hombre, mostraba en la pantalla LCD que teníamos tres veces más trabajo, viviendas y agua que hace cinco años, aunque nunca dijo cómo calculó los datitos. Luego encaró con la reinvención masista del Estado empresario, ideas de hace 40 años. Si la dictadura militar antes hacía helados, ahora por qué no procesar palmitos pues.
Y es bien inteligente, se explayó una hora con los ingresos de YPFB -la falacia de la nacionalización- y luego vino COMIBOL, todo gracias a Huanuni, nada de los precios récord; y luego respondió cinco minutos sobre las grandes iniciativas, empresas de papel, cementos, cítricos y lo que los movimientos sociales pidan, hay para todos joven.
Luego descalificó al autor del libro que dijo que sólo trabajaban 200 empleados en estos lugares. "Las empresas no tienen la función de generar empleos", dijo. ¡Seguro! sino muy malo el negocio, en cuatro años estas empresas pequeñas ya se gastaron casi 200 millones de dólares, un millón por pega, sería un horror.
"Tienen la misión de generar recursos para el Estado", dijo luego, entonces ¡háganlas pues eficientes! Sino vea sus ejecuciones presupuestarias en los últimos tres años, con suerte llegó al 50% y no termina de arrancar.
En 2012 se presupuestó otros tantos millones para estas empresas, pero ahora que se viene la cumbre, por qué no reflexionan y ven qué se podría/hubiera podido hacer con estos 200 o 300 millones de dólares en agricultura, desarrollo productivo, riesgos. Quién sabe nos responda algún otro domingo.
juliolinaresc@hotmail.com
Cómo olvidar cuando era niño los domingos en los que irrumpía el mexicano Raúl Velasco en nuestros televisores, en el canal 7, cómo olvidar "Siempre en Domingo".
Ahora son otras épocas, se emite otro siempre en domingo, otra vez en el eterno 7, pero ahora el conductor está bien plurinacionalizado, luce cabellera platinada y se presenta como el segundo hombre del Estado.
Y no está en nuestros televisores sólo en la tarde, como lo hacía Velasco. Aparece en la mañana desde el altiplano, en la tarde desde los llanos, hablando y sonriendo por horas, como lo hacía el mexicano.
Y son amenas sus charlas, dos domingos atrás, por ejemplo, se mandó tres horas de tertulia para mostrarnos –lastimosamente con cifras parciales, sin fuente y totalmente rebatibles- que estábamos en el País de las Maravillas, y no eran las caricaturas de ATB.
También moderno el hombre, mostraba en la pantalla LCD que teníamos tres veces más trabajo, viviendas y agua que hace cinco años, aunque nunca dijo cómo calculó los datitos. Luego encaró con la reinvención masista del Estado empresario, ideas de hace 40 años. Si la dictadura militar antes hacía helados, ahora por qué no procesar palmitos pues.
Y es bien inteligente, se explayó una hora con los ingresos de YPFB -la falacia de la nacionalización- y luego vino COMIBOL, todo gracias a Huanuni, nada de los precios récord; y luego respondió cinco minutos sobre las grandes iniciativas, empresas de papel, cementos, cítricos y lo que los movimientos sociales pidan, hay para todos joven.
Luego descalificó al autor del libro que dijo que sólo trabajaban 200 empleados en estos lugares. "Las empresas no tienen la función de generar empleos", dijo. ¡Seguro! sino muy malo el negocio, en cuatro años estas empresas pequeñas ya se gastaron casi 200 millones de dólares, un millón por pega, sería un horror.
"Tienen la misión de generar recursos para el Estado", dijo luego, entonces ¡háganlas pues eficientes! Sino vea sus ejecuciones presupuestarias en los últimos tres años, con suerte llegó al 50% y no termina de arrancar.
En 2012 se presupuestó otros tantos millones para estas empresas, pero ahora que se viene la cumbre, por qué no reflexionan y ven qué se podría/hubiera podido hacer con estos 200 o 300 millones de dólares en agricultura, desarrollo productivo, riesgos. Quién sabe nos responda algún otro domingo.
lunes, 5 de diciembre de 2011
LAS TENTACIONES DEL PODER
Marcelo Miranda
http://entrefeyrazon.blogspot.com
marce_miloa@yahoo.com
El poder enceguece corrompiendo el alma y el corazón humano, lo triste es que después de un ejercicio de poder abusivo o absoluto los actores principales terminan sus días sin pena ni gloria, eso si, con serias consecuencias políticas, económicas y sociales para con sus pueblos, esto es una sentencia histórica, vasta con revisar datos de regimenes que optaron por un ejercicio arbitrario de poder para darnos cuenta que estos trajeron consigo escalas grandes de violencia y pobreza.
