martes, 7 de octubre de 2014

LA TOTALIZACION DE LA POLITICA


Susana Seleme Antelo
susiseleme@yahoo.es
A una semana de las elecciones ¿podrá la sociedad boliviana revertir las encuestas que le otorgan más poder aún al presidente-candidato Evo Morales? La bonanza económica neoliberal, sumada a la apañada informalidad corporativa le beneficia, de ahí la pobreza de votos para la oposición. Aun así ¿podrá el electorado cambiar esos datos para que Bolivia no siga presa de los excesos de la concentración del poder o, como decía Hanna Arendt,  de la "totalización" de la política?

¿Vencerá la democracia plural al pensamiento  y partido únicos pretendidos por el jefe del régimen, aun a chicotazos? Ojalá, a pesar  de la desconfianza en el Órgano Electoral atado al oficialismo, tanto que votan los muertos votan y algunos fungen como jueces electorales. ¿Rechazará la sociedad la avalancha de tránsfugas que cambian de bando por un curul en el Congreso, futuros cargos u otras prebendas? Antes era un delito, pero hoy lo aceptan como un triunfo político del oficialismo, cubierto acríticamente por los medios. Esos actos reflejan cero ética política que degrada la ya degradada democracia, traducida en una despiadada descalificación del adversario, entre otros bemoles, como el derroche, la ausencia de transparencia en la gestión y gastos públicos, la corrupción, el contrabando y el narcotráfico.

La lucha política en democracia siempre conlleva conflicto: se trata de la lucha por el poder, más aún en tiempo electoral. Hoy, en Bolivia, es la lucha por la reproducción del poder de Morales, inconstitucional esta tercera vez, que ha hecho del voto la máscara  que le da un barniz democrático, siempre a través de la negación de los "otros". Aquí, de  "nosotros", aunque le rinda tributo a la cruceñísima Gladys Moreno (+) y pretenda cerrar su campaña en el monumento al Cristo, donde exigíamos "autonomía, autonomía". Exigencia todavía  en pie, frente al centralismo  totalizante de Morales.

Vuelvo a Hannah Arendt,  para quien "La forma más extrema de violencia es uno contra todos". El 'uno' es Morales que se arroga todos los poderes, los ejerce sin contrapesos ni contención jurídica, usa y abusa de su autoridad y persigue a "todos" los que se oponen a su reproducción en el poder. Me quedó con Arendt esperando el "milagro de la acción política", posibilidad presente siempre, para que el voto en Bolivia restablezca el Estado Democrático de Derecho, para que no haya más violencia a la libertad y la  dignidad de las personas, ni que se las encarcele o se las obligue al exilio porque piensan diferente.

lunes, 6 de octubre de 2014

TRANSFUGIO


Paúl Antonio Coca Suárez Arana

En pasadas épocas, cuando un político se pasaba de las filas de Acción Democrática Nacionalista (ADN) a las del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) era cuestionado y acusado de transfugio, es decir, de "pasa pasa", y el sentimiento colectivo indicaba desde cuestionamientos serio al tránsfuga, hasta el voto castigo. Y eso que estamos hablando de dos partidos políticos ubicados en la misma vereda política e ideológica.

En la actualidad, el transfugio que se observa en nuestro medio sorprende a propios y extraños, pero al final termina siendo aceptado por un grueso sector ciudadano, debido a las circunstancias propias del medio. El Movimiento al Socialismo (MAS) siempre ha cuestionado a los Gobiernos del pasado, a todo lo que han realizado desde 1985 hasta 2005 y han introducido en el ideario colectivo que todo lo anterior al Gobierno del MAS, prácticamente no sirve, pero ahora cambia radicalmente de discurso.

Es, en ese marco, que el actual partido de Gobierno ha incorporado en sus filas a miembros y representantes de ese Estado Neoliberal, que ha gobernado en dos décadas consecutivas, y que aspiran a mantener un proyecto de visión que es, incluso, antagónico con el del MAS. Pero no es que los nuevos aliados del oficialismo sean desconocidos, sino que son conocidos por sus obras y acciones, y aun así son presentados de manera rimbombante como nuevos masistas.

En 2009 empieza este proceso de alentamiento del transfugio político cuando el MAS incorpora a miembros de la Unión Juvenil Cruceñista en sus filas, los cuales han llegado a desbaratar marchas campesinas mediante la fuerza y que luego, y dentro del MAS, abrazan a esos mismos campesinos en señal de que son parte del "proceso de cambio".

