Atilio Liberio R.
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1.
Las fuerzas progresistas están confundidas. Julio Aliaga dice bien, "la misma sensación de desasosiego" en la "Internacional Socialista" como entre las ONGs de la iglesia católica. Sensación que pronto puede ser desolación. Sin embargo, este puede ser un buen síntoma, si revela la preocupación por la suerte de nuestro país y su pobre gente. Qué bueno sería que esta aflicción viniera acompañada del consiguiente esfuerzo por mejor entender la realidad social y rectificar las deficiencias, superando los viejos prejuicios ideológicos y teóricos que han distorsionado nuestra compresión de los hechos y llevado al fracaso tanto a nuestros proyectos como al país. Pero, de esto no se ve nada en el horizonte, sólo las mismas actitudes y viejas ideas: "b) otra oposición propositiva e innovadora de izquierda democrática, asentada en una visión liberal y social-cultural del proceso político actual" (Carlos Hugo Laruta), repitiendo el estilo, y hasta palabras, vacías de contenido como manipuladoras, de la izquierda oportunista que llevó a Evo Morales al poder.
Esto es decepcionante. Más aún cuando como principales alternativas de liderazgo opositor para las elecciones de diciembre, se pone a la cabeza de los potenciales candidatos, atribuyéndoles "alcance nacional", a gente trajinada y comprometida con la vieja oligarquía, encabezada por el funesto Sánchez de Lozada: "Los que al parecer son líderes de alcance nacional son pocos: Víctor Hugo Cárdenas, Samuel Doria Medina y Carlos Mesa Gisbert" (Carlos Hugo Laruta).
¿Por qué razón se apela a las mismas viejas ideas que han dominado la política nacional desde hace más de 70 años, sabiendo cuál es su saldo de miseria y frustración? ¿Por qué no se busca salir del desasosiego referido buscando otros y nuevos caminos? ¿No nos dice nada que las ideas colectivistas (socialistas de toda laya), las de poner al estado y los políticos como principales agentes de la economía, hayan fracasado en nuestro país y continúen fracasando trastornadas por la corrupción del proyecto masista chavista, arrastrando a mayor miseria y dolor a nuestro pueblo? ¿Por qué la oposición tiene que empezar por ponerse ideológicamente al lado del oficialismo, para pretender hacer oposición luego de darle la razón? ¡Hasta cuando seremos súbditos de teorías y consignas que la realidad ha hecho rebotar y la razón ya ha descartado y archivado en el folio de las ideologías fracasadas!
A falta de pan, buenos son los adobes. Si la oposición carece de algo, esto es, de ideas, de un programa e ideología, de un proyecto de sociedad alternativo al proyecto socialista nacionalista con aderezo indigenista que enarbola el MAS. Por eso es que,el discurso opositor no pasa de una versión aguada del mismo proyecto masista. Y así no se podrá llegar a nada, a ningún lado, y menos a constituir una oposición real a Evo Morales y sus planes totalitarios. Ni a ofrecerle al país salida alguna a su postración en la pobreza y el atraso.
Pero, ¿por qué no hay más? Por qué tal pobreza de pensamiento. Será que no hemos pasado la condición de tributarios de la vieja ideología marxista (y sus expresiones comunitaristas, altermundistas...), o nos sentimos chantajeados por ella, al no haber podido superar la noción de que ahí está LA CIENCIA SOCIAL. Porque no nos dimos el trabajo de estudiar críticamente los textos de Marx. Hasta hoy, nuestros intelectuales alardean de ser marxistas y haber leído El Capital, mientras que los más capos se dan tono de ideólogos por sentir que lo han comprendido. Cuando, a ojos vista, no lo han leído, o no lo han hecho con suficiente atención. Porque de haberlo estudiado seriamente hoy estarían libres del lastre marxista.
Claro, nuestras elites dirigentes antes que ocuparse de estas huevadas, ponen todo su talento y esfuerzos por lisonjear a las masas y elaborar un discurso electorero vendible, antes que darse el trabajo de elaborar un proyecto para sacar al país de sus problemas. Buscando trepar al poder a toda costa y como sea, la razón funadamental. De otro modo ¿cómo puede explicarse que gente que ha fracasado en el gobierno ahora se esté dando aires y afanes de volver al poder solicitando nuestro apoyo sin dar explicación de su fracaso y de la forma de enmendarlo? Como Carlos Mesa, por ejemplo. Este patrón ahora se da a la tarea de aconsejar y enseñarnos qué es lo que debemos hacer... cuando el no pudo aconsejarse estando en la Presidencia. O, un Víctor Hugo Cárdenas que pasó por el poder sin ideología alguna, renegando de la ideología katarista para arrimarse a Sánchez de Lozada y los beneficios del poder.
