miércoles, 5 de septiembre de 2012

EN DEFENSA DE LA ESPERANZA

María Cecilia Chacón Rendón
Tomado de LA MALA PALABRA por iniciativa de AULA LIBRE
http://revistalamalapalabra.blogspot.com/2012/09/cecilia-chacon-los-errores-no-se.html


La muerte se ha llevado a una hermana y a un compañero, han sido días muy tristes. Y ahora, mi esperanza en el rescate del proceso de cambio fue agredida por la noticia del nombramiento de nuestro nuevo representante ante la ONU.

Son más de once meses que veo pasar días tristes. Porque los errores no se rectifican, sino que se reafirman. Porque los compañeros que están dentro del Gobierno y son testigos de cómo estos pasos nos alejan del rumbo callan. Porque con dolor los veo defender lo indefendible.

Durante más de seis años mi trabajo en el Ejecutivo fue mi vida, lo saben quienes me conocen. Sin embargo, mi compromiso con el cambio en Bolivia empezó mucho antes y continúa regalándome sueños e invitándome a soñar y creer, a pesar de todo. Por eso hoy no puedo guardar silencio ante un hecho que me indigna.

No me interesa ningún protagonismo; por esta razón me niego a que mi vida, identificada con este proceso, que sufre las mismas crisis y goza los mismos éxitos, sea expuesta y utilizada. Por ello me he negado a dar entrevistas y lo seguiré haciendo, con el debido respeto a los medios de comunicación. Debo decir que muchas veces van detrás de lo que ellos quieren escuchar y no de lo que una tiene que decir. Por eso prefiero expresarme de esta manera, a través de esta muy personal declaración.

Ha pasado casi un año desde la represión vergonzosa en Chaparina, de aquel día de violencia cometida contra mujeres, niños. Y todo lo que allí sucedió permanece en la impunidad.

Son más de once meses de mi renuncia al cargo de ministra de Defensa. Esa decisión implicó un alejamiento del Gobierno, pero no del proceso de cambio que construyó la mayoría del pueblo boliviano, cansado de los atropellos e injusticias que vivimos durante la noche neoliberal.

Y es exactamente ese mismo tiempo el que he esperado que el Presidente y el Gobierno sean coherentes con lo que predicamos. Que no sólo se realice una investigación imparcial que identifique y establezca responsabilidades, sino también un proceso autocrítico sobre la forma en que se encaró el conflicto. Una íntima reflexión que nos responda cómo llegamos a ese conflicto, por qué se permitió que la violencia se imponga al diálogo, que la fuerza supere a la razón. Llevo más de once meses esperando cualquier clase de señal que permita al Gobierno volver al sendero forjado por nuestro proceso, por nuestras luchas. Un rescate sobre la base del respeto, la inclusión, la transparencia y la honestidad. Por ese cambio que votamos y defendimos indígenas, originarios, campesinos y mestizos, mujeres y varones, adultos y jóvenes.

No olvido que dos días después de lo sucedido, el Presidente anunció una investigación y abrió la puerta a la posibilidad de recapacitar y dar un paso hacia atrás en el rumbo que se tomó a partir de ese día. En silencio comencé a esperar esa oportunidad y tiempo de reconocer que la violencia y la represión no son el camino. De admitir que lo de Chaparina estuvo mal y retornar a la senda. Sin embargo, el nombramiento de Sacha Llorenti en una embajada o en cualquier otro cargo cierra esa posibilidad. Nos arrebata esa esperanza. No sólo significa impunidad para él o los responsables, sino que es una afirmación tácita de que lo que sucedió el año pasado es considerado válido y justificable.

¿Qué es lo verdaderamente importante? ¿Quién preparó el plan? ¿Quién lo propuso? ¿Quién lo autorizó? ¿Quién lo ejecutó? ¿Quién aplaudió que se ejecutara "limpiamente y sin bajas"?