Las leyes y normas justamente están para frenar cualquier intento de abuso en el ejercicio del poder, lastimosamente cuando este es hegemónico muchas veces pasa por encima de la norma o simplemente la modifica a placer para que termine siendo un instrumento más de este, desvirtuando así su naturaleza, el absolutismo como forma de administración estatal viene siendo el viejo enemigo de la pobreza y desigualdad, es la vieja tentación a la cual lastimosamente el ser humano sigue tropezando para mal de nuestra ya golpeada humanidad.
El abuso del poder y el consiguiente encegecimiento de quien temporalmente lo posee no es para nada un fenómeno nuevo, desde los inicios mismos de la sociedad vemos como han ido pasando uno tras otro varios intentos de regimenes hegemónicos, algunos por vía democrática y otros por la vía armada, en ambos casos los únicos aportes a la historia y a la humanidad fueron sangre y pobreza, y en esto hay que ser claros, la hegemonía de poder y el consiguiente abuso de este siempre han rebasado las posturas político-ideológicas, de ello encontramos tristes ejemplos tanto en gobiernos de derecha como de izquierda, demostrándose con ello que las tentaciones no distinguen entre capitalistas y socialistas, es más creo que la tentación del poder muchas veces se vale justamente de estas posiciones ideológicas para sembrar la ambición el corazón del ser humano.
Cuando un régimen trata de avasallar todos los órganos estatales, aunque este goce de cierto respaldo popular no puede llamarse a si mismo un gobierno democrático, ya que la democracia exige pluralidad mientras que el abuso de poder requiere hegemonía, un síntoma inequívoco de una política totalitaria es la falsa idea de tener para si tota la verdad, es decir que todas sus acciones y actos tiene legitimidad absoluta por ser estos dueños únicos de esta, justamente de ahí nace todo el absolutismo y la arrogancia característicos del totalitarismo, solo reconocen "su verdad" sin darse cuenta que la única verdad solo puede ser REVELADA por EL DIOS SUPREMO, y nosotros los seres humanos solo llegamos a la verdad plena justamente a través de EL, de ahí es donde nace el empeño de los que ejercen el poder hegemónico de tratar de eliminar o aplacar toda visión de FE que enseñe justamente esto.
El ejercicio del poder en si mismo no es malo, ya que ninguna administración de gobierno podría llevar a cabo sus políticas publicas y económicas sin una adecuada utilización del poder administrativo, coactivo y coercitivo, lo que ocurre es que la tentación del abuso o del absolutismo primero se manifiesta como una simple idea o pensamiento el mismo que poco a poco va ganando terreno para luego tratar de llevarla a cabo, lo triste de esto es que siempre los sueños de hegemonía y de eternidad humana se van truncando con el paso del tiempo, vanas son las ambiciones de poder eterno debido a que este es simplemente pasajero, trayendo consigo solo pobreza, muerte y soledad.
El ser humano por definición no es eterno y solo podrá alcanzar la trascendencia y la eternidad a través de DIOS y no por esfuerzos propios ya que estos siempre terminan siendo ineficaces y perecederos, el totalitarismo, la hegemonía, el abuso, la arrogancia son solo un puñado de tentaciones que van ligadas al uso del poder, lastimosamente este siempre tratara de enceguecer al que lo ostenta para de esta manera envilecerlo y utilizarlo como una simple marioneta.
http://entrefeyrazon.blogspot.com
marce_miloa@yahoo.com
El poder enceguece corrompiendo el alma y el corazón humano, lo triste es que después de un ejercicio de poder abusivo o absoluto los actores principales terminan sus días sin pena ni gloria, eso si, con serias consecuencias políticas, económicas y sociales para con sus pueblos, esto es una sentencia histórica, vasta con revisar datos de regimenes que optaron por un ejercicio arbitrario de poder para darnos cuenta que estos trajeron consigo escalas grandes de violencia y pobreza.
Las leyes y normas justamente están para frenar cualquier intento de abuso en el ejercicio del poder, lastimosamente cuando este es hegemónico muchas veces pasa por encima de la norma o simplemente la modifica a placer para que termine siendo un instrumento más de este, desvirtuando así su naturaleza, el absolutismo como forma de administración estatal viene siendo el viejo enemigo de la pobreza y desigualdad, es la vieja tentación a la cual lastimosamente el ser humano sigue tropezando para mal de nuestra ya golpeada humanidad.
