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miércoles, 7 de octubre de 2009

Diferencias entre ricos y pobres

Álvaro Jordán Medrano
aaojordan@gmail.com

Lo que hace la diferencia es la actitud de las personas, y sus valores

Casi todas las personas buscan la felicidad, y desean ganar prestigio o dinero y progresar, para sí mismos y sus familias. Y así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos. ¿Dónde está la diferencia?

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es su antigüedad. Queda demostrado con los casos de países como India y Egipto, que tienen mil años de antigüedad y son pobres. Al contrario, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco más de 150 años eran desconocidos, hoy son, todavía, países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos, tampoco está en sus recursos naturales, pues Japón tiene un territorio muy pequeño y su 80 % es montañoso, malo para la agricultura y ganado. Sin embargo es una de las primeras potencias económicas del mundo. Su territorio es como una gran fábrica flotante que recibe materia prima de todo el mundo y los exporta transformados, acumulando su riqueza.

Por otro lado se encuentra Suiza, (La Confederación Helvética); sin océanos, tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo; no tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, cría ovejas y cultiva el suelo solo cuatro meses al año ya que el resto del tiempo es invierno; pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Igual que Japón, no tiene productos naturales, pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar. Es un país pequeño que da una imagen de seguridad, orden y trabajo, que los convirtió en la "caja fuerte" del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas la diferencia, como lo demuestran los estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados académicos sobresalientes. Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas, y al hablar con ellos nos damos cuenta que no hay diferencia intelectual.

Finalmente no podemos decir que la raza haga la diferencia, pues en los países centro-europeos o nórdicos vemos cómo los llamados "ociosos" de América Latina o de África, demuestran ser la fuerza productiva de esos países.

Entonces, ¿qué hace la diferencia?

LA ACTITUD DE LAS PERSONAS, Y SUS VALORES, HACEN LA DIFERENCIA

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos, se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas, cuyo orden puede ser discutido:

1. La moral como principio básico
2. El orden y la limpieza
3. La integridad
4. La puntualidad
5. La responsabilidad
6. El deseo de superación
7. El respeto a las leyes y reglamentos
8. El respeto por el derecho de los demás
9. La ética del trabajo
10. El esfuerzo personal

¿Necesitamos de más leyes? ¿No sería suficiente cumplir y hacer cumplir estas 10 simples reglas?

En los países pobres sólo una pequeña parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria. No somos pobres porque a nuestros países les falten riquezas naturales, o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros. Somos pobres por nuestra actitud, y por no cumplir estas premisas básicas del funcionamiento de una sociedad.

Si usted no transmite este mensaje no se va a morir su animal doméstico, no lo van a echar del trabajo ni va a tener siete años de mala suerte. Pero si puede hágalo circular, para que la mayor cantidad de gente posible piense sobre este tema. Si esperamos que el gobierno centralista solucione nuestros problemas, esperaremos toda la vida en vano.

Cuanto más empeño pongamos en nuestros actos y cambiemos nuestra actitud, puede significar el rompimiento del neo colonialismo interno y la entrada de nuestro país en la senda del progreso y bienestar. Estos valores nos animan en cada proceso de cambio que impulsamos, en cada meta que alcanzamos y sobre todo, en la vida que llevamos.

Material recibido por solidaridad, y modificado por nosotros. ¡Gracias a su (desconocido) autor original!

jueves, 30 de julio de 2009

Cinismo sin límites

Puka Reyesvilla
aguadoble@yahoo.es

"No nos importa la gestión, lo que nos importa es la revolución". Podrían pasar décadas pero frases como esta permanecerán en mi memoria porque retratan, de manera palmaria, una concepción sobre el ejercicio del poder, la irresponsable. Es del tipo de citas que uno siempre tiene que tener en la punta de la lengua para ejemplificar cómo no se debe administrar la cosa pública.

Como para que el país vuelva a ser el hazmerreir del orbe, quien profiriera aquella frase, en su tiempo de asambleísta constituyente, acaba de ser designado como... ¡responsable de la Escuela de Gestión!, una nueva instancia burocrática del Gobierno.

Ya en uso de su curiosa función, el petit homme se ha anotado otra perla. Ha calificado la "descolonización" como lo opuesto a la modernización, por lo que cabe preguntarle si lo que se está planteando es el retorno de la yupana y de los chasquis como sistemas de contabilidad y comunicación, respectivamente.

En otra demostración de cinismo extremo, el omnipotente Estado se va a autoadjudicar directa y libremente el total de los vehículos decomisados definitivamente por la Aduana y aquellos que, según el propio Gobierno, no reúnen las condiciones de inocuidad ambiental. Respecto de los primeros, ¿por qué no mantener el sistema de remate en puja abierta para mejora de la recaudación aduanera?. Sobre los otros -en esto radica el cinismo- recordemos que las autoridades del área esgrimieron un plausible argumento, el del daño ambiental, para proscribir la internación de vehículos con más de cinco años de data -cometiendo, en el decreto, la arbitrariedad de incluir aquellos que estaban en tránsito, o sea ya pagados por sus internadores-. Si bien una funcionaria asegura que éstos serán destruidos, un ejecutivo de la aduana asegura que serán adjudicados a condición de que los beneficiarios -oficinas estatales- los acondicionen.

El punto está en que los internadores hacían exactamente eso: acondicionarlos una vez desaduanizados. Resulta entonces que el mismo auto en manos de un ciudadano común es un peligro para el medio ambiente, pero en manos de un funcionario público cumple una función social, por así decirlo.