Importa todo lo que vimos, pero mucho más lo que no vimos. Fuimos espectadores de lo que se ejecutó, pero todavía no podemos ser testigos de una sincera voluntad gubernamental por enmendar el mal, y personalmente creo que el mal no se combate encarcelando o eliminando al malhechor, porque el mal es algo que nace en nosotros y es ahí dónde debemos combatirlo.

No podemos subestimar el sentido común de la gente. Esa profunda intuición que todos tenemos de lo correcto y lo incorrecto, más allá de lo que puedan decir la religión, el gobierno o las leyes. Siempre podremos callar a quien no piense como queremos; pero no callaremos a nuestras conciencias. A ninguna de ellas.

Siento que el pueblo boliviano intuye bien dónde está la responsabilidad de los sucesos de Chaparina. Si bien se debe respetar la formalidad del proceso judicial, no necesitamos pruebas ni que una sentencia lo confirme. Ese sería un paso acertado en el marco de la justicia formal, pero no resolvería el problema de fondo, el problema esencial.

Personalmente creo que el problema de fondo es creer que una persona o un grupo puede encarnar un proceso que tiene un tiempo y actores mucho mayores que nosotros. No se puede confundir la soberanía, la voluntad del pueblo, con los deseos personales. Así tengamos muy buenas intenciones. Mandar obedeciendo implica tomar en cuenta las formas y no sólo los resultados, no se puede sacrificar democracia por eficacia.

Por eso el primer error del Gobierno en el caso de Chaparina es pensar que tiene el monopolio del proceso. Creer que sabe lo que es bueno y malo para nosotros y que, por lo tanto, tiene autoridad para tomar las decisiones por todos e imponerlas a través de la fuerza pública.

Segundo error, pensar que mediante el uso de la violencia podemos resolver algo, peor aún acabar con una reivindicación justa. Si bien podemos y debemos enfrentar al enemigo armado en batalla; no podemos utilizar los mismos medios con el pueblo desarmado.

Tercer error, tirar la piedra y esconder la mano detrás de una parodia judicial, que si bien reviste formalmente la intención de hacer justicia en el fondo no engaña a nadie más que a quien la opera.

No estoy en contra del Ejecutivo. Deseo cada día que hagan las cosas bien, porque de su éxito en la implementación del proceso depende que al pueblo boliviano le vaya bien, sé que gobernar no es sencillo y que nadie está exento de errores. Y acá hago una aclaración necesaria, tengo diferencias pequeñas y grandes con el Gobierno; pero no tengo semejanzas con la derecha. Esa que hoy usurpa una bandera y un discurso que se cedió hace un año.

Por eso mi silencio no quiere decir que no tenga diferencias, es tan solo que mi forma de expresarlas no es a través de los medios, de eso ya hay mucho. Creo que si la crítica no sirve para construir, y eso demanda considerar la reacción del criticado, es un ejercicio vacuo y algunas veces tan sólo una exhibición de vanidad mesiánica.

Creo en los que necesitamos ideales. Necesitamos esperanzas, necesitamos utopías, como alimento imprescindible para vivir. Pero eso no significa que necesitemos héroes o salvadores. La política no se reduce al arte de gobernar, sino a la forma de vivir: la política es vida, es lo que vistes, lo que comes, lo que sientes, lo que callas, lo que dices y sobre todo lo que haces.

Muchas veces he leído a Rafael Puente, con quien me identifico plenamente en sentimiento. Sobretodo cuando desea estar equivocado en relación a los desatinos gubernamentales, en ese aspecto fundamental nos distinguimos de quienes se llenarán la boca y se alegrarán si es que malos resultados confirman sus augurios.

El proceso de cambio no es monopolio de un partido o una élite de "iluminados". La revolución, si es auténtica, no tiene partido, le pertenece a su gente. Nadie debe ser considerado "invitado" del proceso así como ninguno puede creerse más importante que otro compañero. Fuimos fuertes porque fuimos todos, codo a codo. Y ahora todos tenemos el derecho y el deber de defender algo que es nuestro, de luchar por rescatarlo. No se puede tolerar más el argumento de "estás conmigo o estás en contra mía" que ha dañado a tantas revoluciones en el mundo. El principio del pluralismo, permite la coexistencia de muchos mundos en este mundo, no hay cabida para cualquier clase de pensamiento absolutista.