En estas elecciones, se han incorporado al "proceso de cambio" reconocidos miembros y ex autoridades gubernamentales de MNR, ADN, MIR, UCS, NFR no solamente están de candidatos, sino que ocupan cargos ministeriales, a sabiendas de que tienen un pasado político e ideológico completamente opuesto al MAS. Todos ellos han combatido el ascenso del MAS al poder por todos los medios a su alcance, y ahora están compartiendo el poder.

Pero es un fenómeno en donde la ideología o el compromiso con el "proceso de cambio" no tiene lugar, sino que se trata de tener cuotas de poder, puestos de trabajo, no perder vigencia política, es decir, hablamos de la obtención de beneficios, los cuales habían perdido cuando el MAS toma el poder.

Pero, también es menester decirlo, que estos políticos neoliberales que ahora son masistas no le aportan nada al MAS, sino que causan un efecto doble con un mismo resultado: los repelen los opositores, quienes los califican de "vendidos", y el segundo efecto es que dentro del mismo MAS causa malestar e indignación, que a mediano y largo plazo traerá consecuencias.

domingo, 5 de octubre de 2014

¿TRANSFUGIO O NUEVAS FORMAS POLITICAS?

Julio Aliaga Lairana

Este fin de semana he escuchado la extrema preocupación de políticos y analistas sobre el transfugio, utilizando los ejemplos de tantos antimasistas que ahora se han vestido de azul de la forma más cínica y oportunistas. El ejemplo paradigmático entre los execrables es Jessica Echeverría en Santa Cruz.


A contramano, propongo la idea de que la aparición de las Redes Distribuidas del Internet están creando una nueva cultura, donde el "transfugio" será cada vez algo más común y por lo tanto aceptable, porque las nuevas formas de lealtad se establecen en el mundo de la abundancia digital frente al de la escacés analógica en la que lo acostumbrado era permanecer inamovible en una organización (la institución más notable en esa dirección, sin duda es el matrimonio "hasta que la muerte nos separe"), sin siquiera imaginar pensar en otra, porque cambiar de sitio fue tachado como un pecado abominable.

En el mundo digital la nueva ciudadanía visita un lugar y si no le gusta se va a otro (de una página a otra, en menos de un clic de milisegundos), y navega entre las múltiples opciones, hasta que alguna lo convence y lo atrapa por un tiempo, hasta que se hace obsoleta. Es el tiempo de la obsolescencia de lo novedoso. ¿Cómo en este tiempo de vorágine se le va a pedir a la gente que se quede de por vida en un partido político, defendiendo un líder, una sola idea?

En el mundo analógico existe un solo Samuel Doria Medina, mientras que en el digital deben haber millones si uno lo busca en Google (este ejemplo vale para todos los otros). ¿Por qué razón, causa, motivo o circunstancia uno debiera quedarse con un solo candidato y apoyarlo, a pesar de que en el camino de la abundancia de información se de cuenta de sus defectos y limitaciones? En el mundo digital se apoyan ideas, iniciativas, acciones en red, en el mundo digital se construyen y se apoyan causas. Yo concuerdo con algunas ideas del MAS, me encantan los sueños de los ecologistas verdes, apoyo públicamente algunas propuestas de Samuel y cada día más alguna de Tuto; ¿votar?, voy a votar por quien esté segundo, para tratar de aportar a la consolidación de algún senador o senadora de oposición a la hora de distribuir los escaños. Este dilema personal conjuga la historia de la actual crisis de las organizaciones políticas analógicas del mundo entero.



Están naciendo nuevas formas políticas, la intermediación, la búsqueda de sentido, la representación, el conocimiento, se están construyendo en otros sitios que no son los partidos analógicos, por sus estructuras burocratizadas, autoritarias y cerradas sobre si mismas o alrededor de los caudillos. Cada día el planeta necesita más políticos digitales frente a la pesadez de los políticos analógicos que hoy perviven, apenas, pero perviven. Los bolivianos lo notamos ya en estas elecciones: hay 8.000.000 de celulares funcionando en Bolivia, 3.000.000 de páginas Feisbuc bolivianas, y no hay un solo trabajo dos punto cero desde ninguna candidatura; ni una sola candidatura parece haberse enterado de esto.

