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miércoles, 26 de agosto de 2009

URGE CAMBIAR EL NOMBRE AL TEATRO AL AIRE LIBRE

Alejo Cespedes
alejo.cespedes@hotmail.com

El pasado Domingo, de visita en La Paz, me regalaron en un supermercado la HOJA DEL SUR, una especie de vocero de la zona más afluente del pais, la misma que dio origen a la película del mismo nombre de Juan Carlos Valdivia. En ese número, leí com mucha atención primero y luego con entusiasmo la sugerencia de encontrar un nuevo nombre para el legendario TEATRO AL AIRE LIBRE. Nada más correcto con la justicia y la auto-estima de la dignidad nacional. Ocurre que el beneficiario, en vida, de tal homenaje fue mi llajtamasi-violinista JAIME LAREDO quien, una vez envuelto en una fugáz fama de niño prodigio, fue ingrato con sus padres, con su familia (un primo-hermano suyo, vegeta en la indigencia en Cochabamba), con su ciudad nativa , con su pais natal y sobretodo con su nacionalidad boliviana. Renegó en publico y en privado de sus orígenes y no devolvió siquiera con un concierto tanto homenaje de los lambiscones de turno. Se hizo americano, nunca volvió y ahora, en el ocaso de su vida, cuando sus contratos disminuyen, por el temblor de sus manos, debería morder el pago a su manifiesta ingratitud.

Hoy, que tanto se pregona el retorno a la identidad nacional, me parece oportuno buscar un nuevo nombre para el TEATRO AL AIRE LIBRE.

Ojalá que los ávidos lectores de AULA LIBRE, circulen estas lineas y si posible presionen al MINISTRO DE CULTURA, para que adopte una rápida decisión.

Opino que se debería seleccionar el nombre de dramaturgos o actores bolivianos de renombre como Yolanda Bedregal, Raúl Salmón ó el título de la obra OLLANTAY, para estar a tono con la mentada descolonización que se la repite tanto y se la entiende tan poco.

martes, 14 de julio de 2009

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA

Marco Capriles
marcocapriles2004@yahoo.com

A tiempo de felicitar a la Dra. Marcela Martinez, por tan oportuno artículo y denuncia de una atropello sufrido por su institución, quiero retornar a este Foro, después de mucho tiempo, para hacer conocer mi opinión (si es que todavia es posible hacer uso de ese derecho).

Es lamentable y reprochable los niveles tan bajos a los que han caído las autoridades nacionales, producto de su ignorancia, de su soberbia, de su intolerancia, del uso y abuso del poder. No solo, no se molestan en tratar de ser coherentes y responsables con sus declaraciones públicas (obligación mínima que debe tener toda autoridad) sino que tampoco les importa las ofensas y los perjuicios que ocasionan con sus palabras, acciones y decisiones.

A estas autoridades nacionales es necesario decirles que no se puede ser impunemente poderoso y menos indefinidamente. No se puede, a titulo de "tener el apoyo del pueblo", atropellar a personas e instituciones, y conculcar derechos legítimamente adquiridos. Y cuando las razones políticas y jurídicas no alcanzan, recurrir a la mentira, la calumnia y el saqueo, parece ser la moneda corriente de este gobierno.

Este es el caso de los atropellos sufridos por la Sociedad Coral Boliviana, institución patricia de la cultura boliviana, a la que les fue arrebatado sin mas derecho que el uso impune del poder, sus oficinas, su mobiliario, sus equipos y hasta los trofeos ganados. No necesitaron de decretos, resoluciones, ni normas...bastó la prepotencia, el atropello y el abuso del poder.

Cualquiera diría que tales autoridades son gente ignorante, sin educacion, ni cultura, ni profesión. Que el echo ocurrio en un municipio perdido en el bosque o en el altiplano, donde todo puede ocurrir debido, reitero, a la ignorancia de sus autoridades, ignorancia de la ley, de los derechos civiles y legales, y rodeados de una sociedad inculta y sin normas.

Lamentablemente el echo cocurrio en la capital de Bolivia, en la ciudad de La Paz y a plena luz del día. Como si estuvieran volteando una casa en alguna oprilla del rio, "disque" porque la construcción fue ilegal, y que no era necesaria una norma "legal" que otorgara a la autoridad el derecho al despojo; cuyos propietarios son gente ignorante, inculta, pobre y sin posibilidades de defensa.

Eso esta ocurriendo en nuestro país, para los que no se dieron cuenta todavia. Y esta vez las victimas no son las del Faro Murillo, las de Chasquipampa, del rio Irpavi o las de Ovejuyo, sino nada menos que una de las instituciones mas galardonadas y representativas de la cultura boliviana; la ilustre Sociedad Coral Boliviana. Y por si fuera poco, ahora acusada, por no decir calumniada, de haberse olvidado de incluir en su repertorio temas en el idioma Aymara. Acusación vertida, tan solo para justificar un acto por demas bochornoso de atropello y despojo, realizado nada menos que por la primera autoriadad cultural de Bolivia.