Como un sabio decía, no me preocupa tanto convencer con mi verdad o defenderla, sino vivirla. Las revoluciones se encarnan desde lo más pequeño, en lo cotidiano. Nuestra victoria es dejar que el cambio nazca de nosotros. Que la nueva sociedad que tanto soñamos se materialice en nuestros actos todos los días, en nuestros nuevos valores y compromisos. Debo ser coherente con esto y por eso decidí romper mi silenciosa espera, porque no puedo volcar la mirada a otro lado y hacer como si nada pasara. Porque estos días tristes y sus últimos sucesos casi nos arrebatan nuestra íntima esperanza en el rescate del proceso.

Comentario sobre conflicto municipal en Santa Cruz

Carmen Buitrago Arandia
predilecta2505@hotmail.com

Han pasado varios meses y a la fecha sigue anclado el conflicto inusual de los asambleístas municipales, aspecto negativo de la Asamblea Legislativa Municipal, aduciendo que la Sra. Desiree Bravo culmino su función de presidente y que las autoridades competentes (juzgado-fiscalía), están infringiendo o adulterando los preceptos del municipio, los concejales titulares tampoco quieren torcer el brazo y se empecinan en exigir la votación del pueblo que los llevo al curul, sin embargo lejos de desconocer la probabilidad de los munícipes suplentes de habilitarse oficialmente, insisten en no dar curso, para evitar tengan la oportunidad de salvar álgida situación.

Esta demás reconocer que el municipio no está en condiciones de erogar gastos para adelantar elecciones municipales, tampoco es burla que la ciudadanía en general esta cabreada de tanto manoseo e intrigas por culpa de intereses insatisfechos. El alcalde para evitar se prosiga con este mal inconveniente está optando por canalizar convenios menos conflictivos para continuar con su gestión, los disidentes son como una piedra en el zapato, deben recapacitar, presentando métodos alternativos para la solución de conflictos, la actitud asumida les hace perder credibilidad, el pueblo, el soberano, nosotros no somos tontos, dejen trabajar.

Los concejales disidentes no tienen la influencia suficiente para exigir un referendo revocatorio, sin duda alguna contrarrestarían adherentes, inconsistencia que se adopta para convertirse en única vía que permita remover del cargo tanto al Alcalde y demás estructura. En este caso prefiero se realice un sondeo para ver la perseverancia de la ciudadanía ante sus autoridades elegidas. Consiste en lo siguiente: un Simulacro por parte de los interesados en ocupar cargos, por cuanto deberán solventar gastos para material papeletas y otros requisitos que salga a luz, la intención es el fortalecimiento en la gestión, posibles formaciones de coaliciones y especialmente la concientización publica estratégica. Además es conveniente que las funciones no sean limitadas y abarque con mayor énfasis en las inspecciones de obras.

En lo que va del año 2012 las falencias en la mala ejecución de obras, implementadas principalmente en unidades educativas, mercados y postas sanitarias o Nosocomios recién inaugurados son producto de la ineptitud, irregularidades de gran envergadura, urgente se debe sustituir la intervención de Empresas malas que se han adjudicado licitaciones. Esta situación se da cuando hay prebendas de por medio, las malas obras deben ser nuevamente reparadas, por ende más gastos económicos y pérdida de tiempo, salta a la vista la falta de firmeza en las resoluciones, no existe un compromiso de defensa para determinar responsabilidad ¿qué injusticia? El pueblo sigue sangrando…...