Pero el extremo del cinismo se da en la temática coca-cocaína. Fiel a su estilo de cometer el delito y luego "blanquearlo" -abogados mediante- el Gobierno tiene la solución para la producción ilegal de la coca: aumentar el número de hectáreas para el cultivo legal del arbusto. Unos plantean 20 000, otros 30 000. Yo sugiero que de una vez se ponga 40 000 has., y cuando las plantaciones se aproximen a esta cifra aumentar a 50 000, y así sucesivamente. ¡Cínicos!

www.diariocritico.com/bolivia
www.pukacosa.blogspot.com
www.colectivosibolivia.blogspot.com

lunes, 29 de junio de 2009

Guerra a la guerra

Atilio Liberio R.
atilioliberio@yahoo.es

La pobre democracia latinoamericana

La democracia como forma o régimen de gobierno no ha logrado aún asentarse en la cultura de países como el nuestro. Sus instituciones son precarias y se sostienen al borde del desquiciamiento ante el embate sostenido de intereses oligárquicos de tradición colonial, combinados con ideologías dictatoriales cultivadas por sectores de la infraintelectualidad del mundo desarrollado. Afanes que aprovechan la ingenuidad y pobreza de nuestros pueblos para arrastrarlos hacia los quiméricos planes mesiánicos de salvación social. Alentados desde la derecha como desde la izquierda. Desde el socialismo marxista hasta el socialismo nazi fascista.

En Bolivia, y Latinoamérica, la cultura política dominante es en buena medida una suerte de confusa y contradictoria mezcla mal digerida de los productos culturales e ideologías que llegan del mundo desarrollado. De los cuales, por el peso de las estructuras sociales que han cristalizado desde la colonia (ajenas a la realidad europeo norteamericana actual), y la mísera educación, sólo se logran reediciones caricaturescas, en la letra como en la práctica. Así, se remeda grotesca y afanosamente el marxismo, queriendo reeditar la revolución bolchevique en nuestro suelo y... degustar sus glorias. O las ideologías nazifascistas en cuero bolivianista y aymara quechua.. Pretendiendo no ser menos que nadie, la embriagada intelectualidad boliviana, se supone a la cabeza de imaginarias clases obreras y pueblos indígenas de virtudes excelsas. Nuestros lenines, stalines y hitleres criollos, creen estar ya reeditando a sus paradigmas en versión corregida y aumentada, superando lo hecho por la URSS o la Alemania nazi, señalándole rumbo al destino de la humanidad. ¿No explica esto el tono y contenido de los discursos de los Chávez y Morales en los escenarios internacionales?

Asumimos el anticomunismo, como el antiimperialismo, nos hacemos ecologistas, testigos de Jehová o católicos y hasta islámicos (en los últimos tiempos de cambio). Nos enmascaramos detrás del liberalismo o el neoliberalismo lo mismo que en la democracia, etc. Carentes de criterios para evaluarlos y seleccionarlos para su práctica, los asimilamos sin pasar de las apariencias y la cáscara. Mientras en los hechos vivimos dentro de las pautas definidas por la herencia colonial del saqueo que tiene por instrumento el dominio del estado.

Nada extraño. Son las condiciones que se imponen de hecho sobre una sociedad en curso de transición y asimilación de formas culturales más complejas y sofisticadas. En nuestro caso, partiendo del enrevesado lastre colonial que aún vivimos en cultura y práctica. Estamos en la condición de quienes están en los furgones de cola, en vagones sin ventanas. Imposibilitados de ver nuestra propia realidad, obnuvilados por las consgnas que la han suplantado. De hecho, las ideas e intereses de los que dominan el escenario internacional nos llevan y traen de los pelos de izquierda a derecha, de arriba para abajo y de vuelta para arriba y a lo que fuere. Cosas que Guillermo Lora explicaría, en su simplificador y profético estilo: es que llegamos tarde al sistema capitalista.


La democracia bajo el fuego de la guerra populista

Ahora, una vez más, la frágil democracia latinoamericana está bajo el embate de la tormenta populista de cuño marxista leninista presentado bajo apariencias indigenistas, nacionalistas, de "liberación antiimperialista" y hasta de defensa ecológica. Cuyos líderes están ya embalados en transitar la última fase de su revolución, antes de que cambien las condiciones de la economía mundial que les han dado acceso a ingente riqueza de libre disposición, y de que las gentes se den cuenta de sus reales propósitos y lo absurdo y fatídico de su proyecto.

De hecho, los castristas, bolivarianos y masistas han estado afanados en derruir el enclenque armazón democrático de nuestros países, en los últimos diez años. Vean sólo la destrucción de nuestro Tribunal Constitucional y el desmantelamiento del sistema judicial y su sometimiento al partido de gobierno. Así como el asedio y hostigamiento constante a la prensa. La campaña de nuestro presidente contra el gobierno del Perú. La destrucción del aparato productivo exportador de bienes no tradicionales. El apoyo de Hugo Chávez a las FARC. Sus periódicas ofensivas contra Colombia. La descarada concentración del poder estatal en sus manos pasando por encima de toda forma democrática. Sin perder de vista las alianzas con el islamismo y toda fuerza "antiimperialista" o "antiglobalización" del tipo que fuere, etc. Al parecer, los jinetes del apocalipsis se están viendo en vísperas del Armagedon.

Sin embargo, su afán por ahogar la institucionalidad democrática es comprensible, si se lo enfoca como condición necesaria para la revolución socialista. Puesto que el sistema, en teoría como en práctica, se ha mostrado del todo incompatible con la democracia. Bien saben sus líderes e ideólogos que no habrá revolución socialista ni nada parecido mientras quede un saldo de democracia en nuestros pueblos. De ahí su agresividad y constancia por liquidar todo lo que huela a democracia, derecho y libertad, así como su desprecio por la razón y la ley.

Guerra de baja intensidad, guerra mediática de degradación moral, golpe de estado a plazos o demolición combo en mano de la institucionalidad democrática. Son expresiones que pueden caracterizar el método de liquidación de la democracia que han puesto en práctica los líderes del totalitario modelo que llaman Socialismo del Siglo XXI.

La democracia latinoamericana está al borde del colapso, hasta la OEA, a la cabeza del acomodaticio Insulza, ha entrado en el baile de la traición a los principios inscritos en su carta constitutiva. La situación no puede ser menos que preocupante.