La interesante reunión de organizaciones ciudadanas realizada en Santa Cruz este reciente fin de semana puede ser un indicador de la posibilidad de construir una verdadera oposición. Capaz de hacerle frente al proyecto socialista Morales-Chávez. El momento histórico da para ello, en la medida en que el actual régimen termine ahogado en su propio vómito, por el hartazgo corrupto y sin medida. Así como por el incremento del desempleo, la pérdida de oportunidades de inversión y el consiguiente ahondamiento de la pobreza, la disminución de ingresos fiscales y las dificultades para mantener el populismo dadivoso. Agravadas por la absurda política económica y los efectos de la crisis mundial del sistema. ¡Los planetas van alineándose contra el hado de los Evo Morales y Hugo Chávez!
2. Hacia la construcción de una oposición eficaz
La posibilidad requiere de pautas y condiciones básicas, entre estas:
A. Una ideología y programa de gobierno nuevos, claramente contrapuesto al socialismo, chavista moralista. Capaz de interpelar y ganar el sentimiento popular y ser visto como una alternativa definitiva para sacar al país de este pozo de frustración en el que está desde la invasión española al Tawantinsuyu. Una ideología nueva y distinta, ajena a los mitos del "nacionalismo revolucionario" (movimientista), ajena a la "ciencia" y consignas marxistas como al indigenismo populista de izquierda y derecha. Paquete ideológico, que ha sometido la conciencia social del país desde el siglo pasado manteniéndolo en la degradación moral y material. Hablamos de un proyecto de largo aliento y definitivo para poner al país al nivel de los otros países del mundo, los que protagonizan el desarrollo de la humanidad. Los bolivianos, aymaras, quechuas... no tenemos por qué ser menos.
B. Un liderazgo también nuevo. No infecto. Con gente que no arrastre cola de paja por su participación y beneficios obtenidos en los gobiernos oligárquicos movimientistas, gonistas, banzeristas, miristas, adenistas, condepistas, ucesistas, etc. El apelar a figuras ya desgastadas para encabezar las candidaturas de oposición, significa darle al MAS y a Evo Morales facilidades para combatirlas. Es algo del todo innecesario habiendo personalidades en el escenario político capaces de erigirse en líderes por sus propios méritos: como René Joaquino, Sabina Cuellar, Alejo Veliz, Rufo Calle, Marcial Fabricano... (en el bando indígena) y Oscar Ortiz... (en el sector no indígena). Gente a la que no se le puede enrostrar el haberse enriquecido por la corrupción en el poder, ni complicidad con la oligarquía derechista ni izquierdista. ¿Por qué darle ventajas a quien se esta procurando arbitrariamente todas las ventajas? ¿Por qué darle ventajas a Evo Morales y su proyecto de corrupción socialista? ¿Por qué tener consideraciones con quien no tiene consideración con nadie, ni patria ni pueblo, ni raza... y, ni hijos? No tenemos por qué fortalecer el proyecto totalitario. Los actuales líderes cívicos y políticos de la oposición deberían ser capaces de renunciar a sus opciones y ambiciones para apoyar a nuevos líderes en aras de la construcción de un movimiento opositor verdaderamente eficaz. No dicen que están al servicio de la patria y el pueblo... pues que lo demuestren, que apoyen personalmente y pongan sus fortunas, logradas desde el poder, al servicio de la defensa de la democracia. Se lo deben al país.
C. La propuesta de elecciones primarias debe ser puesta en práctica como proceso de unificación de la oposición. Y debe ser ocasión para la construcción, y la difusión en el pueblo, de la ideología y el programa requeridos, así como de reafirmación del liderazgo definitivo. El MAS y sus líderes e ideólogos huyen del debate político, como lo hace Chávez en Venezuela y los Castro en Cuba, saben que no pueden defender ideas indefendibles. Y, por eso mismo, la oposición debería fomentar el debate en todos los terrenos, generar un gran espacio social de intercambio de ideas y debate franco. Será útil no sólo para perfilar una candidatura de oposición sino para educar al pueblo políticamente, a fin de que mejore su desempeño como soberano. Eso es sembrar futuro.