Quiero aprovechar la oportunidad para traer a la momoria de los ciudadanos patriotas, de elevada moral y etica, las siguientes frases historicas:

"Un pueblo puede sufrir la tiranía, el despotismo y la opresión de sus dirigentes, mientras el mismo pueblo se lo permita".

"Cualquier ciudadano que tenga la capacidad de hacer algo para salvar a su Patria de un peligro mayor, esta obligado a hacerlo" CPEUA

"Cuando la intolerancia política llega a los extremos del crimen político, es hora de unirnos todos para ponerle FIN"

La historia y el tiempo será el juez implacable de estos echos.

domingo, 12 de julio de 2009

A LA OPINION PUBLICA

MAS ALLA DE SUS NARICES

En ocasión de la entrega de reconocimiento al agregado cultural del Reino de los Países Bajos en Bolivia, Harmen Van Dijk, donde el Coro dependiente del Min. Culturas, antes Sociedad Coral Boliviana, interpretara un par de números musicales, el Ministro de Culturas, Pablo Groux, con total desconocimiento dijo: "[…]habíamos tenido instituciones en este país que durante 40 años o más, jamás habían pronunciado un cántico en idioma originario y menos en aimara, […] y sólo ese gesto artístico demuestra cuanto hemos avanzado".

Al respecto, como Directiva de la Sociedad Coral Boliviana (SCB) lamentamos que un ministro de Culturas pueda estar tan desinformado en relación a la actividad, tradición e historia artística de la SCB y a manera de rectificación ante la opinión pública, realizamos algunas aclaraciones:

El grupo coral dirigido por la Sra. Andrea Arzabe cantó la pieza "Jach'a Uru", con arreglo coral estrenado por la SCB en aymara en el concierto "Canto a Bolivia" realizado el 2007 junto a Savia Andina y bajo la dirección del Mtro. Álvaro Lanza. En virtud del éxito obtenido, el concierto fue llevado al Festival Internacional de la Cultura en Potosí "FIC-Potosí 2007".

Hace 40 años, mucho antes de su adhesión al Instituto Boliviano de Cultura (1981), la SCB interpretó la hermosa pieza sacra "K'ochu a la Pachamama" en aymara. De esa misma época data la pieza "Piama" en idioma moxeño.

Fuimos el primer coro en cantar (en 1968) el coral sacro "Hanac Pachap cusi cuinin" (Cusco 1631) en quechua arcaico, reinterpretado en el hemiciclo parlamentario cuando Álvaro García Linera juraba como Vicepresidente. Esta pieza aparece también en el CD del 1º Festival de Música Colonial y Barroca Americana "Chiquitos 96".

Llevamos al Festival Internacional de Coros de Santiago de Chile (Julio 1977) la pieza "Era Pampa Palomita", con una importante estrofa en quechua. En ese mismo Festival estrenamos la hermosa obra para coro, piano, instrumentos nativos y percusión "Kalasasaya" de Jorge Ortíz, en castellano, pero con temática aymara. El año 1980 estrenamos la ópera boliviana "Incallajta" de Atiliano Auza, con temática incaica, trajes y escenografía de la época.

El año 1983 estrenamos la Cantata Popular "Indio" de Raúl Ruiz Siles. Esta obra fue re-interpretada con instrumentos nativos, cuerdas y percusión en 1992, 2002 y 2005.

En 1995 estrenamos la ópera "Manchaypuito" de Alberto Villalpando, con varias partes corales en quechua. No menos importante ha sido la presentación en Concierto de la ópera "Ollanta, el Jefe Kolla" de John Seymour, el año 1978 junto a la OSN.

Sobre el Tango Illimani, segundo himno de nuestra La Paz, ya ni vale la pena repetir las aberraciones de la autoridad de gobierno, pero le recordamos que es arreglo Coral de César Espada, recopilado por Arturo Costas y revisado y digitalizado por José Lanza Salazar, quien la puso en los escenarios junto a los elencos Estable y Juvenil en 1991 y en 1996 la Coral Juvenil de la SCB lo grabó en un CD que se lleva su nombre. Este hermoso arreglo paso a ser una de las características de la Sociedad Coral Boliviana, hoy independiente de las instancias gubernamentales.