Para dar mayor satisfacción a la ciudadanía, me inclino a sugerir al H. Alcalde conforme una Comisión que realice visita una vez al mes según cronograma a los diferentes Barrios con el fin de conocer las prioridades más indispensables de la zonas, ej. La Av. 2 de Agosto cuenta con años de uso del servicio de transporte público, urge su mantenimiento, los taxistas rehúsan transitar por esta zona justamente por lo deteriorada que se encuentra.

Aprovecho para saludar a esta tierra camba de nobles cruceños por su mes aniversario.

martes, 4 de septiembre de 2012

LAS VIEJAS MAÑAS NO SE PIERDEN

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Al parecer todos quienes están arrimados a las esferas de poder siempre tratan de sacar una utilidad o ventaja en beneficio personal (suposición ingenua). Estas personas han existido siempre. Han navegado en aguas políticas esgrimiendo ideologías y arengas propias del momento, luego….pasaron a ser historia pero muchos pretenden convertirse en el ave Fénix y resurgir de sus cenizas no importa el pasado obscuro de longevos partidos hoy casi desaparecidos pero con militantes que se han reciclado y arrimado e insertado a una tienda política, partido o color.

Hecha la introducción, recordemos que no muy lejos en el tiempo, un honorable senador y su chofer terminaron la curda en ambientes del Organismo Operativo de Transito, en estado de ebriedad y con vehículo del Estado hecho un verdadero "acordeón". No muy lejos en el tiempo, un medio escrito mostró a un vehículo también del Estado ingresando a un motel conducido por un servidor público (Tarija). Semanas atrás, un alcalde se vio envuelto en un misterioso accidente acaecido en fin de semana en La Guardia con miembros de la alcaldía, ambrosia, baile y un vehículo estatal último modelo reducido a chatarra. El hecho se encuentra en proceso de investigación (vaya ingenuidad).

Y lo reciente, días atrás, una asambleísta del departamento de Santa Cruz, luego de una larga y agotadora jornada termino tomando "dos vasos de vino" y de regreso a su domicilio conduciendo un vehículo de la gobernación tuvo un choque y encunetamiento. El resultado: Arresto y luego audiencia cautelar con medidas sustitutivas no sin antes "dar la cara" y pedir disculpas a la ciudadanía. ¿Qué está pasando con los políticos? ¿Estamos volviendo a esos tiempos donde la Prefectura era manejada por grupos de poder y sus familias? ¿han vuelto esas nefastas historias donde los vehículos de uso oficial terminaban parqueados en karaokes?.

Podemos pedir todas las disculpas del mundo y mostrarnos como ocasionales o circunstanciales "víctimas", lo cierto es que los políticos pierden gradualmente credibilidad y respeto y aterrizamos en aquella vieja pero frase célebre "en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso". Claramente los ciudadanos nos damos cuenta que hay un doble discurso. Se muestran posiciones, argumentos posturas donde se defienden intereses sectarios, regionales, de grupo pero las actitudes son otras. Diversión, farra, uso de vehículo del Estado y luego escándalo. Es así, aunque a muchos les parezca lo contrario y deseen acallar el vendaval que se les avecina.

Lo sucedido recientemente con esta dama de color verde (pertenece al grupo del gobernador Ruben y sus amigos) nos debe preocupar porque pensamos que las mujeres son mas solventes, creíbles, responsables y con mayor entereza pero vemos que por un desliz o error humano el perfil femenino en la jungla política también esta siendo contaminado. Para muchos que veíamos a esta mujer son ideas serias y argumentos reivindicatorios en la asamblea departamental ahora solo es una "víctima ganadora" der tanto apoyo que ha recibido al haber ella aceptado su error y admitido su culpa.

¡Vergüenza! Esas mañas de usar y abusar lo del Estado no desaparecerán nunca aunque llanto de por medio, adhesiones, y familia compungida hagan cerco o guardia de honor seguiremos con esas actitudes típicas de los bolivianos y el sello propio de los políticos, falaces y ambiguos.