3. La oposición cómplice
Dentro de la estrategia chavista, la del "socialismo del siglo XXI" está el armar una oposición "constructiva", dicen. Que en los hechos socape la acumulación del poder omnímodo en manos del líder de la "revolución". Esto es, una oposición cómplice. Para ello apela a políticos ya usados, o políticos emergentes, sin opciones por sí mismos, que sin embargo pueden tener cierta notoriedad entre el pueblo. Entonces, disponiendo fuertes presupuestos y organizaciones intermediarias, los involucran en planes para construirse una oposición manipulable, que aparezca ante la opinión pública como una verdadera oposición para dar apariencias democráticas.
Al parecer, en Bolivia, este plan está ya en marcha. Hoy, por Panamericana, Carlos Hugo Laruta condenaba una "oposición de posiciones extremas" refiriéndose a las posiciones de revisión y cuenta nueva en el Padrón Electoral como condición de las elecciones de diciembre. Argumentaba con criterios de "un término medio" entre las posiciones de los opositores y el régimen de gobierno. Sutilmente, aconsejaba un acuerdo intermedio, capaz de interesar a ambas partes, cediendo cada una algo. Un acuerdo serio que se respete, decía, con cronograma para dar tiempo y cumplimiento a la elaboración del nuevo Padrón Electoral concertadamente para el 2010 (como si el MAS y Evo Morales respetaran algo). Y abogaba porque se deje el actual Padrón para las elecciones de diciembre. Que antes que atender este asunto del Padrón sería más importante que gobernantes y opositores hablaran del desempleo y la crisis, etc., que es lo que más estaría inquietando al pueblo, concluía Laruta.
¡Notable! ¿O no? Cuando de ganar Evo Morales las próximas elecciones, con todas sus trampas, principalmente la del actual Padrón, no le será imposible lograr más del 70% de la votación. Momento en el que arremetería con todo rastro de democracia y libertad. Pero, según Laruta, ese sería el momento de dar vía libre a un nuevo Padrón. A asno muerto tranca al corral.
¿Es que no se ve? El método de dominio del proyecto masista va gradualmente. Donde cada paso logrado abre nuevas posibilidades para someter y anular la democracia y las libertades ciudadanas, hacia la construcción del poder total. Oportunidades que los masistas asumen sin asco ni respeto por nada, ni compromisos ni principios ni nada, ni siquiera sus mismas leyes, como hacen con la CPE masista. Dando imagen de una real conducta de delincuentes.
¿Será que Carlos Hugo Laruta está comprometido con la construcción de una oposición cómplice? ¿Quiénes más? Es posible que Laruta no entienda la magnitud de lo que propone, pero, ¿quién podría estar detrás de su actitud? ¿Qué posible candidato opositor podría estar comprometido con los afanes del MAS? La traición en la política boliviana tiene vieja y fructífera práctica. Y algunos ya tiene Know How. Habrá que buscar entre los que ya están en campaña para candidatear por la oposición, y cuya candidatura sea fácilmente rebatible para la gigantesca maquinaria publicitaria del MAS. Un candidato opositor con lastre, mejor si es el único, que antes de desmerecer la candidatura de Evo Morales permita poner de relieve sus "virtudes" a contraste de las del candidato de oposición. Para quién quiere ganar, a toda costa, no le vendrá mal tener un oponente cuya cola de paja pueda incendiar cuando le de la gana.
4.
Bien Julio, estamos empezando a entender lo substancial de la realidad boliviana y el lastre que constituye la política y el estado para la economía y la vida de la sociedad: "Nuestra sociedad no se distingue por su honestidad a prueba de balas, sino todo lo contrario. Pero nunca como ahora, que se pueden comprar y vender los servicios de cualquier funcionario; se ha convertido este, en un país donde todo es posible." La siguiente fase será entender que esto no sucede porque así nomás es, sino que existen condiciones estructurales que arrastramos centenariamente y se concentran el las condiciones de la cultura política dominante y las organizaciones informales que domina la administración estatal cultivando la corrupción a su beneficio. Y que estas condiciones traspasan ideologías y partidos, de izquierda como de derecha. Lastre y vicios que, derivados de la colonia, no podrán ser superados sino es por una verdadera revolución liberadora. En esta perspectiva ¡Qué se podría lograr de los arrepentidos que nos llenan los oídos con ilusiones que ya antes han pisoteado! Que la ocasión sirva. Que haya una catarsis, y nos de ocasión de renovar ideas y líderes. Bolivia se merece un mejor destino.
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