Guerra a la guerra

Es en este escenario que se da el golpe de estado militar civil de Honduras.. Como un atentado a la democracia que, paradójicamente, sale en defensa de la democracia. Al ponerle coto a las remozadas ambiciones del presidente, depuesto, que al parecer vio una excelente oportunidad de seguir medrando oligárquicamente del poder poniéndose al servicio de Hugo Chávez. Traicionando la democracia y la Constitución que le dio el poder para seguir el libreto chavista hacia el totalitarismo: 1º ley para habilitar su reelección a la presidencia, y luego, 2º la reforma constitucional que le permita concentrar el poder en sus manos. Una tortuosa senda de ruindad que los bolivianos estamos viviendo bajo la conducción de Evo Morales.


No son las armas las que matan sino las ideas

Por detrás y determinantemente están los paquetes ideológicos determinando quiénes son los amigos, quienes los enemigos, el grado de enemistad de por medio, el lugar de uno en el entramado del conflicto, la estrategia de la lucha y hasta el color de la realidad.

La democracia en Honduras ha tenido que recurrir a las armas para defenderse, y es de lamentar. Pero, más aún, que los líderes de los grandes países democráticos se obstinen en abandonar el terreno ideológico de las luchas políticas, a merced de lo que quisieran hacer las fuerzas antidemocráticas y retrógradas, aprovechando de las libertades que brinda la misma democracia, en contra de ella. Cuando lo racional y adecuado sería buscar y encontrar a los reaccionarios y retrógradas en el terreno ideológico. En el mismo caldo donde han proliferado. Para rebatirlos, poniendo en evidencia su miseria intelectual y moral ante los ojos de la opinión pública. Se ahorraría el uso de las armas y el saldo de muerte que conlleva este modo de hacer las cosas.

Pero es más, no será posible derrotar al populismo sólo por este medio. Como no será suficiente, copiarle el método de la compra de conciencias. Lo fundamental es... fundamental. Y está en las ideas y valores políticos hechos carne en la conciencia de las masas.

No será difícil, enrostrarle al populismo marxista los sufrimientos que le ha generado a la humanidad ni su absurda pretensión de ciencia. Los hechos están ahí. Como no será difícil demostrar la superioridad de la democracia ante la dictadura ni la de la economía libre ante la economía colectivizada bajo planificación central. Sólo hace falta que los líderes del mundo tomen mayor conciencia de sus responsabilidades y estimen un poco más la forma de vida y los principios que han dado a sus países la grandeza de la que hacen gala.


La democracia se ha de imponer

Creemos que el pueblo hondureño sabrá reestablecer la democracia. Que los líderes del golpe militar civil sabrán ponerle plazos a sus funciones en el poder, para llamar a elecciones libres, luego de arrinconar ideológicamente al populismo.

QUIEN TE DECLARA SU ENEMIGO, ES TU ENEMIGO

martes, 7 de abril de 2009

Perplejos en la ONU

Carmela Gutiérrez de Jhonsson
carmela2en35@yahoo.es

La señora Yoriko Yasukawa, máxima autoridad de Naciones Unidas en Bolivia, ha publicado un artículo en Pulso abogando por el diálogo y la concertación. Bien por la señora Yasukawa. Ojalá que la lean y escuchen las autoridades del gobierno y los embajadores del resto del mundo, porque de veras necesitamos diálogo y acuerdos.

Lo que me llama la atención en su carta es la confesión de perplejidad que, según ella, sobrecoge a los funcionarios de Naciones Unidas cuando observan el contraste entre la polarización y las tendencias violentas que a veces se viven en la política, y la demanda de diálogo que registran sus encuestas.

¿De qué se sorprenden? Hay un viejo refrán que dice "del dicho al hecho, hay mucho trecho", y es un refrán bastante sabio. ¿O acaso no sabemos que el 100% de los hombres juró al casarse que respetaría a su mujer, y en los hechos el 70% la pega o maltrata? Si a nadie se le ocurriría evaluar el estado de la familia por las promesas en el matrimonio, ¿por qué creen que son suficientes las encuestas de opinión para evaluar el estado de la política o de la sociedad?

Si le preguntan a la gente si hay que cumplir la ley, pagar impuestos, respetar los semáforos, guardar fidelidad a la pareja, dialogar en vez de bloquear, con seguridad que tendrán una imagen estupenda de Bolivia, con abrumadoras mayorías legalistas y respetuosas. Sólo recordando que se trata de buenas intenciones lograrán superar esa perplejidad en las oficinas de Naciones Unidas. Y más vale que lo hagan, porque la verdad es que para defender los derechos humanos y la democracia los necesitamos alertas y lúcidos, no perplejos.

Necesitamos ideología y líderes nuevos.

Atilio Liberio R.
atilioliberio@yahoo.es

1.

Las fuerzas progresistas están confundidas. Julio Aliaga dice bien, "la misma sensación de desasosiego" en la "Internacional Socialista" como entre las ONGs de la iglesia católica. Sensación que pronto puede ser desolación. Sin embargo, este puede ser un buen síntoma, si revela la preocupación por la suerte de nuestro país y su pobre gente. Qué bueno sería que esta aflicción viniera acompañada del consiguiente esfuerzo por mejor entender la realidad social y rectificar las deficiencias, superando los viejos prejuicios ideológicos y teóricos que han distorsionado nuestra compresión de los hechos y llevado al fracaso tanto a nuestros proyectos como al país. Pero, de esto no se ve nada en el horizonte, sólo las mismas actitudes y viejas ideas: "b) otra oposición propositiva e innovadora de izquierda democrática, asentada en una visión liberal y social-cultural del proceso político actual" (Carlos Hugo Laruta), repitiendo el estilo, y hasta palabras, vacías de contenido como manipuladoras, de la izquierda oportunista que llevó a Evo Morales al poder.

Esto es decepcionante. Más aún cuando como principales alternativas de liderazgo opositor para las elecciones de diciembre, se pone a la cabeza de los potenciales candidatos, atribuyéndoles "alcance nacional", a gente trajinada y comprometida con la vieja oligarquía, encabezada por el funesto Sánchez de Lozada: "Los que al parecer son líderes de alcance nacional son pocos: Víctor Hugo Cárdenas, Samuel Doria Medina y Carlos Mesa Gisbert" (Carlos Hugo Laruta).