LA RESPONSABLIDAD Y EL BIEN COMUN

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Las imágenes de una autoridad (una sra. Asambleísta Departamental cruceña), sentada en el Juzgado y enchufada a un suero, aprehendida por la Policía por conducir en estado de ebriedad y protagonizar un hecho de tránsito, además de que el vehiculo que conducía cuando las aves comienzan su trinar, era vehículo del Estado, fueron elocuentes.

Nadie desearía estar en semejante situación, pero uno se las busca, dice el adagio popular.

El asunto no pudo pasar desapercibido, aunque no fue el festín acostumbrado, pues no se trataba del ex ministro Pachi (condenado al ostracismo por su humana debilidad), ni del Gobernador paceño Cocarico, muy dado a las paceñas…..Inclusive salió al paso, el Gobernador de Santa Cruz, siempre adusto, para ponderar la actitud de la asambleísta, la cual –dijo-, es valiente por reconocer su error. Acotó –además-que no es frecuente ver a una mujer que así lo haga.

No es probable que a la ANF ni a la agencia FIDES, se les haya ocurrido, titular en sus respectivas publicaciones: "El gobernador de Santa Cruz, dijo que las mujeres no son valientes porque no reconocen sus errores".

Pero bueno, el hecho acompañado por unas desafortunadas declaraciones de la implicada, (que de paso, iba junto a otros encapuchados, pues hasta la fecha nadie sabe – solo el Altísimo – quienes eran) nos brinda material gratuito para reflexionar acerca de nuestras propias acciones. Veamos.

No hay dudas del arrepentimiento de la sra. Asambleísta Verde; notoriamente se la notaba demacrada con la lividez amarilla de quienes padecen un trance existencial. Mencionó que fue a "compartir" (suponemos con otros asambleístas). Eso de compartir es una expresión usada en esta ciudad para referirse a la bebendurria. Un vino, dijo. Y un vino, también es una expresión local, referida a varios galones de ese líquido elemento.

Añadió que todos sabíamos del "stress" pandémico, derivado de la reunión en la que el oficialismo verde negó la suspensión del Gobernador. No está claro si ese stress lo produjeron las intervenciones de los masistas o si era efecto de saberse violador de la ley.

Como fuese, sabido es, que buscar en el vino la solución a esta enfermedad de la psiqué, es un error. Peor aún es hacer apología de esa emblemática canción "Yo soy el trasnochador…".

Y todo esto a qué viene. Ahí voy.

No es honesto, peor sabio, destacar "la actitud responsable" de un infractor (a), librando a este de las consecuencias de sus actos irresponsables. Y esto es precisamente lo que hizo el Gobernador de Santa Cruz. Tamaña impostura, seguro estoy, es impracticable en algún hogar de esta bella ciudad, pues a nuestros vástagos enseñamos el valor de reconocer sus errores, tanto como sobrellevar las consecuencias de estos. De otra manera "te robo, me disculpo y te olvidas de lo que te robé".

Por todos los santos ya finados, habría sido bueno que – contextualizando – el Gobernador mandase a su pupila a elaborar 1.000 cuñapeses y 500 sonsos como sanción comunitaria, pues no se trata solo de vestir camisa chiquitana, sino de tener límpida frente y gran corazón, como reza nuestro himno.

Y en cuanto a la alicaída asambleísta verde, bueno le será – a su integridad – renunciar a su curul. Decisión harto difícil, pues no solo se pierde un jugoso salario sino se gana el anonimato. En cuanto a la reputación, una vez perdida es difícil de recuperar, pero se puede dando un primer paso, que no solo enaltezca a la referida sra., sino dignifique el oficio – tan a mal traer – de un representante de la comunidad.

Queda por supuesto establecer que el reconocimiento de nuestras faltas, como en este caso, no restablecerá el bien común, visto está. De una u otra manera, los daños a la propiedad (bien común) de un vecino y los del vehículo de la Gobernación cruceña, serán pagados o por la asambleísta, o por "una polla" de los anónimos acompañantes o finalmente por el departamento de contabilidad de esa entidad. Y todo ese recurso, proviene de nuestros bolsillos. ¿ Saldrá a vociferar ese barbudo diputado de Convergencia ? cuando expresó, a raíz de la borrachera de Cocarico, que si se chupa, ¡que se chupe con su plata y no con la mía!. No, por supuesto, no lo hará.