El abuso del poder y el consiguiente encegecimiento de quien temporalmente lo posee no es para nada un fenómeno nuevo, desde los inicios mismos de la sociedad vemos como han ido pasando uno tras otro varios intentos de regimenes hegemónicos, algunos por vía democrática y otros por la vía armada, en ambos casos los únicos aportes a la historia y a la humanidad fueron sangre y pobreza, y en esto hay que ser claros, la hegemonía de poder y el consiguiente abuso de este siempre han rebasado las posturas político-ideológicas, de ello encontramos tristes ejemplos tanto en gobiernos de derecha como de izquierda, demostrándose con ello que las tentaciones no distinguen entre capitalistas y socialistas, es más creo que la tentación del poder muchas veces se vale justamente de estas posiciones ideológicas para sembrar la ambición el corazón del ser humano.
Cuando un régimen trata de avasallar todos los órganos estatales, aunque este goce de cierto respaldo popular no puede llamarse a si mismo un gobierno democrático, ya que la democracia exige pluralidad mientras que el abuso de poder requiere hegemonía, un síntoma inequívoco de una política totalitaria es la falsa idea de tener para si tota la verdad, es decir que todas sus acciones y actos tiene legitimidad absoluta por ser estos dueños únicos de esta, justamente de ahí nace todo el absolutismo y la arrogancia característicos del totalitarismo, solo reconocen "su verdad" sin darse cuenta que la única verdad solo puede ser REVELADA por EL DIOS SUPREMO, y nosotros los seres humanos solo llegamos a la verdad plena justamente a través de EL, de ahí es donde nace el empeño de los que ejercen el poder hegemónico de tratar de eliminar o aplacar toda visión de FE que enseñe justamente esto.
El ejercicio del poder en si mismo no es malo, ya que ninguna administración de gobierno podría llevar a cabo sus políticas publicas y económicas sin una adecuada utilización del poder administrativo, coactivo y coercitivo, lo que ocurre es que la tentación del abuso o del absolutismo primero se manifiesta como una simple idea o pensamiento el mismo que poco a poco va ganando terreno para luego tratar de llevarla a cabo, lo triste de esto es que siempre los sueños de hegemonía y de eternidad humana se van truncando con el paso del tiempo, vanas son las ambiciones de poder eterno debido a que este es simplemente pasajero, trayendo consigo solo pobreza, muerte y soledad.
El ser humano por definición no es eterno y solo podrá alcanzar la trascendencia y la eternidad a través de DIOS y no por esfuerzos propios ya que estos siempre terminan siendo ineficaces y perecederos, el totalitarismo, la hegemonía, el abuso, la arrogancia son solo un puñado de tentaciones que van ligadas al uso del poder, lastimosamente este siempre tratara de enceguecer al que lo ostenta para de esta manera envilecerlo y utilizarlo como una simple marioneta.
Raúl Loayza Montoya
Julio Ríos Calderón
jrioscalderon@hotmail.com
Han transcurrido dos meses desde aquel aciago día de octubre de 2011 pasado, cuando el cuerpo sin vida de Raúl Loayza Montoya se elevó desde La Paz hasta el cielo, dejando entre nosotros la inmortalidad del recuerdo del amigo que tuvo sobre muchos títulos el de un Señor, donde no abundan los señores.
Por mucho que nos haya unido con él un sentimiento muy íntimo de solidaridad fraterna, ante su muerte no podemos resignarnos a sumergirnos en aquel silencio, aconsejado por la sabiduría brahamánica, en cuyo fondo de aniquilación es posible participar de la unidad, donde para los seres juntos en la vida, se desmorona el muro de la muerte física y se restablece el sentido unánime de nuestro destino de átomos. Hay evidentemente entre esto y aquello, una penumbra de eternidad a la que no es accesible la palabra, ni aún el pensamiento.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
A "Rulo" lo quisimos mucho en vida -hoy en la eternidad lo querremos siempre-, porque fue bondadoso, como ser humano, y excelente como amigo. Tenía un corazón tan grande que Dios acomodó ese corazón suyo.
Recordaremos a "Rulo", como al Padre y el esposo modelo. Lo recordaremos, como el amigo minuciosamente honesto porque más allá de cualquier circunstancia existía en él un profesional y un gran defensor, en su momento, del proceso democrático boliviano.
"Rulo" fue un hombre íntegro, nítido, sin bajezas, sin odio, sin maldades ni rencores en su legajo. Esa actitud generosa de depositar en cada ruta una impresión que ensanchaba su nombre.
Nació en La Paz y estudió Economía. La política fue su vida y se entregó alma, vida y corazón.