¿Por qué razón se apela a las mismas viejas ideas que han dominado la política nacional desde hace más de 70 años, sabiendo cuál es su saldo de miseria y frustración? ¿Por qué no se busca salir del desasosiego referido buscando otros y nuevos caminos? ¿No nos dice nada que las ideas colectivistas (socialistas de toda laya), las de poner al estado y los políticos como principales agentes de la economía, hayan fracasado en nuestro país y continúen fracasando trastornadas por la corrupción del proyecto masista chavista, arrastrando a mayor miseria y dolor a nuestro pueblo? ¿Por qué la oposición tiene que empezar por ponerse ideológicamente al lado del oficialismo, para pretender hacer oposición luego de darle la razón? ¡Hasta cuando seremos súbditos de teorías y consignas que la realidad ha hecho rebotar y la razón ya ha descartado y archivado en el folio de las ideologías fracasadas!

A falta de pan, buenos son los adobes. Si la oposición carece de algo, esto es, de ideas, de un programa e ideología, de un proyecto de sociedad alternativo al proyecto socialista nacionalista con aderezo indigenista que enarbola el MAS. Por eso es que,el discurso opositor no pasa de una versión aguada del mismo proyecto masista. Y así no se podrá llegar a nada, a ningún lado, y menos a constituir una oposición real a Evo Morales y sus planes totalitarios. Ni a ofrecerle al país salida alguna a su postración en la pobreza y el atraso.

Pero, ¿por qué no hay más? Por qué tal pobreza de pensamiento. Será que no hemos pasado la condición de tributarios de la vieja ideología marxista (y sus expresiones comunitaristas, altermundistas...), o nos sentimos chantajeados por ella, al no haber podido superar la noción de que ahí está LA CIENCIA SOCIAL. Porque no nos dimos el trabajo de estudiar críticamente los textos de Marx. Hasta hoy, nuestros intelectuales alardean de ser marxistas y haber leído El Capital, mientras que los más capos se dan tono de ideólogos por sentir que lo han comprendido. Cuando, a ojos vista, no lo han leído, o no lo han hecho con suficiente atención. Porque de haberlo estudiado seriamente hoy estarían libres del lastre marxista.

Claro, nuestras elites dirigentes antes que ocuparse de estas huevadas, ponen todo su talento y esfuerzos por lisonjear a las masas y elaborar un discurso electorero vendible, antes que darse el trabajo de elaborar un proyecto para sacar al país de sus problemas. Buscando trepar al poder a toda costa y como sea, la razón funadamental. De otro modo ¿cómo puede explicarse que gente que ha fracasado en el gobierno ahora se esté dando aires y afanes de volver al poder solicitando nuestro apoyo sin dar explicación de su fracaso y de la forma de enmendarlo? Como Carlos Mesa, por ejemplo. Este patrón ahora se da a la tarea de aconsejar y enseñarnos qué es lo que debemos hacer... cuando el no pudo aconsejarse estando en la Presidencia. O, un Víctor Hugo Cárdenas que pasó por el poder sin ideología alguna, renegando de la ideología katarista para arrimarse a Sánchez de Lozada y los beneficios del poder.

La interesante reunión de organizaciones ciudadanas realizada en Santa Cruz este reciente fin de semana puede ser un indicador de la posibilidad de construir una verdadera oposición. Capaz de hacerle frente al proyecto socialista Morales-Chávez. El momento histórico da para ello, en la medida en que el actual régimen termine ahogado en su propio vómito, por el hartazgo corrupto y sin medida. Así como por el incremento del desempleo, la pérdida de oportunidades de inversión y el consiguiente ahondamiento de la pobreza, la disminución de ingresos fiscales y las dificultades para mantener el populismo dadivoso. Agravadas por la absurda política económica y los efectos de la crisis mundial del sistema. ¡Los planetas van alineándose contra el hado de los Evo Morales y Hugo Chávez!

2. Hacia la construcción de una oposición eficaz

La posibilidad requiere de pautas y condiciones básicas, entre estas:

A. Una ideología y programa de gobierno nuevos, claramente contrapuesto al socialismo, chavista moralista. Capaz de interpelar y ganar el sentimiento popular y ser visto como una alternativa definitiva para sacar al país de este pozo de frustración en el que está desde la invasión española al Tawantinsuyu. Una ideología nueva y distinta, ajena a los mitos del "nacionalismo revolucionario" (movimientista), ajena a la "ciencia" y consignas marxistas como al indigenismo populista de izquierda y derecha. Paquete ideológico, que ha sometido la conciencia social del país desde el siglo pasado manteniéndolo en la degradación moral y material. Hablamos de un proyecto de largo aliento y definitivo para poner al país al nivel de los otros países del mundo, los que protagonizan el desarrollo de la humanidad. Los bolivianos, aymaras, quechuas... no tenemos por qué ser menos.

B. Un liderazgo también nuevo. No infecto. Con gente que no arrastre cola de paja por su participación y beneficios obtenidos en los gobiernos oligárquicos movimientistas, gonistas, banzeristas, miristas, adenistas, condepistas, ucesistas, etc. El apelar a figuras ya desgastadas para encabezar las candidaturas de oposición, significa darle al MAS y a Evo Morales facilidades para combatirlas. Es algo del todo innecesario habiendo personalidades en el escenario político capaces de erigirse en líderes por sus propios méritos: como René Joaquino, Sabina Cuellar, Alejo Veliz, Rufo Calle, Marcial Fabricano... (en el bando indígena) y Oscar Ortiz... (en el sector no indígena). Gente a la que no se le puede enrostrar el haberse enriquecido por la corrupción en el poder, ni complicidad con la oligarquía derechista ni izquierdista. ¿Por qué darle ventajas a quien se esta procurando arbitrariamente todas las ventajas? ¿Por qué darle ventajas a Evo Morales y su proyecto de corrupción socialista? ¿Por qué tener consideraciones con quien no tiene consideración con nadie, ni patria ni pueblo, ni raza... y, ni hijos? No tenemos por qué fortalecer el proyecto totalitario. Los actuales líderes cívicos y políticos de la oposición deberían ser capaces de renunciar a sus opciones y ambiciones para apoyar a nuevos líderes en aras de la construcción de un movimiento opositor verdaderamente eficaz. No dicen que están al servicio de la patria y el pueblo... pues que lo demuestren, que apoyen personalmente y pongan sus fortunas, logradas desde el poder, al servicio de la defensa de la democracia. Se lo deben al país.