miércoles, 1 de octubre de 2014

MAS DEUDA HOY, CRISIS PARA EL FUTURO


Armando Méndez Morales
Noticia de estos días es la pretensión del gobierno del Presidente  Morales de endeudar al Estado Boliviano con el exterior por un monto de 3,600 millones de dólares. Tres mil millones, él quisiera que provengan de China y 600 del Banco Interamericano de Desarrollo.
Para fines de mayo la deuda pública externa, según el Banco Central de Bolivia, alcanza a $us. 5,309 millones de dólares, a lo que habría que añadirle $us. 3,330 millones, que es el monto que ya han comprometido desembolsarle a Bolivia –pero todavía no lo han hecho- tanto los organismos internacionales de financiamiento como gobiernos. De este monto por desembolsar, el 73 por ciento corresponde a organismos internacionales y el 27 por ciento a gobiernos. Si se suma el monto señalado al saldo de la deuda, querría decir que el país enfrentaría para el futuro ya una deuda pública externa del orden de los 8,639 millones de dólares, sin considerar los 3,600 que ahora se pretende.
Pero la deuda pública actual no es sólo externa, también es interna. Según información del Ministerio de Hacienda y Economía la deuda que mantiene el Tesoro General del Estado alcanza a $us. 4,700 millones de dólares, para fines del año 2013, a lo cual habría que sumarle la deuda que mantiene el Banco Central de Bolivia por sus "operaciones de mercado abierto" que no es otra cosa que la colocación de bonos, a tasas de interés atractivas, con objeto de retirar dinero de la economía. Este monto prácticamente era inexistente a principios del presente siglo. Para fines de agosto del presente año alcanza a $us. 3,347 millones de dólares.
Sumando todos los conceptos anteriores, -sin tomar en cuenta la pretensión de 3,600 millones- se podría concluir que el Estado Boliviano se mueve hacia una deuda pública total del orden de los 16,686 millones de dólares, monto nada despreciable, monto que hubiese sido mucho mayor si es que no consideramos las varias condonaciones de deuda externa con la que el país se benefició en el pasado.
La primera condonación se dio ya a fines de los años ochenta y principios de los años noventa por un monto del orden de los 1,000 millones de dólares y que provino de la banca privada internacional, luego vinieron otras condonaciones de gobiernos como de EE.UU., Japón y Alemania. Pero lo más reciente es la condonación que nos otorgaron lo organismos internacionales, como el Banco Mundial, el BID y el Fondo Monetario Internacional, condonación que se hizo efectiva, precisamente, en los primeros años del gobierno del Presidente Morales y por un monto del orden de los 3,200 millones de dólares.
La pregunta que corresponde hacerse es ¿por qué se condonó la deuda a Bolivia? La respuesta es simple, no la pudo honrar.
En los primeros años de la década de los años ochenta, previo al devastador periodo hiperinflacionario, el país ingresó en default con la banca privada internacional, luego de que en los bonancibles años del primer gobierno de Hugo Banzer el país lograse "grado de inversión", por lo que en esos años el país se endeudó.
Luego nuestras relaciones comerciales con el mundo siempre eran deficitarias – no como ahora que son superavitarias- por lo que no tenía capacidad de pago. Esto llevó a los gobiernos extranjeros a condonarnos la deuda.
Finalmente, para fines de la de la década de los años noventa Bolivia ingresó al denominado grupo, nada halagador, de los diez ochos países HIPC (Países pobres altamente endeudados), 14 del Africa, tres de Centro América y el único de Sud América, Bolivia, por lo que se benefició con la condonación de la deuda con organismos internacionales, y por el monto ya indicado, $us. 3,200 millones.
La experiencia vivida debería ser una enseñanza para el gobierno de Bolivia. No debemos endeudarnos. Más aún si durante estos años Bolivia pasó de ser un país deficitario en sus relaciones económicas internacionales a superavitario. Antes importábamos más de lo que exportamos, ahora es lo contrario, exportamos más de lo que importamos.
En los años noventa el continuo endeudamiento con el exterior se justificaba,  porque era la única manera de financiar las imprescindibles importaciones para que funcione toda nuestra actividad económica, y, de esta manera, seguir creciendo, aunque modestamente. Ahora la situación es diferente: con lo que exportamos perfectamente podemos financiar nuestras importaciones.
A la situación descrita hay que añadir algo que permanentemente el gobierno del presidente Morales repite: la continua presencia de superávit fiscal, vale decir, la situación por la que el sector público tiene ingresos mayores a sus gastos, situación que no amerita endeudamiento público. Este se justifica cuando hay déficit, es decir, cuando los ingresos públicos son menores a los gastos. La única manera de que esto suceda es con deuda.
¿Queremos, de ahora en adelante, un gasto público por encima a los ingresos? ¿Se quiere repetir el desastroso pasado? Parece que no recordamos la "década pérdida" que sufrió América Latina en los años 80, precisamente por la crisis de la deuda. No estamos informados que el principal problema de los países desarrollados, hoy, es el endeudamiento público, en particular en los países de la Unión Europea.