Su esposa Susi y sus hijos a quienes la ausencia de "Rulo", entibiará la relación profunda que mantenía, recobrará fuerza cuando ellos, al recordarlo, sabrán que él fue el único que los amó hasta cerrar sus ojos.
El recuerdo de "Rulo", del que no podemos ahuyentar la amargura, nos impone ser fuertes para seguir luchando y para aceptar nuestro destino con dignidad y sin temor, ahora y en la hora de nuestra muerte.
jrioscalderon@hotmail.com
Han transcurrido dos meses desde aquel aciago día de octubre de 2011 pasado, cuando el cuerpo sin vida de Raúl Loayza Montoya se elevó desde La Paz hasta el cielo, dejando entre nosotros la inmortalidad del recuerdo del amigo que tuvo sobre muchos títulos el de un Señor, donde no abundan los señores.
Por mucho que nos haya unido con él un sentimiento muy íntimo de solidaridad fraterna, ante su muerte no podemos resignarnos a sumergirnos en aquel silencio, aconsejado por la sabiduría brahamánica, en cuyo fondo de aniquilación es posible participar de la unidad, donde para los seres juntos en la vida, se desmorona el muro de la muerte física y se restablece el sentido unánime de nuestro destino de átomos. Hay evidentemente entre esto y aquello, una penumbra de eternidad a la que no es accesible la palabra, ni aún el pensamiento.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
A "Rulo" lo quisimos mucho en vida -hoy en la eternidad lo querremos siempre-, porque fue bondadoso, como ser humano, y excelente como amigo. Tenía un corazón tan grande que Dios acomodó ese corazón suyo.
Recordaremos a "Rulo", como al Padre y el esposo modelo. Lo recordaremos, como el amigo minuciosamente honesto porque más allá de cualquier circunstancia existía en él un profesional y un gran defensor, en su momento, del proceso democrático boliviano.
"Rulo" fue un hombre íntegro, nítido, sin bajezas, sin odio, sin maldades ni rencores en su legajo. Esa actitud generosa de depositar en cada ruta una impresión que ensanchaba su nombre.
Nació en La Paz y estudió Economía. La política fue su vida y se entregó alma, vida y corazón.
Su esposa Susi y sus hijos a quienes la ausencia de "Rulo", entibiará la relación profunda que mantenía, recobrará fuerza cuando ellos, al recordarlo, sabrán que él fue el único que los amó hasta cerrar sus ojos.
El recuerdo de "Rulo", del que no podemos ahuyentar la amargura, nos impone ser fuertes para seguir luchando y para aceptar nuestro destino con dignidad y sin temor, ahora y en la hora de nuestra muerte.
La propiedad de los recursos naturales bolivianos
Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com
Sin dudas la mayor oferta que el oficialismo tuvo con qué chantajear los ánimos electorales en sus primeros años de transeúnte ejercicio del poder político fue la tan mentada, pero imposturada, "nacionalización" de "empresas/sectores estratégicos".
Fuera de escudriñar sobre qué porcentajes de los paquetes accionarios es que realmente la administración plurinacional adquirió (fingiendo hacerse con el total de participación del paquete accionario), así como fuera de persistir una abrumante participación de capitales transnacionales en los procesos hidrocarburíferos*, o fuera de encarar el Estado millonarios procesos indeminizatorios (por la cuales aún no se transfieren paquetes accionarios), y fuera de muchos otros déficit's de contorno, debe desmantelarse jurídicamente la mentira tras el fracasado proceso de "nacionalización"/o nacioendeudalización pluriviana.
Para empezar el oficialismo pensó haber "recuperado/nacionalizado los recursos naturales" -vía decretos del Ó. Ejecutivo-, cuando los Recursos Naturales siempre fueron del Estado boliviano. Siendo otro canto, el que las inversiones, las empresas, y los procesos industriales en sí -sobre Recursos Naturales bolivianos- se hayan ocurrido con la co-participación (liberal) de partes contratantes públicas, privadas y/o mixtas.
En efecto lo que el oficialismo intentó hacerle creer -electoralmente- al incauto pueblo, con "devolverle la propiedad de los Recursos Naturales al Estado", la Constitución Política del Estado republicano de 1967 ya lo establecía diáfanemente. A saber de su CAPITULO II (BIENES NACIONALES) estableciendo que:
[ARTICULO 136.- I. SON DE DOMINIO ORIGINARIO DEL ESTADO, además de los bienes a los que la ley les da esa calidad*, EL SUELO Y EL SUBSUELO CON TODAS SUS RIQUEZAS NATURALES, LAS AGUAS LACUSTRES, FLUVIALES Y MEDICINALES, ASÍ COMO LOS ELEMENTOS Y FUERZAS FÍSICAS SUSCEPTIBLES DE APROVECHAMIENTO. II. La ley establecerá las condiciones de este dominio, así como las de su concesión y adjudicación a los particulares.]