C. La propuesta de elecciones primarias debe ser puesta en práctica como proceso de unificación de la oposición. Y debe ser ocasión para la construcción, y la difusión en el pueblo, de la ideología y el programa requeridos, así como de reafirmación del liderazgo definitivo. El MAS y sus líderes e ideólogos huyen del debate político, como lo hace Chávez en Venezuela y los Castro en Cuba, saben que no pueden defender ideas indefendibles. Y, por eso mismo, la oposición debería fomentar el debate en todos los terrenos, generar un gran espacio social de intercambio de ideas y debate franco. Será útil no sólo para perfilar una candidatura de oposición sino para educar al pueblo políticamente, a fin de que mejore su desempeño como soberano. Eso es sembrar futuro.

3. La oposición cómplice

Dentro de la estrategia chavista, la del "socialismo del siglo XXI" está el armar una oposición "constructiva", dicen. Que en los hechos socape la acumulación del poder omnímodo en manos del líder de la "revolución". Esto es, una oposición cómplice. Para ello apela a políticos ya usados, o políticos emergentes, sin opciones por sí mismos, que sin embargo pueden tener cierta notoriedad entre el pueblo. Entonces, disponiendo fuertes presupuestos y organizaciones intermediarias, los involucran en planes para construirse una oposición manipulable, que aparezca ante la opinión pública como una verdadera oposición para dar apariencias democráticas.

Al parecer, en Bolivia, este plan está ya en marcha. Hoy, por Panamericana, Carlos Hugo Laruta condenaba una "oposición de posiciones extremas" refiriéndose a las posiciones de revisión y cuenta nueva en el Padrón Electoral como condición de las elecciones de diciembre. Argumentaba con criterios de "un término medio" entre las posiciones de los opositores y el régimen de gobierno. Sutilmente, aconsejaba un acuerdo intermedio, capaz de interesar a ambas partes, cediendo cada una algo. Un acuerdo serio que se respete, decía, con cronograma para dar tiempo y cumplimiento a la elaboración del nuevo Padrón Electoral concertadamente para el 2010 (como si el MAS y Evo Morales respetaran algo). Y abogaba porque se deje el actual Padrón para las elecciones de diciembre. Que antes que atender este asunto del Padrón sería más importante que gobernantes y opositores hablaran del desempleo y la crisis, etc., que es lo que más estaría inquietando al pueblo, concluía Laruta.

¡Notable! ¿O no? Cuando de ganar Evo Morales las próximas elecciones, con todas sus trampas, principalmente la del actual Padrón, no le será imposible lograr más del 70% de la votación. Momento en el que arremetería con todo rastro de democracia y libertad. Pero, según Laruta, ese sería el momento de dar vía libre a un nuevo Padrón. A asno muerto tranca al corral.

¿Es que no se ve? El método de dominio del proyecto masista va gradualmente. Donde cada paso logrado abre nuevas posibilidades para someter y anular la democracia y las libertades ciudadanas, hacia la construcción del poder total. Oportunidades que los masistas asumen sin asco ni respeto por nada, ni compromisos ni principios ni nada, ni siquiera sus mismas leyes, como hacen con la CPE masista. Dando imagen de una real conducta de delincuentes.

¿Será que Carlos Hugo Laruta está comprometido con la construcción de una oposición cómplice? ¿Quiénes más? Es posible que Laruta no entienda la magnitud de lo que propone, pero, ¿quién podría estar detrás de su actitud? ¿Qué posible candidato opositor podría estar comprometido con los afanes del MAS? La traición en la política boliviana tiene vieja y fructífera práctica. Y algunos ya tiene Know How. Habrá que buscar entre los que ya están en campaña para candidatear por la oposición, y cuya candidatura sea fácilmente rebatible para la gigantesca maquinaria publicitaria del MAS. Un candidato opositor con lastre, mejor si es el único, que antes de desmerecer la candidatura de Evo Morales permita poner de relieve sus "virtudes" a contraste de las del candidato de oposición. Para quién quiere ganar, a toda costa, no le vendrá mal tener un oponente cuya cola de paja pueda incendiar cuando le de la gana.

4.

Bien Julio, estamos empezando a entender lo substancial de la realidad boliviana y el lastre que constituye la política y el estado para la economía y la vida de la sociedad: "Nuestra sociedad no se distingue por su honestidad a prueba de balas, sino todo lo contrario. Pero nunca como ahora, que se pueden comprar y vender los servicios de cualquier funcionario; se ha convertido este, en un país donde todo es posible." La siguiente fase será entender que esto no sucede porque así nomás es, sino que existen condiciones estructurales que arrastramos centenariamente y se concentran el las condiciones de la cultura política dominante y las organizaciones informales que domina la administración estatal cultivando la corrupción a su beneficio. Y que estas condiciones traspasan ideologías y partidos, de izquierda como de derecha. Lastre y vicios que, derivados de la colonia, no podrán ser superados sino es por una verdadera revolución liberadora. En esta perspectiva ¡Qué se podría lograr de los arrepentidos que nos llenan los oídos con ilusiones que ya antes han pisoteado! Que la ocasión sirva. Que haya una catarsis, y nos de ocasión de renovar ideas y líderes. Bolivia se merece un mejor destino.

domingo, 22 de marzo de 2009

El teorema de la parte maldita

Renzo Abruzzese
renzo.abruzzese@gmail.com

Si se mantiene el contrato suscrito por Santos Ramírez (con las enmiendas obvias) se ratifica un nexo jurídico contractual entre el Estado y la empresa concesionaria, y por tanto (bloqueando el negociado) no se habría infringido un grave daño económico al Estado. Si se anula se pierden los 35 millones de dólares y eso si es inferir un daño económico al Estado, solo que, esta vez, no lo habría consumado el acusado sino el acusador. Tendría que dejarse en libertad a Ramírez y pasar a ocupar su lugar el Presidente de YPFB o en su defecto ambos tendrían que estar presos.