NO SON PIZARRAS, SON COMPUTADORAS


Gonzalo Rodríguez Amurrio
rodriguez.amurrio.go@gmail.com

En la sociedad de la información, que en la actualidad vive la humanidad, quienes tienen la oportunidad de ser "rápidos" tienen las mejores posibilidades de éxito. En el ámbito educativo los "rápidos" tienen mejores opciones de avanzar en sus estudios, lo que les permite excelentes expresiones de desempeño profesional posterior.

Pero nada de esto es comprendido por quienes ponen en práctica la entrega de computadoras portátiles a los bachilleres de la presente gestión, porque con solo hacer palpar las laptops a las promociones 2014 estas no entrarán al mundo de los "rápidos", por lo que es posible afirmar, categóricamente, que el Estado no cumplió con su obligación de facilitar el acceso a medios en la justa medida de una verdadera educación de calidad.

Lo adecuado es y debe ser obsequiarlas, como inicialmente se anunció. Una laptop no es una pizarra para que se quede en el colegio, es una herramienta de uso cotidiano. Cuanto más resulte utilizada por cada estudiante hará a la persona más capaz en la recepción, procesamiento y creación de información. Solo así la persona se hace "rápida" y no con un uso ocasional de escasas horas a la semana, como quién asiste a un instituto.

Hacerse rápidos/as exige mucho más que conocer lo elemental de un procesador de texto u hoja de cálculo. Exige destrezas múltiples en el manejo de los programas y aplicaciones informáticas, lo que se logra con el mayor tiempo de uso y el escudriñamiento directo de las potencialidades de los programas, y optar por las mejores alternativas  informáticas en el manejo de datos numéricos, textos, sonido, imágenes estáticas y en movimiento, y ante todo interacción a través de la Internet y redes alternativas.

Se hacen rápidos/as quienes tienen posibilidades de mayor cantidad de horas de uso de computadoras y de conexión a las redes, por donde fluyen información y conocimientos en raudales que ahogan a quienes no tienen la experiencia suficiente de navegación.

Anclar las laptops a los colegios con la finalidad de su uso esporádico es el más grande absurdo. Quienes manejan tales herramientas en su actividad profesional actual, y se encuentran en condiciones de una aceptable competitividad, saben que computadora guardada es cuasi inversión perdida, y que laptops subutilizadas resultan igual.

El que algunas autoridades, que no ingresaron a esta era digital como se hubiese deseado, crean correcta la decisión gubernamental de no entregar en propiedad las laptops es comprensible; pero escuchar fundamentos de quienes han multiplicado sus potencialidades intelectuales gracias al uso de computadoras, justificando el yerro gubernamental, sinceramente mueve a la indignación.

Estos últimos saben que el mayor apoyo para nuestros/as jóvenes bachilleres, cuyas familias no pueden comprarles una laptop, es precisamente facilitarles tales equipos, para que se hagan "rápidos" y se alejen de verdad del limbo del analfabetismo digital.

Las nuevas demandas universitarias hoy enfatizan que en los campus de las universidades debiera haber conexión inalámbrica a Internet, pero ello supone que cada universitario/a tenga su computador o herramienta equivalente para conectarse a la red.

Infelizmente los bachilleres 2014, cuyas familias no puedan comprarles tal herramienta estarán muy rezagados frente a sus pares que sí puedan hacerlo. Y estamos frente a una desigualdad de oportunidades que, entre las tantas formas de injusticia social, el gobierno pudo encarar pero no capta a cabalidad su rol de promotor de la igualdad.

Suele decirse que eso se hará a futuro. No entienden que en la era de la información hoy ya es tarde y lo será aún más si dejamos para después lo que debe hacerse hoy.