Pero es probable, más que probable, volver a ver en las pantallas a la referida señora, que – humana es – se echó unos tragos, que es menos que "echarse una cana al aire", y quizás (la esperanza sigue viva) sus intervenciones públicas sean más mesuradas, tomando en cuenta las palabras de un famoso carpintero, el cual afirmó y hasta hoy no le desdicen, que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.

PRENSA Y GOBIERNO, UNA RELACION ETERNA

Ronald Vallejos Durán
ronald.vallejos@gmail.com

Evadas es best seller. Se vende como pan caliente, desde hace dos años. Sea en pirata o sea en original (fue el libro más vendido en la Feria del Libro 2011 y 2012). ¿Cuál es su mérito? Reproducir una serie de desaciertos verbales del Presidente Evo Morales, que seguro arrancan sonrisas o rabietas de quienes lo leen. No informa, no reflexiona. Pero es un éxito. Y como tal, marca el sendero de quienes también van mendigando lectores. La prensa escrita, por ejemplo.

Una prensa que vive de la publicidad antes que de las ventas. Que debido a los escasos recursos con los que cuenta no logra profundizar en ciertas temáticas. Ahí sus deficiencias, pero también su mérito. Porque a pesar de ello, bien o mal, el periodismo ha sabido desenmascarar los vicios del poder, de cualquier poder. Mantiene a la gente al tanto de lo que pasa en este sube y baja. Intenta renovarse y diversificar su oferta, inspirada muchas veces en las tendencias mundiales. Y eso no es poco; es digno. Pero necesita vender, ante todo. Y lo que vende es el espectáculo, la chismografía, la banalidad, el amarillismo. Una "Evada", seguro que vende. O mejor, una frase del Presidente puede ser, sin mucha dificultad, convertida en "Evada". Y entonces ya se tiene lectores -digitales, cada vez más- asegurados. Esto no quiere decir que el periodismo en Bolivia se haya convertido en un circo; de hecho, defectos como los mencionados, a menudo cohabitan con otras grandes virtudes. Tampoco se trata de satanizar a la prensa; finalmente, ésta, juega bajo las leyes de la oferta y la demanda. La demanda, o sea nosotros, quiere más acción de la política: enfrentamientos, insultos, manoseos municipales, carajazos de Filemón.

En Bolivia la gente depende mucho del Estado, representada por el Gobierno central, de esa dependencia o paternalismo se desprende esa relación eterna de amor-odio. El pueblo boliviano está muy pendiente de lo que haga/diga el gobierno. El periodismo lo sabe. Por eso es que el gobierno absorbe gran parte de su labor. No es que sea raro o este mal; simplemente es así. Eso es lo que viene ocurriendo en las últimas semanas con el caso del juicio del gobierno a Fides, Página Siete y El Diario. El Presidente, fiel a su estilo, ha soltado polémicas y ambiguas declaraciones, la prensa ha reproducido las que más impacto puedan tener en la sociedad. El gobierno ha acusado de tergiversar el mensaje; cansado de "la conspiración de la prensa" ha iniciado acciones penales. La prensa ha alertado sobre un posible fin a la libertad de expresión. Son cosas que con las que, aparentemente, no se puede hacer mucho mientras la prensa busque impactar y el Presidente no aprenda de sus errores verbales.

Seguro que es más rico abordar este tema desde el punto de vista de la conspiración contra el gobierno o de una amenaza a las libertades. Y no involucrarnos más que como terceros. Pero, como sociedad, tenemos nuestra responsabilidad. A no dudarlo, mientras más nutridos de cultura e información, más alto le pondremos el listón a la prensa para satisfacer ya no nuestra hambre de coyuntura y escándalo sino de información realmente importante.