Leopoldo Fernández fue ilegalmente detenido en Cobija en medio de un complicado operativo militar. El operativo mostraba todas las señas de un escarmiento destinado a sepultar al prefecto autonomista. Seis meses después se articula un movimiento de resistencia opositora pidiendo su libertad y enarbolando además una bandera poderosísima; no más presos políticos. La demanda resuena en todo el tejido social y Leopoldo Fernández termina mas vivo de lo que jamás hubieran imaginado sus adversarios. En seis meses los hicieron el mejor opositor.

La comunidad decide en un ampliado tomar la casa de un potencial adversario político del presidente Morales. La directriz gubernamental (debidamente camuflada) pretende suprimir de antemano cualquier pretensión electoral del ex vicepresidente, empero, es tan adversa la opinión pública que de la noche a la mañana Cárdenas pasa de ser un eventual adversario partidario del NO, a ser el mejor y mas serio candidato de la oposición.

Moraleja: “Todo lo que expurga su parte maldita firma su propia muerte. Así reza el teorema de la parte maldita” (J. Baudrillard)

Tan lapidaria sentencia se aplica –en calidad de principio- a esta cadena de acontecimientos cuya puesta en escena produce el efecto contrario. Todo indica que cuanto más arbitrario es el Estado mas cerca esta de su desmoronamiento y más lejos de su consolidación. Apenas se transgrede una norma que goza de la legitimidad social y el consenso de la tradición, emergen sus efectos inversos. Durante el periodo de las dictaduras militares se podía ver con meridiana claridad el funcionamiento de este misterioso principio; cuanto mas violencia desplegaban menos tiempo les quedaba, y lo mismo, cuanto más poderosos se sentían mas cerca estaba su final. Las cosas suceden como si las normas que se atropellan tomaran revancha expurgando el atropello, Zavaleta debió haber intuido la existencia de “la parte maldita” cuando dijo que no se es poderoso impunemente. En el verbo de la gente de a pie el misterio tiene un nombre menos sofisticado, se llama soberbia. La soberbia es un atributo de los poderosos sin visión de largo plazo que se caracteriza por dar la impresión de que tanto el sujeto de la trasgresión como su victima son eternos. Se sustenta en el supuesto de que nada es capaz de expurgar su propia culpa. En política este es un error grosero que termina –parafraseando a Baudrillard- expurgando su parte maldita bajo la forma de un efecto adverso. En la otra cara de la medalla la historia nos da la oportunidad de enmienda, solo que, para ello, no se puede ser soberbio.

viernes, 20 de marzo de 2009

La Caja de Pandora

Hernán Zeballos H.
hernanzeballos@yahoo.com

En la mitología griega la primera mujer fue Pandora. Fue hecha en el cielo y todos los dioses contribuyeron en algo para perfeccionarla. Le otorgaron varios dones, luego Pandora fue llevada a la Tierra y presentada a Epitemeo que la aceptó feliz a pesar de los temores de su hermano, que no confiaba en Zeus y sus regalos.

Epitemeo tenía en su casa una habitación donde guardaba algunos objetos que no había alcanzado a repartir. Entre ellos un baúl. Poco a poco fue creciendo en Pandora una gran curiosidad por conocer el contenido de esa caja; finalmente quebró el sollo y abrió la tapa para mirar dentro. Pero en ese mismo momento escaparon de la caja una multitud de plagas para atormentar a los hombres, entre otras, la envidia, la ira y la venganza para el alma, y estos males se repartieron por todas partes.

Pandora, se apresuró en cerrar la caja, pero ya era tarde, todo el contenido de la caja había escapado, exceptuando una sola cosa que yacía confundida al fondo, esa era la esperanza. Desde entonces aunque los males nos acechen, la esperanza nunca nos deja por entero. Y mientras tengamos un poco de esperanza, ningún mal puede derrotarnos completamente.

Parece que tenemos un Dios Zeus, que nos regala muchas cosas, cheques que se distribuyen alegremente, proyectos industriales que no acaban de instalarse y operar. Pero el regalo mayor es la nueva CPE, no entregada por el mismo Dios, pero sí elaborada con el apoyo de los nuevos mercenarios del conocimiento, los consultores a medida. Como el hermano de Epitemeo parece que hay que desconfiar de estos regalos porque con ellos nos vino la Caja de Pandora.

Abierta la Caja de Pandora, por su no tan inocente dueña -o dueño-empiezan a esparcirse los demonios de la envidia, la ira y la venganza. Esto se refleja en los hechos recientes, titular del DIARIO: "Gobierno sin argumento ante el ataque a la familia Cárdenas". Aquí se combinan las pasiones más bajas para agredir a una persona de origen indígena que, con gran mérito ha logrado alcanzar niveles de excelencia tanto en su formación intelectual y profesional, como de conducta. Su pecado, como lo señalan numerosos periodistas e intelectuales que lo defienden, el pensar distinto. Se presentan argumentos como el de no cumplir sus obligaciones con su comunidad, el de haber traicionado el pensamiento indigenista. Pero, en el fondo, lo que se busca es castigar a alguien que parecería convertirse en la piedra en el zapato en la próxima contienda electoral, entonces hay que acabar con él, hay que dejarlo desprotegido, atacar su espíritu combativo.

Otro caso, el de la ex diputada Marlene Paredes, ahora disidente del MAS, a la cual otro grupo de militantes del partido de gobierno la golpearon y allanaron ilegalmente su casa en Yungas. Lo dramático es que pese a haber denunciado oportunamente las constantes amenazas ante el Gobierno y la Fiscalía, nadie hizo nada para evitar estos abusos a su propiedad y a su persona. El argumento nuevamente es "ella no cumple con los deberes de la comunidad". En ambos casos se alega de que se está actuando en función a la nueva CPE, esto es, hay un derecho y una justicia originaria que se aplica de manera selectiva, contra quienes no están de acuerdo con la actual línea de gobierno.