En el precedente Artículo el legista -un jurídicamente convencido- supo establecer al "dominio originario del Estado" como premisa basamental y rectora de todo en cuanto a propiedad dentro del Estado boliviano implique. Premisa de la cual se desprendan y diferencien, según la Ley, otros tipos de dominio y/o propiedad** en la jurisdicción nacional. Este dominio originario comporta un componente espacial y otro temporal. Ya que refiere a todos aquellos límites territoriales (elemento espacial) con los cuales Bolivia emergió -como Estado independiente- a tiempo de haber sido reconocida por el concierto internacional (elemento temporal) como tal. Seguidamente el legista contempló, dentro ese dominio originario del Estado, tanto al continente superficial (suelo) como a todo lo que se contiene por debajo del mismo (subsuelo); especificando comprender en su dominio a "todos los recursos naturales (...), elementos y fuerzas físicas susceptibles de aprovechamiento" p.ej.
Con respecto a un Recurso Natural en específico, cuyas significativas características han sido disputadas y aprovechadas por una ociosa retórica pajpacunesca-oficialista, la C.P.E. republicana contempló que:
[ARTICULO 139.- LOS YACIMIENTOS DE HIDROCARBUROS, CUALQUIERA QUE SEA EL ESTADO EN QUE SE ENCUENTREN O LA FORMA EN QUE SE PRESENTEN, SON DEL DOMINIO DIRECTO, INALIENABLE E IMPRESCRIPTIBLE DEL ESTADO. NINGUNA CONCESIÓN O CONTRATO PODRÁ CONFERIR LA PROPIEDAD DE LOS YACIMIENTOS DE HIDROCARBUROS. La exploración, explotación, comercialización y transporte de los hidrocarburos y sus derivados, corresponden al Estado. Este derecho lo ejercerá mediante entidades autárquicas o a través de concesiones y contratos por tiempo limitado, a sociedades mixtas de operación conjunta o a personas privadas, conforme a ley.] C.P.E. REPUBLICANA
Considerando de que el término "yacimientos" deviene del latín "iacere" -significando en el caso de las cosas u objetos, estar sobre, entre, o debajo de...- se infiere que el dominio directo del Estado es uno sobre cualesquiera que sea el estado (líquido, gaseoso p.e.) en el que los hidrocarburos yazcan (encuentren o presenten), tanto en suelo como en subsuelo del dominio originario del Estado. No obstante debe aclararse que -geológicamente- un yacimiento es la bóveda o depósito donde yace el hidrocarburo, por tanto totalmente distinto del hidrocarburo como tal. Siendo por ello los yacimientos (en suelo y subsuelo) inalienables e imprescriptibles, ya que conformar ser parte del dominio directo y originario del Estado, y por tanto blindados por la disposición constitucional de que "ninguna concesión o contrato podrá conferir la propiedad de los yacimientos de hidrocarburos."
Así mismo los yacimientos hidrocarburíferos, con respecto al referido Capitulo II BIENES NACIONALES de la C.P.E. republicana, debieron haber sido entendidos como:
1). "de dominio originario del Estado, además de los bienes a los que la ley les da esa calidad, el suelo y el subsuelo con todas sus riquezas naturales, las aguas lacustres, fluviales y medicinales, (...)" Es decir que fueron y son PATRIMONIO NACIONAL los yacimientos y/o depósitos sub-terrestres.
2). (...) así como los elementos y fuerzas físicas susceptibles de aprovechamiento." Es decir que son los hidrocarburos -como elementos- PATRIMONIO NACIONAL al momento de yacer/contenerse depositados en el subsuelo, (susceptibles), antes de un eventual proceso de industrialización (como una simple extracción) que los aproveche. Ya que es potestad del soberano Estado el decidir sobre los elementos una vez evacuados de sus depósitos superficiales y/o sub-terraneos.