En aras de decir la verdad y actuar con justicia, desvirtuamos las declaraciones del Ministro Groux y le pedimos que mire mas allá de sus narices, que la historia de nuestras reivindicaciones como bolivianos comenzaron hace dos siglos, con importantes conquistas en cada periodo histórico que protagonizaron hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a construir y lograr objetivos en diferentes áreas, algunas tan titánicas como el arte y la cultura, sin vanagloriarse de meritos ajenos.

Dra. Marcela Martínez Sempertegui – PRESIDENTA
Lic. Ronald Pereira Peña – VICEPRESIDENTE
Directiva - Sociedad Coral Boliviana

domingo, 28 de junio de 2009

El proceso de Indigenizacion Nacional

Renzo Abruzzese
renzo.abruzzese@gmail.com

¿Cómo interpretar el Decreto por el que se declara feriado "nacional" el Año Nuevo Aymara? Partamos de la siguiente constatación histórica. Uno de los grandes desafíos de cualquier régimen hegemónico o totalitario estriba en homogeneizar la sociedad a partir de una matriz unipolar en la interpretación de la historia, la cultura, la sociedad, el Estado, el Poder y la Política. El ejemplo más claro lo vimos con el fascismo italiano. Que comprendió desde un principio que la realización de su proyecto político dependía de su propia capacidad de fascistizar la sociedad. Esto significaba que los contenidos del Estado se nutrían de otro tipo de elementos, mitos, ritos, visiones y estrategias de Poder con el fin de crear un Estado Totalitario. Bottari, un prominente miembro de Partido Nacional Fascista (PNF) declaro en 1930 que el fascismo era "una religión política y civil..." Gentile concluye que el PNF fue "el primer partido que llevó el pensamiento mítico al Poder e institucionalizó la sacralización de la política" y Ludwig, un investigador de la época, (1932) en una entrevista con el Duce registró las siguientes palabras "La multitud…necesita espiritualidad, religiosidad, catecismo, rito…." Mito y organización fueron los mecanismos que el totalitarismo Italiano necesitaba para transformar el Estado bajo su propia concepción.

Desde ésta perspectiva, el Decreto por el que se declara el Año Nuevo Aymara un acontecimiento de trascendencia "nacional", constituye uno mas de los intentos de imponer a partir del Estado una lógica y una visión capaz de homogeneizar la sociedad boliviana. Si no fuéramos diversos al punto de registrar 36 culturas (con exclusión de la mestiza. literalmente borrada del mapa) el polémico Decreto hubiese pasado desapercibido, empero, su intencionalidad no es meramente simbólica, hace parte de un aparato ideológico que pretende iniciar el camino de la Indigenizacion de la sociedad boliviana.

Así como los fascistas del Duce comprendieron que había que fascistizar el Estado Italiano, los masistas de Evo saben que hay que Indigenizarlo con la esperanza de someter la sociedad boliviana los próximos 500 años a la lógica aymara. No es un Decreto más, -después de CPE del MAS- pone a todos los bolivianos bajo la rasante temeraria de Estado homogéneo. Es el prisma de las concepciones unipolares del Poder Total de una raza sobre el conjunto de la República.

Los símbolos que adopta el proceso toman forma concreta; la aprobación de una CPE racista y excluyente, la imposición de una bandera aymara junto a la nacional, la puesta en marcha de un programa de reforma educativa con una fuerte carga mítica de raigambre indígena, el cambio de nombre nominativo del país, la tenaz oposición a la Iglesia Católica como símbolo de la libertad de pensamiento, el acoso de los mecanismos de socialización cultural masiva como la prensa, la temeraria aseveración del ministro de Defensa demandando "reescribir la historia nacional", y finalmente, la instalación de un proyecto estatal "originario-campesino" como horizonte histórico para todos los ciudadanos de este país. El sueño masista imagina una nación indígena-aymara culturalmente plana, obediente, sumisa, llena de mitos telúricos y escarmientos para los herederos de cerca a 200 años de historia republicana. Una República doblegada a la sombra de su pasado.

miércoles, 24 de junio de 2009

De San Juan al "Año Nuevo Aymara"

Pedro Portugal M.
pedro-portugal@periodicopukara.com
www.periodicopukara.com

En el Perú (nos enteran los medios de comunicación), policías, miembros del ejército y civiles de los servicios de seguridad, corretean a indígenas y mestizos reprimiendo sus protestas sobre territorio y manejo de recursos naturales.

En Bolivia (nos informan también los mismos medios), policías, miembros del ejército y agentes civiles municipales, corretean en las principales ciudades de este país a indígenas y mestizos reprimiendo la libre manifestación de una expresión cultural: las fogatas de San Juan.

En ambos casos la represión se muestra inútil. En el Perú la situación parece empeorar desde la masacre de nativos en Bagua, a inicios de este mes. Y es porque el "problema" indígena ya no se lo puede resolver con masacres y represión. Es un problema político de autodeterminación y descolonización, problema que algunos criollos – entre ellos el actual presidente del Perú- parecen impedidos de comprenderlo y resolverlo.