Pero estas conductas vandálicas, al no tener un mecanismo que haga cumplir las leyes que, todavía están vigentes, se generaliza en otros ambientes. Nueva mente las noticias nos traen titulares: "violencia y vandalismo en las elecciones por la FUL", las nuevas elecciones para el mecanismo estudiantil derivaron en hechos que ocasionaron daños al coliseo de la UMSA en la calle Federico Suazo. Seguramente se trata de confrontaciones entre grupos que pretenden cierta línea institucional y otros que buscan el poder a como de lugar.

Mi pronóstico es que la fijación de los territorios de las 36 naciones establecidas en la nueva CPE, significará la liberación de más demonios de esta Caja de Pandora. Solo nos queda la esperanza.

jueves, 19 de marzo de 2009

¿QUÉ ES LA IZQUIERDA EN BOLIVIA?

Dante N. Pino Archondo
napucopino@yahoo.es

No pretendo universalizar estas afirmaciones, pero en Bolivia la izquierda es, ahora, un grupito de vivillos, sin ideología, sin principios, ávidos de hacer fortunas al amparo del Estado, sin preparación intelectual alguna, gritones de consignas vacías, matones a tiempo completo y cobardes a la hora de enfrentar las ideas usando palos, piedras y dinamita. Esta es la izquierda.

Se creen honestos y son unos vulgares rateros, que no llegan al título de ladrones. Se consideran por encima del resto social como paladines de la lucha por la liberación y son en realidad unas ratas domesticadas que le dan al imperialismo más de lo que les dio la burguesía nacionalista. Mastican coca para hacer pensar que son originarios y toda su estructura de pensamiento, palabra y obra se manifiesta en el desprecio más grande por todo lo que tiene, color, sabor y olor a indio.

Se visten sin corbata creyendo que con ello se diferencian de los neoliberales, pero les gusta comer como ellos, tener casas como ellos, manejar automóviles como ellos y mantener una cuenta corriente voluminosa como ellos.

Usan un tono de suficiencia cuando se refieren a los neoliberales y un acento rastrero para ensalzar la barbarie de los ponchos rojos. Tienen la convicción de que todo lo que hacen no se hizo nunca, y piensan que andan iluminando al mundo con sus ideas, sin darse cuenta de que repiten viejas frases desgastadas por el tiempo y herrumbradas en los hechos. Para ellos ser antiimperialista es mirar, calificar y criticar todo lo que provenga de los Estados Unidos, pero si sus hijos o hijas contraen matrimonio con norteamericanos se sienten felices y honrados.

Sostienen como suyas frases y verdades que pertenecen a otros. Y ensalzan la figura del Che o de Marcelo, para esconder sus miserias y mezquindades. Hablan de la lucha armada y no tienen la menor idea de lo que es usar un arma. Hacen filosofía sobre la "realidad nacional" y no tienen la menor propuesta programática para cambiar esa realidad.

Esta es la izquierda boliviana. Y es en buena medida el producto de una educación que tiene como maestros a activistas que apedrean en las calles, insultan en las calles, que golpean en las calles y se consideran la verdad misma, que es la verdad de Guillermo Lora.

No es una casualidad que ya no haya una dirigencia minera preparada y lúcida para vanguardizar la lucha revolucionaria. Es que el mercado los ha convertido en mercachifles al servicio del gobierno. Y se han colocado detrás de los cocaleros, de la droga y el narcotráfico.

Ante esta izquierda no me inclino, ni me apeno. La combato, como lo hice con las dictaduras militares. No le temo, le escupo al rostro que tiene. Y por todo esto me siento libre y fuerte para volver a retomar la democracia en su verdadera cultura y raíz que nace del pueblo y se alimenta de él.

viernes, 13 de marzo de 2009

ENVIDIA A LA BOLIVIANA

Germán Mazuelo-Leytón
german_mazuelo_leyton@yahoo.com

Que la envidia parece ser "el motor principal de las acciones humanas"-como lo afirmaba el filósofo Miguel de Unamuno-, lo demuestran los procesos eleccionarios, desde la conformación de centros de estudiantes de universidad, hasta la verificación de nuestras elecciones locales o nacionales, que se convierten "en la gran fiesta de la envidia", pues se ponen de manifiesto el insulto, la agresión, la descalificación, la antipatía, que vienen a ser como hijos de la envidia.

El envidioso ve con malos ojos el bien del otro, porque le parece un estorbo a su propia gloria y engrandecimiento. No sólo la envidia en cuando desear algo que uno no tiene, sino una permanente situación de desconsuelo por no poseer lo que otros tienen, y de ahí afloran las antipatías y odios, las alegrías ante los males ajenos y las tristezas por los triunfos de los demás.

Necesariamente tenemos que recurrir a las primeras páginas de la Sagrada Escritura, ya que es en ellas donde la serpiente manifiesta su deseo de poseer el amor divino y la preferencia que la primera pareja tiene ante Dios, unas cuantas líneas más recorriendo el Génesis, y aparece la envidia en las personas de los hermanos Caín y Abel que lleva al primero a cometer el horrendo crimen de aniquilar a su inocente hermano.

La eliminación de aquel cuyas acciones nos envidian puede darse de muchas maneras: mediante el chisme, la calumnia, la difamación, el gozo del mal ajeno, la desavenencia y hasta el odio, o, lo que en términos actuales podríamos llamar "la aniquilación de imagen", es por eso que San Pablo considera al envidioso como persona reprobable. La envidia es como la raíz de muchas y vergonzosas acciones que se apoderan de la persona.