En tal entendido el legista en el Artículo 139 estableció que "la exploración, explotación, comercialización y transporte de los hidrocarburos y sus derivados, le corresponden al Estado". Significándose dichos procesos como meras facultades y/o posibilidades que inicialmente le corresponden al soberano Estado. Es decir que los procesos enunciados no fueron ni son facultades limitativas al Estado. Por lo que se permite, a que a tales procesos, concurran otras partes contratantes (públicas, privadas o mixtas). Ya que sería socio-políticamente inútil y jurídicamente incoherente que un Estado -bendecido por Dios y la naturaleza- permanezca abarrotado de riquezas propias sin que las mismas sean aprovechadas por el mismo Estado con recursos propios y/o por medio de capitales privados o mixtos. Otra cosa muy distinta es que el Estado no pueda ser capaz por sí mismo para intervenir de manera total en la cadena hidrocarburífera, ya sea por retraso social, y/o por incapacidad de la administración pública*** para dejar la dependencia hacia capitales transnacionales. De la forma que fuere, la razón por la que un Estado sea dependiente de inversores es una cuestión integral.
Ahora bien cabe aclarar que cosas muy distintas son: 1) el que la ignara juntucha de interpretólogos oficialistas no haya sabido, ni hoy tampoco sepa, distinguir entre las dimensiones jurídicas de las figuras de concesión y adjudicación; más aun no sean capaces de inferir lo que en derecho significa DOMINIO DIRECTO DEL ESTADO, aplicable exegéticamente a los yacimientos y a los elementos yacientes antes de ser los mismos aprovechados por el mismo Estado. 2) el que las figuras contractuales (contratos) para cada proceso hidrocarburífero en específico, hayan efectivamente o no beneficiado a determinados intereses. De todas formas la C.P.E. republicana, sus preceptos al respecto del dominio directo, siempre tuvo preferencia por primacía constitucional del entonces Artículo 228; y el que los llamados a advertir presuntas inconstitucionalidades no lo hayan hecho (o lo hayan hecho de forma equivocada e improvisada) es totalmente una responsabilidad histórica que jamás deber ser olvidada.
Finalmente se colige que los Recursos Naturales -hidrocarburíferos-, objetos de la barata y desgastada retórica pajpacunesca oficialista, siempre fueron consagrados por la Constitución Política del Estado republicano como PATRIMONIO NACIONAL y/o BIENES DE DOMINIO DIRECTO DEL ESTADO BOLIVIANO. Desmontando con ello la falseada idea de novedad proceso-cambiara que diferencie al pasado con el presente, igualmente de desastrosos.
______________________
*El que las empresas nacioendeudalizadas puedan generar excedentes -recursos económicos- no significa que lo hagan como empresas de propiedad (total o mayoritaria) del Estado, del pueblo boliviano. No sin un proceso, como el de arbitraje, que concluya con la transferencia de títulos de propiedad de las acciones en favor del Estado boliviano.
En realidad al Estado actualmente solo se le configura un hecho -por Decreto Supremo- de goce de la cosa ajena, un usufructo específico sobre las empresas que ha nacioendeudalizado. Lo más paradójico es que se trata de una especie extraña de doble usufructo. Ya que el primero es uno que recae sobre un bien, los recursos naturales que siempre fueron del Estado boliviano. Es decir que en cierto pasado el Estado fue vuelto en (contradictorio) usufructuario de un bien que es de su propiedad. Y que ahora el oficialismo ha germinado un segundo usufructo, éste sobre las empresas nacioendeudalizadas.
Ver más en:
La nacionalización aparente/un Estado usufructuario
http://franzrafaelbarriosgonzalez.blogspot.com/2010/09/la-nacionalizacion-aparenteun-estado.html
**La Ley a la cual hace referencia el articulado es una de carácter, por no decir complementario, especial, como el Código Civil.
***Existen contados casos en los que los Estados a pesar de tener las capacidades para hacerse de la total tuición sobre los procesos hidrocarburíferos, constituyen empresas mixtas (con capitales foráneos) como política de Estado.
franzrbarrios@yahoo.com
Sin dudas la mayor oferta que el oficialismo tuvo con qué chantajear los ánimos electorales en sus primeros años de transeúnte ejercicio del poder político fue la tan mentada, pero imposturada, "nacionalización" de "empresas/sectores estratégicos".
Fuera de escudriñar sobre qué porcentajes de los paquetes accionarios es que realmente la administración plurinacional adquirió (fingiendo hacerse con el total de participación del paquete accionario), así como fuera de persistir una abrumante participación de capitales transnacionales en los procesos hidrocarburíferos*, o fuera de encarar el Estado millonarios procesos indeminizatorios (por la cuales aún no se transfieren paquetes accionarios), y fuera de muchos otros déficit's de contorno, debe desmantelarse jurídicamente la mentira tras el fracasado proceso de "nacionalización"/o nacioendeudalización pluriviana.