El caso de Bolivia es más paradójico, pues supuestamente vivimos un "gobierno indígena". ¿Cómo entender, entonces, la represión cultural desatada contra las fogatas de San Juan?

La ciudad de La Paz apareció el 24 de junio nublosa por el humo de las fogatas encendidas en la noche de víspera. En un desafío perdido por el actual alcalde, Juan del Granado, las fogatas se encendieron a pesar de la magnitud represiva desencadenada para impedirlas. El expediente presentado para esa malograda restricción fue la "defensa del medio ambiente"; razón por demás hipócrita, pues se quiere exorcizar en una noche de represión a las "contaminantes" fogatas, la polución que durante los restantes días del año provocan industrias no reglamentadas y vehículos de escapes no regulados (entre ellos la mayoría de los vehículos pesados de la Alcaldía), por solo citar algunos ejemplos.

Esta supuesta defensa del medio ambiente hace que Juan del Granado, entre otros políticos, no tenga empacho en intentar pasar a la historia como el sepulturero de una tradición cultural.

La defensa del medio ambiente, por supuesto, responde a necesidades evidentes. Es también una moda que puede ser insulsa si no se buscan las causas profundas de la contaminación. En el ámbito de corriente en boga, la defensa del medio ambiente está al mismo nivel y con la misma legitimidad, por ejemplo, que la defensa de los animales.

Seguramente existen sectores que se indignan con la muerte de animales en las corridas de toros; sin embargo resultaría insólito que, por las presiones de esos sectores, las autoridades nacionales o municipales en los países donde el toreo es vigente eliminen esa manifestación cultural.

Esa posibilidad es extravagante porque partimos de la evidencia de que autoridades y población comparten un mismo patrimonio cultural, aun cuando pueda haber diversa apreciación del mismo. No sucede lo mismo en Bolivia, donde el apego cultural de algunos gobernantes no parece ser el mismo que el de la mayoría de los gobernados. En el caso de San Juan (una muestra excelente de sincretismo cultural enraizado en sectores indígenas, mestizos y populares) hay quienes se aferran a las fogatas y quienes promueven su reemplazo por la comilona de salchichas, que vienen además con "regalos" de dijes y adornos que corresponden a la mitología boreal europea de hadas, gnomos y troles.

Esa distorsión de visión cultural corresponde a las situaciones de países colonizados. Pero, ¿cómo puede persistir esa visión si supuestamente vivimos un gobierno indígena de cambio?

Paradójicamente el actual gobierno acaba de decretar feriado nacional al "Año nuevo aymara". ¿Este hecho político contradice el análisis que arriba hacemos?

En la década de los años 80, jóvenes indígenas y algunos adultos empezaban una lucha para reivindicar símbolos andinos, en un proyecto de construcción política descolonizadora.

Ramón Conde, Germán Choquehuanca, Sebastián Mamani, Ramón Calamani, Rufino Phaxsi, entre otros, ponían orden a los colores de la wiphala e iniciaban peregrinaciones a sitios como Tiwanaku en fechas como el solsticio de invierno. Se buscaba remover la simbología profunda para rescatar valores que pudieran servir de plataforma a transformaciones sociales y políticas. Estos jóvenes seguramente no imaginaron que, con el transcurrir del tiempo, a su recreación de la wiphala otros le iban a atribuir virtudes milenarias y estrambóticas, cada vez más alejadas de la lucha social concreta.

Tampoco imaginaron que sus actos reivindicativos en Tiwanaku se iban a convertir en una "Año Nuevo" que conglomera ahora en medio de alcohol y sahumerio a multitudes que confunden el New Age occidental con la identidad cultural andina. Por supuesto, tampoco imaginaron que un presidente indígena algún día iba a decretar ese día como feriado nacional, consolidando así la frustración de un proyecto político mediante la afirmación de una especie de Hallowen Andino, que únicamente sirve para mantener los antiguos esquemas que se deben cambiar y trastocar.

De esta manera, en el actual gobierno del MAS, se reprime una auténtica manifestación cultural andina, las fogatas de San Juan, y se reivindica una recreación del solsticio de invierno como auténtica tradicional cultural, el "Año Nuevo Aymara".

En este sentido, como en otros que se ubican en los ámbitos políticos, económicos y sociales, abundan los despropósitos y la confusión. El resultado es, por supuesto, una inmediata desvalorización de los contenidos más profundos de las reivindicaciones indígenas, pero es también acicate para que éstas se recuperen y puedan ser verdaderas y definitivas alternativas de transformación.