Alcides Arguedas, sin cegarse por un falso patriotismo, había escudriñado en la historia de nuestra Independencia y de los siguientes años, para sacar las tristes conclusiones sobre el carácter colectivo de Bolivia. No gusta quizás leer sus escritos, porque la verdad hiere y, mal que bien, nos alimentamos de victorias ficticias y grandezas inexistentes. Justamente, Arguedas fue maldecido por esa su sinceridad, hasta el punto de condenar sus obras a no ser leídas.
Arguedas describió la envidia en Bolivia, de la siguiente forma: "Todo el que triunfa en cualquiera esfera, engendra en otros no solo odio violento, sino una envidia incontenible, o mejor, la envidia engendra odio. Aspírase a una nivelación completa y absoluta. Quien sobresale, aunque sea una línea, sobre un conjunto así modelado, en vez de simpatía despierta agresiva irritabilidad".

Mariano Baptista Gumucio, hace una interesante relación genealógica de los hechos políticos surgidos de la envidia en nuestra historia republicana; cito lo siguiente: "Este ambiente no permite que en Bolivia haya sinceridad ni justicia, ni hombría de bien, ni deseo de superación, en nada, y en nadie… Y, si además de saber mentir, somos envidiosos y mezquinos, igualitarios por lo bajo: enemigos del águila porque vuela y de la luciérnaga porque brilla: si tenemos la reserva y timidez del indio y la fanfarronería del español, degenerada en nosotros en procacidad y verborrea, ¿cómo vamos a permitir que haya entre nosotros espíritus que brillen con luz propia? ¿Cómo permitir, nosotros, que tenemos el alma más fea y gelatinosa que el ala escalofriante de un murciélago, que haya un ser que ponga en evidencia, por contraste, la radiante blancura de su belleza, ante la lóbrega tristeza de nuestra fealdad? No: eso no podemos permitir. Por eso en cuanto asoma un simple vislumbre de espíritu con alas, que pueda cernirse con el azul, y allí contemplar cómo nos arrastramos vermicularmente en tierra, lo primero que hacemos es arrojarle al rostro el salivazo de nuestra envidia y el lodo de nuestro rencor" ("Otra historia de Bolivia", cap. "Los envidiosos").

Sí, en los grandes crímenes y atropellos de nuestra historia, aparece insinuante la envidia, como autora de maldades, la envidia de las naciones contra las naciones, de los grupos sociales contra similares, de las personas individuales entre sí. Podría decirse que la envidia es la podredumbre de los individuos y el veneno de las sociedades.

El tema indígena

Hernán Zeballos H
hernanzeballos@yahoo.com

Releyendo algunas cosas, uno se encuentra con que ciertos temas se debaten, se presentan conclusiones y quedan en el olvido, sin lograr el efecto que se esperaba de ellos. En 1992, como parte del debate "Sindicatos campesinos, etnias y defensa ecológica" donde participaron David Montecinos (entonces Subsecretario de Asuntos Campesinos), Oscar Arze Q. (sociólogo, ex Director del Instituto Indigenista Americano), Wigberto Rivero (sociólogo, estudioso del tema), y José Luís Roca (historiador y agrarista) -auspiciado por el Club de Economía Agrícola y Sociología Rural, edición Centro de Información para el Desarrollo--. Este último hizo unos planteamientos que merecen recordarse.

En torno al sindicalismo concluía: i) la lógica del "todo o nada" ya no funciona, hay que practicar la política de suma positiva (que todos ganemos, ej: descentralización); ii) el sindicalismo, que no tiene capacidad de negociar es porque tiene malos negociadores; iii) en democracia no se puede funcionar con las mismas reglas de juego de las dictaduras sin negociar o sin concertar; iv) ya no se trata de eliminar al adversario, hay que cambiar las relaciones sin pretender eliminarlo". ¿Esas reflexiones no se aplican al momento político actual?, son enteramente válidas.

Sobre el tema indígena, bajo el título "el indigenismo y los indigenistas", señalaba: "comenzaremos con los pueblos indígenas u originarios, al final es lo mismo desde el punto de vista semántico"; prosigue: "no puedo dejar de recordarme de una maravillosa revista publicada en Europa, de circulación mundial, que ya ha desaparecido: ASTERIX. Trataba sobre un grupo indígena en Francia, de los primitivos galos que sobrevivieron a la invasión romana y que de tiempo en tiempo hacían unas incursiones donde los malditos romanos los habían subyugado, para protestar por lo que sufrieron 10 o 12 siglos atrás --aquí estos grupos están con la mira puesta en los cinco siglos --. Pese a que esta revista caricaturiza la función de los llamados pueblos indígenas originarios, también introduce muchos elementos de juicio en medio de su comicidad, para reflexionar sobre la filosofía que hay detrás del indigenismo actual".

"Es una filosofía roussoniana, es el "buen salvaje". Los indios han sido personas muy buenas pero llegaron unos malditos invasores que los corrompieron y abusaron de ellos". Pero "está el anhelo latente de reivindicación de volver a ser lo que fueron sus antepasados. Entonces, esta sociedad perversa los corrompe, pero hay esperanza". "Pero no sabemos cómo vamos a convivir con ellos, porque cuando se habla de territorio se los trata como menores de edad. Como las reservas de los llamados pieles rojas en Estados Unidos; no pueden vender sus tierras es propiedad colectiva". Es el caso nuestro, donde desde la entrega de tierras a los Territorios Comunitarios de Origen, se otorgan títulos indivisibles, inalienables e imprescriptibles, y hoy, la nueva CPE les otorga el derecho exclusivo de los recursos naturales existentes en ellos.

"Se supone que ellos no envenenan los ríos, cuando en realidad fueron ellos los que descubrieron la cáscara venenosa para matar peces. Los jesuitas que llegaron a la zona de Moxos y Chiquitos trataron de evitar que se usara este barbasco para matar peces".

Dentro de esta concepción "los originarios son estos niños buenos a quienes tanto han abusado y a los cuales podemos rescatar". Sin embargo, en Sud América eran oleadas invasoras sujetando unos pueblos a otros, los iban esclavizando. Había que esclavizar para seguir avanzando. "Entre estos invasores, hablando de Bolivia, los pueblos más crueles fueron los quechuas y los chiriguanos". En breve, sobre estos conceptos elaborados por teóricos del tema, hemos llegado al punto de convertirnos en un Estado conformado por 36 naciones. ¿Será que esto funcione?.