Para empezar el oficialismo pensó haber "recuperado/nacionalizado los recursos naturales" -vía decretos del Ó. Ejecutivo-, cuando los Recursos Naturales siempre fueron del Estado boliviano. Siendo otro canto, el que las inversiones, las empresas, y los procesos industriales en sí -sobre Recursos Naturales bolivianos- se hayan ocurrido con la co-participación (liberal) de partes contratantes públicas, privadas y/o mixtas.
En efecto lo que el oficialismo intentó hacerle creer -electoralmente- al incauto pueblo, con "devolverle la propiedad de los Recursos Naturales al Estado", la Constitución Política del Estado republicano de 1967 ya lo establecía diáfanemente. A saber de su CAPITULO II (BIENES NACIONALES) estableciendo que:
[ARTICULO 136.- I. SON DE DOMINIO ORIGINARIO DEL ESTADO, además de los bienes a los que la ley les da esa calidad*, EL SUELO Y EL SUBSUELO CON TODAS SUS RIQUEZAS NATURALES, LAS AGUAS LACUSTRES, FLUVIALES Y MEDICINALES, ASÍ COMO LOS ELEMENTOS Y FUERZAS FÍSICAS SUSCEPTIBLES DE APROVECHAMIENTO. II. La ley establecerá las condiciones de este dominio, así como las de su concesión y adjudicación a los particulares.]
En el precedente Artículo el legista -un jurídicamente convencido- supo establecer al "dominio originario del Estado" como premisa basamental y rectora de todo en cuanto a propiedad dentro del Estado boliviano implique. Premisa de la cual se desprendan y diferencien, según la Ley, otros tipos de dominio y/o propiedad** en la jurisdicción nacional. Este dominio originario comporta un componente espacial y otro temporal. Ya que refiere a todos aquellos límites territoriales (elemento espacial) con los cuales Bolivia emergió -como Estado independiente- a tiempo de haber sido reconocida por el concierto internacional (elemento temporal) como tal. Seguidamente el legista contempló, dentro ese dominio originario del Estado, tanto al continente superficial (suelo) como a todo lo que se contiene por debajo del mismo (subsuelo); especificando comprender en su dominio a "todos los recursos naturales (...), elementos y fuerzas físicas susceptibles de aprovechamiento" p.ej.
Con respecto a un Recurso Natural en específico, cuyas significativas características han sido disputadas y aprovechadas por una ociosa retórica pajpacunesca-oficialista, la C.P.E. republicana contempló que:
[ARTICULO 139.- LOS YACIMIENTOS DE HIDROCARBUROS, CUALQUIERA QUE SEA EL ESTADO EN QUE SE ENCUENTREN O LA FORMA EN QUE SE PRESENTEN, SON DEL DOMINIO DIRECTO, INALIENABLE E IMPRESCRIPTIBLE DEL ESTADO. NINGUNA CONCESIÓN O CONTRATO PODRÁ CONFERIR LA PROPIEDAD DE LOS YACIMIENTOS DE HIDROCARBUROS. La exploración, explotación, comercialización y transporte de los hidrocarburos y sus derivados, corresponden al Estado. Este derecho lo ejercerá mediante entidades autárquicas o a través de concesiones y contratos por tiempo limitado, a sociedades mixtas de operación conjunta o a personas privadas, conforme a ley.] C.P.E. REPUBLICANA
Considerando de que el término "yacimientos" deviene del latín "iacere" -significando en el caso de las cosas u objetos, estar sobre, entre, o debajo de...- se infiere que el dominio directo del Estado es uno sobre cualesquiera que sea el estado (líquido, gaseoso p.e.) en el que los hidrocarburos yazcan (encuentren o presenten), tanto en suelo como en subsuelo del dominio originario del Estado. No obstante debe aclararse que -geológicamente- un yacimiento es la bóveda o depósito donde yace el hidrocarburo, por tanto totalmente distinto del hidrocarburo como tal. Siendo por ello los yacimientos (en suelo y subsuelo) inalienables e imprescriptibles, ya que conformar ser parte del dominio directo y originario del Estado, y por tanto blindados por la disposición constitucional de que "ninguna concesión o contrato podrá conferir la propiedad de los yacimientos de hidrocarburos."
Así mismo los yacimientos hidrocarburíferos, con respecto al referido Capitulo II BIENES NACIONALES de la C.P.E. republicana, debieron haber sido entendidos como:
1). "de dominio originario del Estado, además de los bienes a los que la ley les da esa calidad, el suelo y el subsuelo con todas sus riquezas naturales, las aguas lacustres, fluviales y medicinales, (...)" Es decir que fueron y son PATRIMONIO NACIONAL los yacimientos y/o depósitos sub-terrestres.
2). (...) así como los elementos y fuerzas físicas susceptibles de aprovechamiento." Es decir que son los hidrocarburos -como elementos- PATRIMONIO NACIONAL al momento de yacer/contenerse depositados en el subsuelo, (susceptibles), antes de un eventual proceso de industrialización (como una simple extracción) que los aproveche. Ya que es potestad del soberano Estado el decidir sobre los elementos una vez evacuados de sus depósitos superficiales y/o sub-terraneos.
En tal entendido el legista en el Artículo 139 estableció que "la exploración, explotación, comercialización y transporte de los hidrocarburos y sus derivados, le corresponden al Estado". Significándose dichos procesos como meras facultades y/o posibilidades que inicialmente le corresponden al soberano Estado. Es decir que los procesos enunciados no fueron ni son facultades limitativas al Estado. Por lo que se permite, a que a tales procesos, concurran otras partes contratantes (públicas, privadas o mixtas). Ya que sería socio-políticamente inútil y jurídicamente incoherente que un Estado -bendecido por Dios y la naturaleza- permanezca abarrotado de riquezas propias sin que las mismas sean aprovechadas por el mismo Estado con recursos propios y/o por medio de capitales privados o mixtos. Otra cosa muy distinta es que el Estado no pueda ser capaz por sí mismo para intervenir de manera total en la cadena hidrocarburífera, ya sea por retraso social, y/o por incapacidad de la administración pública*** para dejar la dependencia hacia capitales transnacionales. De la forma que fuere, la razón por la que un Estado sea dependiente de inversores es una cuestión integral.
Ahora bien cabe aclarar que cosas muy distintas son: 1) el que la ignara juntucha de interpretólogos oficialistas no haya sabido, ni hoy tampoco sepa, distinguir entre las dimensiones jurídicas de las figuras de concesión y adjudicación; más aun no sean capaces de inferir lo que en derecho significa DOMINIO DIRECTO DEL ESTADO, aplicable exegéticamente a los yacimientos y a los elementos yacientes antes de ser los mismos aprovechados por el mismo Estado. 2) el que las figuras contractuales (contratos) para cada proceso hidrocarburífero en específico, hayan efectivamente o no beneficiado a determinados intereses. De todas formas la C.P.E. republicana, sus preceptos al respecto del dominio directo, siempre tuvo preferencia por primacía constitucional del entonces Artículo 228; y el que los llamados a advertir presuntas inconstitucionalidades no lo hayan hecho (o lo hayan hecho de forma equivocada e improvisada) es totalmente una responsabilidad histórica que jamás deber ser olvidada.
Finalmente se colige que los Recursos Naturales -hidrocarburíferos-, objetos de la barata y desgastada retórica pajpacunesca oficialista, siempre fueron consagrados por la Constitución Política del Estado republicano como PATRIMONIO NACIONAL y/o BIENES DE DOMINIO DIRECTO DEL ESTADO BOLIVIANO. Desmontando con ello la falseada idea de novedad proceso-cambiara que diferencie al pasado con el presente, igualmente de desastrosos.
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*El que las empresas nacioendeudalizadas puedan generar excedentes -recursos económicos- no significa que lo hagan como empresas de propiedad (total o mayoritaria) del Estado, del pueblo boliviano. No sin un proceso, como el de arbitraje, que concluya con la transferencia de títulos de propiedad de las acciones en favor del Estado boliviano.
En realidad al Estado actualmente solo se le configura un hecho -por Decreto Supremo- de goce de la cosa ajena, un usufructo específico sobre las empresas que ha nacioendeudalizado. Lo más paradójico es que se trata de una especie extraña de doble usufructo. Ya que el primero es uno que recae sobre un bien, los recursos naturales que siempre fueron del Estado boliviano. Es decir que en cierto pasado el Estado fue vuelto en (contradictorio) usufructuario de un bien que es de su propiedad. Y que ahora el oficialismo ha germinado un segundo usufructo, éste sobre las empresas nacioendeudalizadas.
Ver más en:
La nacionalización aparente/un Estado usufructuario
http://franzrafaelbarriosgonzalez.blogspot.com/2010/09/la-nacionalizacion-aparenteun-estado.html
**La Ley a la cual hace referencia el articulado es una de carácter, por no decir complementario, especial, como el Código Civil.
***Existen contados casos en los que los Estados a pesar de tener las capacidades para hacerse de la total tuición sobre los procesos hidrocarburíferos, constituyen empresas mixtas (con capitales foráneos) como política de Estado.
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